Aunque su mayor hit comercial se luce gracias a un ritmo desenfrenado y una letra mucho más pasional, «Autumn Almanac» trae a la mesa sonidos igual de exquisitos que «You Really Got Me», solo que en un formato distinto.
Un día como hoy pero de 1967, The Kinks lanzó el tema como un sencillo individual, en un estreno que les garantizó el respeto de la crítica gracias a su sagaz composición.
A través de ingeniosas comparaciones e inspirado por la tranquila vida de un amigo de la familia, Ray Davies sacó adelante una canción que pasó a la historia como uno de los grandes clásicos del rock de los 60.
Un himno a la cotidianidad
The Kinks estaba en un período de indiscutible éxito por allá a mediados de los 60. Junto a esto, se les llamaba ya como uno de los grupos más memorables de la llamada Invasión Británica.
Habiendo triunfado con su disco homónimo y luego de sacar prácticamente un disco por año, la agrupación liderada por los hermanos Davies estaba en la cima de la fama. Fue entonces que el mayor de la dupla decidió integrar ciertos cambios a su estilo de composición.
Así llegamos a «Autumn Almanac», un sencillo que se alejaba del romance y la estridencia. Según indica Ray en su autobiografía, la canción se basa en Charlie, un jardinero y amigo de copas del padre de Ray y Dave Davies.
El tema describe al hombre como un jorobado, resentido por una «espalda reumática» mientras barre las hojas caídas de la temporada. Mediante la observación de su entorno, el artista logra atrapar a Charlie en un estudio que encierra lo que sería la siguiente etapa musical de los Kinks.
«Autumn Almanac» como anticipación de una nueva era
Un año después de la excelente recepción de «Autumn Almanac», The Kinks llegó con «Village Green Preservation Society». Aunque se le llamó «el fracaso más exitoso de todos los tiempos» por su baja recaudación, la crítica lo favoreció ampliamente por el mismo motivo que al sencillo del 67.
Ambas entregas eran una dedicatoria a la vida ordinaria en Inglaterra, algo que consiguió llegar al corazón de los melómanos más nostálgicos de la época, cimentándolos como un clásico del rock inglés.
