Cada 21 de octubre, fanáticos de todo el mundo celebran el día oficial de Volver al Futuro, conmemorando la fecha clave en que Marty McFly viaja al futuro en la segunda entrega de la saga. Sin embargo, la célebre cinta dirigida por Robert Zemeckis no siempre fue vista como un éxito asegurado por las grandes productoras de Hollywood.
En su columna de Palabra Que Es Noticia, el crítico y profesor de cine René Naranjo recordó el complejo camino que atravesó el largometraje antes de su estreno en 1985. Según explicó el especialista, la producción enfrentó un rechazo masivo y reiterado por parte de los estudios cinematográficos.
Al respecto, Naranjo enfatizó: «La primera película se estrena en 1985, interpretada por el inigualable Michael J. Fox, dirigida por Robert Zemeckis y escrita por Bob Gale. Zemeckis y Bob Gale habían hecho dos películas antes que habían sido fracasos y cuando proponen el guion de Volver al futuro los estudios no la quieren hacer, no les creen y la rechazan en más de 40 reuniones. Es una película constantemente rechazada durante tres años hasta que interviene Steven Spielberg y dice: ‘Yo la produzco'».
En consecuencia, el respaldo decisivo de Steven Spielberg permitió que el filme llegara a las salas de cine, transformándolo rápidamente en la película más vista de aquel año.
El verdadero viaje de Marty McFly: de la disfunción al éxito
Más allá de los efectos especiales y de la icónica máquina del tiempo construida sobre un automóvil DeLorean, el análisis cinematográfico sostiene que la trama central aborda dinámicas humanas mucho más profundas. Por lo tanto, el viaje temporal funciona en realidad como un vehículo para explorar la superación personal y las relaciones familiares.
Naranjo detalló que el protagonista inicia su aventura siendo un adolescente dominado por la inseguridad, inmerso en un entorno familiar severamente afectado por el desánimo y la falta de oportunidades.
Sobre este punto, el crítico sostuvo: «Uno dice: ‘Se trata de un viaje en el tiempo’. No, eso es solo la superficie. Se trata de las relaciones con la familia en un siguiente nivel. Pero en realidad se trata de que es un joven inseguro que quiere ser rockero y de esta familia totalmente disfuncional que Marty va a cambiar yendo al pasado. Marty no sabe, cuando viaja en el DeLorean al pasado, que va a poder modificar la historia y va a cambiar el destino de su familia. Que es algo muy de los años 80».
De este modo, cuando el protagonista viaja a 1955, no solo intenta proteger la existencia de sus hermanos y la suya propia, sino que también interviene de manera decisiva en la personalidad de sus padres.
El reflejo del individualismo de la década de 1980
Asimismo, la narrativa de la obra de Zemeckis conectó directamente con el contexto sociocultural y político de su época. Mientras que en los años 70 predominaban los ideales colectivos y los movimientos de transformación social, la década de 1980 estuvo marcada por una visión centrada en el esfuerzo personal.
De acuerdo con el análisis de Naranjo, la icónica frase que Marty le dice a su padre joven refleja con claridad este profundo cambio ideológico.
En palabras del especialista: «En un momento Marty, cuando se encuentra con su padre joven, le dice: ‘Si te lo propones, puedes lograr lo que quieres’. Que es una idea absolutamente instalada hoy día. En los años 70 veníamos de movimientos sociales de utopías colectivas. Y en el Estados Unidos de Reagan empieza a instalarse una idea más individualista que es que si tú te lo propones, no importa el entorno, lo puedes lograr».
Por esta razón, la película ofreció una respuesta emocional a una sociedad en transición, donde el desarrollo personal y la superación individual se convirtieron en las metas principales. Además, este mensaje caló hondo en los espectadores porque apela a un deseo universal: la oportunidad de corregir errores del pasado.
Naranjo agregó: «En la vida vamos aprendiendo a medida que vivimos y nos vamos equivocando. Con el tiempo aprendemos cosas que antes no sabíamos. Quisiéramos volver a nuestra historia para poder cambiarla. Marty cambia su destino porque cuando vuelve ya no es el chico inseguro».
Un guion perfecto que trascendió la nostalgia
En la actualidad, Volver al Futuro no es considerada únicamente como un hito de taquilla. Sino como una estructura narrativa ejemplar que se estudia formalmente en escuelas de cine. Además, la cinta logra equilibrar entretenimiento, música rock y una profunda transformación de sus personajes.
Al reflexionar sobre el impacto duradero del largometraje, Naranjo puntualizó: «Tiene un guion perfecto que hoy día se estudia en las universidades. Marty, cuando viaja al pasado, no sabe que necesita vivir ese viaje para cambiar su vida y la de su familia. La película lo lleva a un viaje en el tiempo que es un cambio de destino personal y familiar. Es una reinvención completa. No es solo nostalgia, es volver y cambiar el destino».
Finalmente, el analista destacó en Palabra Que Es Noticia la trascendencia de la obra y la actuación de su protagonista en la cultura popular: «La primera se mantiene como una película casi perfecta. Es entretención. Hay un mensaje, hay una idea. Llega al público, emociona. Y convirtió a Michael J. Fox en ese personaje para siempre».
Por todo ello, la historia creada por Zemeckis y Gale continúa marcando a distintas generaciones que ven en la pantalla la posibilidad real de forjar su propio camino.
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