En el panorama del rock mundial, muy pocas agrupaciones logran mantener una vigencia arrolladora durante medio siglo. No obstante, Iron Maiden ha construido un fenómeno inquebrantable.
En una entrevista reciente con el Tiempo de Colombia, el bajista Steve Harris analizó la intensidad con la que sus fanáticos viven cada concierto, destacando la entrega del público latinoamericano.
El fervor inigualable de la fanaticada en el sur del continente
A lo largo de sus giras mundiales, el grupo ha recorrido escenarios muy exigentes. Sin embargo, el músico reconoce que la respuesta en Sudamérica posee una calidez única. Al ser consultado sobre el entusiasmo en esta región, Harris afirmó: «¡Sí, están locos, de buena manera! El público en todos esos lugares es absolutamente fantástico. Debo decir que normalmente el mejor público de la gira suele estar entre Chile, Argentina y São Paulo. Creo que la última vez Bogotá realmente dejó a todos boquiabiertos. Fueron muy, muy buenos, recuerdo que todo el suelo parecía temblar, fue increíble».
Por consiguiente, esta calidez convierte cada presentación en un acontecimiento inolvidable. Además, demuestra que la distancia jamás ha obstaculizado una devoción mutua a lo largo de décadas.
Cinco décadas de convicción artística frente a las modas
Por otra parte, la longevidad del grupo representa un logro excepcional. Al reflexionar sobre la trascendencia de sus canciones, el compositor expresó: «No lo sé, no puedo predecir eso en absoluto, pero tampoco habría predicho que seguiríamos por aquí 50 años después de cuando empezamos. La mayoría de la música fuerte resiste el paso del tiempo, así que esperemos que la nuestra también».
Asimismo, este camino no estuvo exento de periodos difíciles. Durante los años 90, la irrupción del grunge amenazó al heavy metal. En este sentido, el artista recordó aquella etapa: «Creo que todo el mundo estaba pasando por esos problemas, no solo Maiden. El movimiento ‘grunge’ amenazaba al ‘metal’ en general. Te daré un ejemplo: la gran revista alemana se llamaba Metal Hammer, pero entonces le quitaron la palabra ‘Metal’ y la llamaron simplemente Hammer».
Frente a esta coyuntura, la banda se mantuvo firme en su identidad. Por este motivo, el músico enfatizó la perseverancia: «Tienes que mantenerte firme en tus convicciones y en lo que haces. En una carrera larga vas a tener altos y bajos. Es como cabalgar en la cresta de la ola y luego ser capaz de lidiar con ello cuando baja también».
La unión generacional y el legado con los seguidores
Por otro lado, la comunidad de seguidores se ha transformado en un fenómeno intergeneracional. Mientras los fanáticos pioneros crecieron con la discografía original, miles de jóvenes continúan descubriendo su catálogo. Respecto a esta lealtad, el fundador sostuvo: «Muchos de nuestros fanáticos han crecido con nosotros. Y no solo ellos: también hay gente de la industria que creció con nosotros. Eso es algo muy especial. Es algo irrepetible y, por lo tanto, increíble».
De igual forma, el bajista comprende el vínculo de los seguidores de siempre: «Para los que están desde el principio, significa algo muy importante en sus vidas, tanto como lo es para la mía».
En cuanto a las nuevas generaciones, el músico resaltó la ventaja de acceder de inmediato a su producción: «El punto a favor de cualquiera que empiece a gustarle la banda y sea más joven es que tiene muchísimo catálogo de material al cual recurrir. No tienen que esperar a que salga un álbum como la gente que creció con nosotros; ahora los jóvenes simplemente pueden escucharlo todo».
Las opiniones de los fans y el futuro escénico
Por consiguiente, el debate sobre sus álbumes forma parte del entusiasmo habitual. Sobre las reacciones ante producciones como Senjutsu, Harris indicó: «Todo el mundo tiene una opinión diferente sobre lo que es bueno y lo que no. No a todos les va a gustar la misma banda, ni siquiera los mismos álbumes dentro de ella. Todo el mundo va a tener una opinión y no todas van a ser buenas, por eso siempre les he dicho a mis hijos: ‘Tienes que abrazar también lo malo de este negocio’».
Finalmente, el bajista contempló adaptar sus canciones a otros formatos teatrales: «No en plan Broadway, pero supongo que en el futuro, tal vez cuando la banda ya no esté, quizás se pueda hacer algo así. Las canciones son lo suficientemente grandiosas; sin duda ‘Empire of the Clouds’ podría ser como un musical del West End de Londres».
En resumen, el testimonio de Steve Harris confirma que la pasión de Sudamérica y la fidelidad de sus fanáticos son los pilares de Iron Maiden.
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google