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Entrevista exclusiva con Jorge González: todos los detalles de su regreso a lanzar el disco «Marino»

En la más reciente conversación del músico, Emiliano Aguayo habló sobre su historia y el lanzamiento de su próximo disco llamado "Marino".

Jorge Gonzalez
Archivo Emiliano Aguayo
  • Por Equipo Futuro.cl
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Marino es uno de los gatos del músico, como esos que se pasean siempre por el mismo living del departamento de San Miguel donde Jorge González grabó este nuevo trabajo de estudio y que lo trae de vuelta al disco de canciones desde Trenes, de ese inolvidable 2015, cuando a inicios de febrero sufrió un ACV que, finalmente, lo alejó de los escenarios.

Por Emiliano Aguayo

Y es Marino el protagonista de la tapa de la nueva producción del compositor que, al igual que Manchitas, otro gato, protagonizó su última entrega electrónica, en 2018.

Se trata de un LP a la antigua, de 10 canciones, 5 por el lado A y otras 5 por el B, en formato CD y vinilo, próximamente.

Nos recibe en medio de las celebraciones de los 40 años del disco Pateando Piedras y, aunque nunca ha sido bueno para participar de aniversarios, por supuesto que se pone feliz que se celebren y canten sus canciones, porque fue una «maravillosa experiencia grabarlo y luego tocarlo».

Ha sido, además, un año productivo que, pese a la sorpresa de un nuevo disco, ya ha traído su nombre en la portada de algunos lanzamientos: en junio llegaron Ale y Jorge, de Aula Records, con Alejandra Tapia en la viola, y Cobijo, del sello Grieta, con su amigo de juventud Miguel Conejeros, exPinochet Boys.

«He tenido el privilegio de trabajar y reír con la Ale y con Miguel, y con ambos seguimos dándole. Quizá suenen muy diferentes, pero comparten una dulzura, sapiencia musical y de ser que valoro inmensamente».

En julio, ya había aparecido el single “Caszely”, donde colaboró con la banda Valija Diplomática y recién en septiembre se comenzó a difundir Sobreviviente, lo nuevo del rapero exPanteras Negras Lalo Meneses, otro partner de aquellos días, donde Jorge colabora en la canción “No hay vuelta atrás”: «somos muy amigos, cada miércoles nos juntamos y de ahí salió».

Y no solo queda allí la acción, porque pronto también sale un trabajo suyo de música house, con una compañía de Zurich.

—Coño, ya es retro el house —bromea.

También, acaba de cerrar un futuro disco en piano para Aula Records y de mezclar otro «en vivo de Colombina Parra, uno de estudio del artista Tololo (hijo de Colombina y Pablo Ugarte) y temas en vivo de María Sonora», la banda nacida a fines de los ‘80 de María José, exUpa! y su hermano Tan Levine, también exPinochet Boys, coincidentemente.

Aunque igual, en medio del trabajo, se da tiempo para leer The KLF: chaos, magic and the band who burned a million pounds, de John Higgs, que denomina «un libraco», y escuchar harta música que le envían siempre sus amigos y amigas, además de revisar la que él mismo va creando.

Marino —grabado en el estudio que le ayudó a adecuar en su departamento Francisco Straub, el mismo sonidista a cargo de la primera grabación de La Voz de los ’80 y que acá está presente en la masterización, mezcla de algunas canciones, algo de piano y hasta en el manejo de unos sintetizadores— se suma a sus producciones que ya no vienen de disqueras multinacionales, sino que del sello Avenida La Novena, que desde hace un par de años mantiene con Marco, su hermano y representante, y que ha lanzados DVDs, discos y el libro autobiográfico Héroe.

«No me entero cómo lo hacen los otros que publican hoy, pero me regalan cosas muy bien hechas. Me da la impresión de que hay mucho movimiento. La última vez que tuve un compromiso de hacer un disco fue en 1994», remarca sobre su independencia discográfica.

JORGE ESTÁ VIVO Y HASTA PUEDE CANTAR

En todo este ajetreo de música, visitas, lecturas y escuchas, Jorge González nos recibe en su departamento para conversar sobre sus nuevas canciones, mientras otro de sus gatos ronronea cerca.

¿Ha cambiado tu proceso creativo, tu forma de enfrentar el concepto o la elección de las canciones para un nuevo disco?

Es probable que cada vez me preocupe menos el resultado público de lo que hago. Eso no significa que lo haga al lote. ¿Qué música hace un señor mayor? Me ayuda mucho el hecho de no tocar en vivo. Ese tiempo, a nivel creativo era, a mi forma de ver, desperdiciado.

Tener tu estudio, literalmente en el living, ¿cómo ha resultado?

Fantástico, es un experimento y una necesidad. La verdad, grabo en casa desde El Futuro se Fue, de 1994. Y demos, desde esa era, ya no hago. Esta es la tercera vez que mi estudio está en el living. Antes, en Beaucheff 1435, hice tres discos (La Cultura de la Basura, Corazones, Jorge González) y luego, en Krossener Strasse, en Berlín, otros tres más (Libro, Trenes y Naked Tunes).

Entonces, lo que subiste el año pasado a Bandcamp no eran demos, por eso acá nos encontramos con “Ligeti”, “Sueños sexuales” y “Si vas a pensar en mí”.

Sí, eran grabaciones terminadas.

No debe ser fácil ser Jorge González, como dice Pedropiedra, súper activo y, de repente, enfrentar un ACV y depender de otros para algunos aspectos de la vida, de cosas que antes eran tan simples. ¿Hubo algún momento de bajón y otro de volver, de decir, estoy acá nuevamente, vamos!?

