Antes de «The Joshua Tree», U2 tuvo que plantar las semillas de su éxito con un disco previo. A través de un desarrollo creativo que terminó atrayendo al mismísimo Brian Eno, la banda de rock alternativo lanzó «The Unforgettable Fire», su cuarto álbum de estudio.
Gracias a la reinvención en su sonoridad, el álbum se convirtió en uno de sus proyectos más emblemáticos. Tras desligarse del punk, la banda de Bono se adentró de lleno en una atmósfera sonora donde los sintetizadores comenzaron a tomar protagonismo, un aporte cortesía de Eno.
«The Unforgettable Fire», la obra que encantó a Brian Eno
El disco se aleja del caos demostrado en entregas anteriores como «War», para abrazar lentamente un rock mucho más dulce al oído. Fue la primera vez que Brian Eno colaboraba con U2, quien al inicio se mostraba reacio a trabajar con el cuarteto.
No se le puede culpar, ya que la banda venía recuperándose de las malas críticas del antecesor de «The Unforgettable Fire», mucho más estridente. Cabe mencionar que, aunque «War» fue muy juzgado por medios como la revista Sounds, fue con él que U2 logró saltar a la fama.
Junto a Daniel Lanois, Eno finalmente aceptó el reto, lo que dio pie a la creación de «The Joshua Tree», tres años más tarde.
La recepción del fuego inolvidable
Habiendo logrado conquistar a la prensa, las reseñas positivas no tardaron en salir a flote. Un periodista de NME elogió especialmente el cambio otorgado gracias a la dupla Eno-Lanois,
En esa instancia, el crítico escribió: «La vieja unidad de rock de cuatro esquinas ha sido deconstruida. En su lugar hay un paisaje sonoro panorámico, múltiples texturas, cambios sutiles en el énfasis».
Por otro lado, la revista Jamming sostuvo que no era «un álbum lleno de éxitos. Sin embargo es una colección contundente de ideas y temas atmosféricos, olvidables al principio pero extrañamente inquietantes y pronto implantados con firmeza».
A pesar de que tuvieron que renunciar a sus objetivos iniciales, no hay duda en que U2 no pudo tomar un mejor camino para su música.
La brillantez de Eno aportó a una ya de por sí increíble fábrica de ideas, dotando de mayor dirección a uno de los más queridos íconos en su escena.
