En el marco de la celebración del mes de la música chilena en Radio Futuro, la banda María y los Templos se presentó en el ciclo Sesiones Nueva Escena Stage. La agrupación, liderada por la compositora y guitarrista María Segú, abordó la repercusión de su segundo álbum de estudio titulado Fiebre.
El nuevo trabajo discográfico representó una clara evolución respecto a su antecesor, La prenda (2023), adentrándose en sonoridades ligadas al rock y al art rock. En ese sentido, Segú explicó cómo enfrentaron este cambio de estilo sin encasillarse en un solo género. «La adaptación y la evolución es natural de la música. Es un nuevo trabajo que nos pilla en lugares distintos, en situaciones políticas distintas y en contextos de vida diferentes», afirmó la líder de la banda.
Asimismo, la artista destacó que la exploración sonora no resultó ajena para los integrantes del grupo. De este modo, la transición hacia una atmósfera más enérgica se dio de manera fluida. «Hay mucha gente que nos conocía y que fue bastante inesperado que sacáramos un disco como Fiebre, que ha sido mucho más catalogado como art rock que como algo similar al jazz. A mí me gusta que clasifiquen como quieran clasificar, nosotros hacemos música no más», profundizó la guitarrista.
La energía del vivo y la respuesta del público
Por otro lado, la recepción tanto de la crítica especializada como de la audiencia en los escenarios ha sido muy positiva. Además de lograr repercusión en medios nacionales e internacionales, el repertorio en directo fortaleció el vínculo con los oyentes.
En relación con la filosofía creativa del proyecto, la compositora remarcó que el objetivo principal es desafiar los moldes preestablecidos. «Nos gusta como banda hacer una música que tenga una propuesta, que proponga, que a veces empuja algunas fronteras de las cosas más estilísticas a las que ya estamos acostumbrados. Creemos que esa es la música que queremos hacer y no tenemos interés en modificar el sonido por ningún otro fin más que la música misma», enfatizó Segú.
Del mismo modo, la artista señaló que la interacción sobre el escenario es fundamental para la maduración del grupo. Por consiguiente, la improvisación y los solos en directo desempeñan un rol central en su propuesta. «Gran parte de la música se hace en ese contacto con un otro. Sentimos que nosotros traspasamos algo que va dependiendo de quién lo va recibiendo», expresó en Sesiones Nueva Escena Stage.
La descentralización y la fuerza musical desde Valdivia
Aunque María Segú nació en Santiago, la compositora se radicó en Valdivia hace cuatro o cinco años, lugar donde compuso los dos álbumes de la agrupación. Sin embargo, su experiencia le permitió constatar el enorme dinamismo artístico que existe fuera de la capital.
De este modo, la guitarrista reflexionó sobre la riqueza de la descentralización y el movimiento independiente que florece en la Región de Los Ríos. «Violeta Parra nunca fue de Santiago tampoco, entonces creo que la gran música siempre va saliendo de todo Chile. Es muy bonito cómo los distintos lugares van permeando la música», puntualizó al referirse al contexto regional.
En esa misma línea, la música elogió la prolífica actividad que se vive en el sur del país. Por lo tanto, recalcó la importancia de mirar la producción artística más allá de la capital. «En Valdivia se está haciendo una música muy bacán, hay una escuela del indie y del rock progresivo que está muy buena. Solo los de Santiago creen que la música pasa en Santiago, porque uno va a cualquier lado y hay bandas, proyectos y propuestas», aseveró.
Referentes musicales y proyecciones internacionales
Durante la entrevista con Cristóbal Orellana, la banda abordó la amplia red de influencias que nutre sus composiciones, abarcando desde figuras históricas hasta referentes contemporáneos. Además de mencionar a Violeta Parra, la compositora destacó el impacto de agrupaciones como Fulano, Congreso, Los Blops y Los Prisioneros.
Por un lado, la artista reconoció que las sonoridades del pop chileno también permean su trabajo de forma inevitable. Por otro lado, valoró el intercambio con sus pares generacionales. «Pasa con la música que se empieza a hacer que de repente empiezan a tocar temas similares, sonoridades similares, referentes similares. Es muy bacán porque es algo generacional donde nadie se puso de acuerdo con nada», explicó la cantante.
Finalmente, al proyectar los próximos desafíos de la agrupación hacia los siguientes años, el grupo dejó en claro su deseo de girar de manera intensiva. «Queremos tocar, tocar, tocar. La música empieza a cambiar y se empieza a transformar de tanto tocarla. Lo que queremos hacer es tocar en Chile, ojalá tocar en Latinoamérica es nuestro gran sueño, y donde nos inviten», concluyó la compositora en Sesiones Nueva Escena Stage.
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