Es muy probable que me haya confundido y entristecido, pero no recuerdo que haya sido realmente deprimente. Seguro que el estar rodeado de cariño me levantó mucho. Y sabía que estaba aquí, así que un ‘volví’ no hubo. Bueno, lo hay a cada despertar.

A propósito, “Hasta”, el track 1, con Pancho Straub en el piano y sintetizador, suena a declaración de principios: “Sí, puedo agradecer, puedo recordar, puedo olvidar, puedo aprender, estoy vivo y hasta puedo cantar un poquito”. Luego tarareas. Es emotivo encontrarse con este Jorge González. Por supuesto, en “Estrechez de corazón” también eres tú, pero más iracundo. Mucha gente esperaba volver a escucharte con música de fondo.

Agradezco mucho que exista una curiosidad con respecto a lo que puedo publicar y sí, a los 25, cuando apareció “Estrechez de corazón”, y a los 62, ahora, se procesan diferentes las cosas y son otras las que suceden.

Parece canción compuesta para Las Cleopatras, pero no: “Quiero ser santa”, junto a Adan Fresard en guitarra y Mati Conejeros en bajo, es un cover. Alguna vez me comentaste que lamentablemente el rock español de los ’80 no llegó tanto a Chile. Y acá eliges, justamente, hacer una versión del grupo punk Parálisis Permanente, liderados por Eduardo Benavente, de 1982, con versión también de otra de sus compositores, Alaska y los Pegamoides.

Esa rola siempre me encantó y mi versión rítmicamente es como si lo hubiesen producido los productores de Bananarama.

Jorge Gonzalez

Puede ser una ironía, pero en el homónimo de Los Prisioneros ya hablaste de la muerte, con “En el cementerio”, y en “Trenes”, también hay algo siempre latente…

Si me permites el argentinismo, la muerte me chupa un huevo.

“Si vas a pensar en mí” es otra que está en BandCamp, con Colombina…

Es una linda canción, engalanada con el talento de la Ale (Tapia) y de la Colombina.

Con “God’ll cut you down” haces otro cover, o la parte de uno, porque solo narras su primer párrafo. Interpretada por Johnny Cash en 2003 y mucho antes por Odetta, por ejemplo, lo tuyo va por un tono diferente. La letra, eso de “puedes correr por mucho tiempo, pero al final, igual Dios te derribará”, es fuerte.

Fue grabada por Tom Jones, Bobbie Gentry, Marilyn Manson, Mercury Rev, muchos. Siento que no puedo explicar mucho esa o ninguna de las canciones que grabo. Son una impresión.

“Y es que nunca encontrarás a alguien como yo” es una gran sorpresa. Un inédito de las sesiones para Mi Destino, entiendo, pero mezclada ahora. Un canto tipo Raphael, con spaghetti western de fondo, onda Ennio Morricone. Hay un extra, al final, donde le agregas hoy: “Nunca son eternas las victorias, pero tampoco eternas las derrotas”.

Esta era una idea para el disco Mi Destino y la cantaría con Cecilia, la incomparable. Encontré las pistas y la mezclé.

En el libro Maldito Sudaca cuentas que estuvo proyectado mezclar su disco de los ’70 y acá a dúo con ella. Qué lata que ninguno se pudo realizar.

El destino habló.

En Manzana aparece un compositor más erótico. Acá, en “Sueños sexuales”, dices “Ya no tengo sueños sexuales, tengo sueños románticos”.

Poco puedo agregar, es una linda y extraña canción.

Llegaste a “Ligeti”, me contabas en una entrevista anterior, por Vicente Ruiz, q.e.p.d.. Hablas acá del computador, del ordenador. ¿El comienzo de la inteligencia artificial es el final de todo, quizás?

Es una fantasía, ciencia ficción. Y usé la palabra española para nuestro ‘computador’, porque me sonó más sugerente, más chora.

En “No hacer nada” hay una especie de diálogo que se da entre tú y Colombina, donde invitas a hacer nada y ella enumera algunas preocupaciones diarias que aparecen. Acompaña Alejandra Tapia en la viola. La vida de los gatos es no hacer nada, un poco. Una vuelta a la simpleza.

Encontrar el tiempo para no hacer nada es, por lo bajo, saludable.

En días de Leonino con Naked Tunes andabas en una onda donde ya te referías al concepto de “Antepasados”, de aquellos familiares que habían estado antes y que nos podían enseñar. La cosmovisión mapuche es tal cual, traspaso de conocimientos a través de los sueños, por ejemplo.

Hay poderes, sentidos humanos que la religión o la ciencia tachan de ‘creencias’ y, para mí, los antepasados están ahí siempre, a cada paso, carrera triunfal o costalazo.

“La sandunga” es otro cover. De México, pero con origen andaluz, popularizada por Chavela Vargas, además de Raphael. ¿Cómo llegas a esta canción?

Esa la cantaba mi abuela Zaida y la tocaba en vihuela. No tenía idea de dónde era ni nada, era la que ella cantaba. Las voces e instrumentos mías, salvo la guitarra que toca la Colombina.

Así viene Marino. Sin duda, una gran sorpresa para la música chilena 2026 y sus fans, que siempre lo esperan.

* Emiliano Aguayo es periodista y autor de los libros “Maldito Sudaca” e “Independencia Cultural”, ambos de conversaciones con el ex líder de Los Prisioneros Jorge González. Audios de estas entrevistas con Jorge González fueron la génesis del podcast “Necesito poder respirar”, sobre la vida del músico. También ha escrito la historia de los grupos pop-rock chilenos de los ’80, en dos volúmenes de “Las Voces de los ’80”.


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