En un año muy marcado por Iron Maiden, aparte de recibir a la banda propiamente tal también hay espacio para la llegada de figuras que han sido parte de la historia del grupo. Una de ellas es Dennis Stratton, guitarrista que fue parte de la mítica formación que grabó el disco debut homónimo del grupo en 1980. Por primera vez en su carrera, el músico se va a presentar en Chile y trae un show especial en que por supuesto repasará las canciones de ese álbum, además de otros clásicos y una que otra sorpresa. Lo acompaña el grupo Maiden United, colectivo internacional que se caracteriza por tocar el material de Iron Maiden en formato acústico.
Van a tener dos shows en Chile, el primero es en Valparaíso el viernes 27 de noviembre en el Trotamundos, con entradas en Passline. Y el segundo es al día siguiente, sábado 28 de noviembre en Santiago, en el Club Subterráneo de Providencia, con entradas en Ticketplus.
En la espera hablamos con Dennis Stratton. A continuación, sus palabras:
-Saludos, Dennis, ¿qué te parece venir a este lado del mundo por primera vez? Debes estar enterado que acá Iron Maiden es una religión.
-Tengo muchas ganas de ir a Chile porque nunca he estado. Estoy muy contento de que vayamos para allá. Hice una gira por Brasil hace un par de años y sabía perfectamente que Iron Maiden es un imperio enorme allí. Es como una máquina imparable. Así que sé lo grande que es su base de fans en Río, en toda Sudamérica, en Chile y en todas partes.
-Vienes tocando el disco donde participaste, el primero de la banda, ¿qué significa para ti poder seguir tocando estas canciones y compartirlas con los fans?
-Bueno, en primer lugar, allá por 1979, cuando estábamos formando la banda, era una nueva formación. En aquel entonces éramos cabeza de cartel de una gira, Metal For Muthas. Tocábamos todas las canciones del disco “Iron Maiden” y las que después iban a estar en “Killers”. Ya estábamos haciendo conciertos de una hora y media y o más, como cabeza de cartel de la gira. Así que ya estábamos ensayando todas las canciones incluso antes de grabar el primer álbum. Y trabajando en las armonías de guitarra, porque todo era nuevo para nosotros, estábamos haciendo un nuevo sonido. Yo ya había estado en bandas tocando guitarras armónicas, así que no me resultó tan difícil, ya que para mí es natural estar en una banda con dos guitarras armonizando. Pero una vez que nos compenetramos con Dave (Murray) en la sala de ensayo, una vez que empezamos a tocar con fluidez, todo encajó a la perfección.
-¿Tenían conciencia de que estaban creando algo grande?
-Cuando Steve eligió las canciones para el primer álbum, no teníamos ni idea. No sabíamos lo que nos esperaba. Sabía que Iron Maiden tenía muchos fans en el Reino Unido. Pero nunca imaginamos cómo iba a suceder esto ni lo icónico en que se convertiría este álbum. Es bastante extraño que, 46 años después, siga recibiendo tanto reconocimiento y aclamación. El día del 46° aniversario del primer álbum, se anunció que el grupo va a ser incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll. Fue un día muy especial y emocionante para mí, estoy muy orgulloso. Y tocar todas estas canciones, algo que he hecho durante muchos años en otras bandas, sigue siendo muy especial.
-Estarás tocando con Maiden United, ¿cómo es el trabajo con ellos?
-Maiden United es una banda única porque es acústica. Es todo acústico, aunque la batería en vivo, los teclados y el bajo, sí, tienen un sonido potente, enorme. Pero tocar todas las canciones con arreglos diferentes, transformarlas en baladas o canciones más lentas, es completamente distinto. Yo doy conciertos por toda Europa, este año estuvimos en Roma, Italia, donde toqué con una banda tributo a Maiden, y fue una experiencia increíble. Fue como tocar con Maiden en el escenario. Pero esto con Maiden United es algo totalmente único, completamente diferente. Tengo muchas ganas de tocar estas canciones de diferentes maneras, con composiciones distintas.
-Mencionaste el hecho de que Iron Maiden será incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll, por fin teniendo el reconocimiento que se merece. ¿Esto incluirá a los miembros de todas las épocas, así que estarás allí en la ceremonia?
-Sí. No estoy seguro de si en los últimos tres o cuatro años, desde el Covid, Maiden ha sido nominado para el Salón. Bruce (Dickinson) hizo una declaración de que la banda no estaba interesada. Y sí, hablé con Steve (Harris) y simplemente no está realmente interesado. Habló de que formaron la banda para tocar música. Creo que hizo esa declaración: “Formamos Iron Maiden para tocar música, no para ganar premios”, algo así. Pero creo que el Salón de la Fama del Rock and Roll es un gran logro. La banda con Bruce tuvo sus diferencias con el Salón y sea cual sea su decisión, la aceptaré. Tengo que aceptar su decisión si están en contra. Es su decisión, no la mía. Ahora bien, no creo que vaya a Los Angeles a recoger un premio porque la banda creo que estará de gira por Australia. Estoy pensando en la logística. Así que tal vez no puedan estar allí o no vayan a estar. No lo sé. Depende totalmente de la banda y de su representante. Me gustaría pensar que si la banda no está allí y está tocando en Australia, Rod Smallwood la representaría, iría a Los Angeles y recogería el premio en su nombre. Aún así, sería un bonito detalle. Pero es un logro enorme. Es algo de lo que puedes sentirte orgulloso a medida que envejeces. Estoy muy orgulloso de seguir formando parte de la familia Maiden y de lo que tuvimos en el pasado y en el futuro. Veamos qué sucede.
