COLUMNA DE OPINIÓN

«Hay nostalgia en los hombres por una época donde había libertad sin tantas consecuencias»

El psicólogo Sebastián Rodríguez analiza el debate entre las nuevas masculinidades y la añoranza de una libertad sin censura social.

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En las últimas décadas, la concepción del rol masculino ha experimentado transformaciones profundas en la sociedad contemporánea. Por consiguiente, hoy coexisten visiones opuestas sobre lo que significa ser un hombre.

Por un lado, surgen conductas asociadas a masculinidades más sensibles y cuidadoras. De hecho, en diversos países se evidencia un cambio significativo en las dinámicas del hogar y las mascotas.

Al respecto, el psicólogo y coach Sebastián Rodríguez detalla esta tendencia emergente en su columna de Palabras Sacan Palabras: «En Estados Unidos el número de gatos ha aumentado considerablemente. Se habla de que muchos hombres están comprándose gatos porque es una mascota mucho más fácil de tener. Antiguamente, ser hombre y tener gato no era bien visto, y hoy ya hay más hombres con gatos que con perros».

Sin embargo, esta apertura hacia nuevos estilos de vida contrasta con la reaparición de posturas tradicionales. Por este motivo, el debate abarca desde las nuevas generaciones hasta los íconos de la cultura popular.

El fenómeno Stallone y la resistencia al modelo ‘woke’

Frente a este paradigma emergente, la figura del actor Sylvester Stallone reapareció con fuerza tras el lanzamiento de su biografía. Por lo tanto, su discurso reivindica el culto a la fuerza física, la conquista y el riesgo.

Según explica Sebastián Rodríguez, este fenómeno evidencia una clara resistencia cultural. En este sentido, la contrafigura del actor de acción despierta la atención de sectores que desconfían de la sensibilidad moderna.

El especialista señala el impacto de este mensaje en el público actual: «Aparece esta contrafigura de Stallone que nos muestra esta antigua masculinidad. Hay una cierta nostalgia en algunos hombres de estos modelos masculinos rudos».

Además, Stallone arremete contra los consensos de la cultura actual. Por consiguiente, sus declaraciones sobre el peligro, la violencia y la rudeza han reabierto la discusión sobre el sentido del heroísmo clásico.

El efecto péndulo frente a la sensibilidad contemporánea

Ciertamente, el auge de hombres más conscientes y delicados ha provocado una reacción opuesta en diversos sectores. De este modo, se genera un fenómeno pendular que favorece a los viejos referentes de la masculinidad.

Sebastián Rodríguez argumenta que este contexto le otorga vigencia a visiones que parecían superadas. Al respecto, el experto analiza la insatisfacción de algunos hombres con los mandatos actuales.

El psicólogo afirma de manera categórica: «Esta exacerbación del ‘woquismo’ —donde los hombres son más sensibles, delicados y conscientes— ha generado un efecto péndulo hacia el otro lado. Este péndulo le viene bien a figuras como Sylvester Stallone, porque representan a las personas que se sienten violentadas por este giro tan drástico».

En consecuencia, muchos jóvenes rescatan figuras emblemáticas como Rocky o Rambo. Por ello, observan con fascinación un estilo de vida basado en la dominación y el combate.

Rodríguez añade sobre este sentimiento colectivo: «Muchos hombres se sienten representados y sienten esta nostalgia. Hay una sensación en un porcentaje de la población masculina que echa de menos estos modelos de masculinidad tradicional, ese mundo donde los hombres mandaban, conquistaban, luchaban y eso era válido y bien visto».

Añoranza de una libertad sin escrutinio ni redes sociales

Por otra parte, la nostalgia masculina no se limita únicamente al aspecto físico. Asimismo, existe una añoranza hacia el ambiente social de los años 80 y 90, caracterizado por una menor fiscalización pública.

En esa época, las celebridades y los ciudadanos comunes vivían sin el constante escrutinio de las plataformas digitales. Por esta razón, varios actores han reconocido que antes se podían cometer errores sin enfrentar una sanción inmediata.

Sobre esta percepción del pasado, Sebastián Rodríguez destaca: «Hay una nostalgia y un reconocimiento de que los años 80 y 90 tal vez fueron mejores para los hombres de lo que están siendo hoy en día».

De igual manera, el especialista aborda la presión que sienten las generaciones jóvenes ante la vigilancia digital permanente. En consecuencia, la hiperconectividad ha cambiado las reglas de la convivencia social.

Rodríguez sostiene en relación a las redes sociales: «En los años 80 y 90 la celebridad no tenía las consecuencias que tiene hoy en día. Hoy te filman en redes sociales, te funan y te cuestionan. La gente joven se pregunta por qué no le tocó esa época».

De este modo, se construye una fantasía idealizada sobre el pasado. Por lo tanto, los jóvenes imaginan una era de libertad absoluta.

El experto enfatiza este punto clave: «La gente joven ve en las celebridades de los 80 y 90 más libertad para el hombre, menos consecuencias, más posibilidad de hacer idioteces o cometer errores y que no sea tan grave».

Un espacio reabierto en la discusión pública

Finalmente, el contexto actual demuestra que el debate sobre la masculinidad dista mucho de estar cerrado. De hecho, posturas que hace una década eran descartadas hoy vuelven a ocupar un lugar central en los medios de comunicación.

Por este motivo, la reaparición de discursos tradicionales responde a una demanda latente en la sociedad. En consecuencia, la discusión sobre lo masculino continúa en constante transformación.

Sebastián Rodríguez concluye su reflexión con una observación reveladora en Palabras Sacan Palabras: «Tal vez diez años atrás a Stallone nadie le hubiera dado pelota, lo hubieran encontrado un tipo desactualizado o fuera de contexto. Hoy le dieron micrófono y espacio».

Así pues, el dilema entre la tradición y las nuevas masculinidades seguirá marcando la agenda cultural.


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