Noticias

RESEÑA // “Clayface”: desafiando la fórmula del género con crudeza pura

El debut en live action del villano de Batman logra integrar el rol de una Ciudad Gótica que lo define en un digno ejemplo de body horror en la pantalla grande.

Clayface Batman Web
DC Studios

“Clayface” tiene una misión difícil. Debe sumar un buen punto para el nuevo universo de DC que lidera James Gunn. Tras el estreno de “Supergirl” en cines y el gran éxito de “Lanterns” en HBO, esta película debía demostrar algo clave: usar distintos tonos es el camino correcto para DC Comics. Y en una primera impresión, cumple de manera excelente.

El cine de superhéroes actual suele repetir la misma fórmula. Casi siempre vemos la misma historia: un personaje gana poderes por accidente, lucha contra un villano igual a él y todo termina con muchos efectos digitales para preparar una secuela. Películas como “Venom”, “Morbius” o “Kraven” siguen este patrón. De hecho, ni siquiera las últimas entregas de Marvel han logrado alejarse de este esquema.

En teoría, “Clayface” parte de una idea similar a “Joker”. Muestra el origen de un villano sin la presencia del héroe principal. Sin embargo, el gran mérito de esta película es cómo transforma las reglas del género. El éxito es compartido. Por un lado, el guion de Mike Flanagan aporta su experiencia en el terror. Por otra parte, la dirección de James Watkins logra llevar la historia hacia el horror corporal de forma impecable.

En lugar de ser la típica historia de acción, “Clayface” usa códigos de otros géneros de cine. Esto recuerda a lo que hizo James Mangold en “Logan” al usar el estilo del western, o a “Lanterns” al parecer un drama policial. Aunque “Clayface” no llega al mismo nivel que esos referentes, su mayor logro es evitar el camino fácil.

Incluso al compararla con “Joker”, “Clayface” marca una clara diferencia. La cinta de Todd Phillips usaba a la familia Wayne para conectarse con Batman. En cambio, “Clayface” prefiere poner a la ciudad de Ciudad Gótica en el centro de la historia como el motor principal.

El reparto funciona muy bien, sobre todo su protagonista. Tom Rhys Harries logra el tono perfecto para esta nueva versión de Matt Hagen. Su dolor se siente en la pantalla, tanto en lo físico como en lo emocional. Además, Ciudad Gótica no es solo un adorno. La ciudad actúa como un lugar hostil que destruye al personaje poco a poco. Este proceso de caída es lo mejor de la obra, en especial durante la primera mitad.

Podemos decir con confianza que la historia en “Clayface” no exige conocer el universo de DC para poder disfrutarla. Esto ayuda a que cualquier persona pueda entender la película sin problemas. Y pese a que tiene la obligación de cumplir con ser parte del DCU, esta propuesta destaca por su deseo de evitar lo común y ofrecer una historia con personalidad propia.

“Clayface” se estrena en los cines de Chile este jueves 22 de agosto.


Contenido patrocinado

Compartir