-Volviendo al primer álbum, ¿qué recuerdas del contexto general, de lo que estaba pasando en el mundo de la música, el hard rock y el heavy metal? Era el auge de la New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM), con muchas bandas increíbles haciendo cosas geniales. ¿Todavía tienes buena relación con la gente de bandas como Saxon y otras más?
-Sí, sí, siempre. Creo que tuvimos suerte, porque éramos una de las bandas más importantes de la NWOBHM. Recuerdo que había bastantes bandas, pero muchas de ellas se quedaron en el camino. La escena punk de aquella época estaba perjudicando al heavy metal. Yo no era muy fan del punk. Y hacia 1978, el punk empezó a ganar popularidad gracias a los sellos discográficos independientes. Recuerdo que cuando me uní a Maiden en el 79, como ya dije, tenían una gran base de fans. Habían hecho gran parte de su trabajo en el Reino Unido, tocando muchísimos conciertos. Así que, por suerte para Maiden, éramos uno de los pioneros de esa Nueva Ola. Como Saxon, que venía detrás de bandas como Judas Priest, Black Sabbath, Deep Purple y otras similares, porque eran de la vieja escuela. Trabajábamos mucho y no tuvimos mucho tiempo para pensar en lo que pasaba en el mundo ni en el panorama musical. Porque en cuanto se formó la banda, cuando incorporé a Clive (Burr) y se convirtió en el baterista, los cinco éramos la nueva formación. La formación original de Iron Maiden para empezar a girar y a grabar. Así que fue un nuevo comienzo.
-Así que no estaban mirando mucho para el lado.
-Creo que estábamos tan ocupados en los ensayos y las giras que no tuvimos mucho tiempo para pensar en nada más. Fue durante la gira de Metal For Muthas que la discográfica nos dijo que teníamos que grabar el primer álbum. Steve ya había seleccionado las ocho o nueve canciones del primer disco. Así que la gira quedó en pausa y nos metimos en el estudio. No necesitábamos mucha preparación, porque ya tocábamos estas canciones en directo. De esta forma, la banda fue perfeccionando su sonido. Una vez terminado el álbum, volvimos de gira. Y creo que no tuvimos mucho tiempo para respirar, y mucho menos para observar lo que sucedía a nuestro alrededor. No sabíamos cómo les iba a las otras bandas porque estábamos muy ocupados con nuestra propia gira y nuestro álbum.
-¿Cómo recuerdas a Paul D’Anno y Clive Burr, dos grandes músicos de esa formación, que lamentablemente a estas alturas ya fallecieron y no están más? Aunque nunca olvidados.
-Conocí a Clive antes de Maiden. Lo incorporé a la banda porque no tenían baterista. Paul era un poco diferente, muy independiente. Solía hacer cosas que nos sorprendían a todos. Pequeñas sorpresas que no te esperabas. Pero como digo, en aquellos tiempos era todo muy punk. Era muy crudo. Y así empezó Maiden. Así se formó la banda. El primer álbum fue muy… no era tan punk como los demos, porque ya habíamos incluido las armonías de guitarra, lo que lo hizo más interesante y más musical. Pero Maiden siempre tuvo ese sonido potente y contundente. Así empezamos. Y así continuamos durante los dos primeros años. No tuvimos que ensayar mucho para grabar “Killers”, porque ya tocábamos las canciones en vivo. Yo no grabé “Killers”, pero me encargué de toda la preparación. Clive fue genial, encajó a la perfección. Paul ya estaba en la banda cuando me uní a ellos. Ya era parte del mobiliario, si me entiendes. Ya estaba integrado. Y así fuimos haciendo exactamente lo que teníamos que hacer para que la banda progresara.
-Bueno, Dennis, nuestro tiempo se está acabando. Nos vemos acá en noviembre. Finalmente, ¿tienes algunas palabras para los fans chilenos? Recuerda que estos shows son hechos por fans, por la comunidad MaidenChile.
-Así es. Bueno, con Maiden United giramos por todas partes y en algunos lugares a los que vamos la gente no tiene muy claro que la banda es acústica y las canciones están arregladas de una manera más melódica. Así que si la gente viene esperando un concierto eléctrico y potente de Iron Maiden, se encontrarán con algo completamente distinto. Quizás tengan que buscar un poco o escuchar los discos de Maiden United, porque es muy, muy interesante. Tiene toques clásicos, acústicos, algo de técnica y, sobre todo, es fascinante. Y contamos con que el público participe, que cante con nosotros. Porque las canciones de Iron Maiden que interpretamos, tanto del primer como del segundo álbum, ofrecen todo el espacio necesario en los arreglos para que el público cante con nosotros. Así que es diferente, pero es muy, muy interesante y me encanta. Sólo les digo que vengan, traigan sus voces, vengan a cantar con nosotros y lo pasarán genial. Eso es todo lo que puedo decir.
-Muchas gracias, Dennis.
-Gracias, fue un placer.
