Fue un 7 de octubre de 1968 cuando un niño llamado Thomas Edward Yorke nació en Wellingborough, Inglaterra. No obstante, la futura estrella de rock llegó al mundo con una particularidad.
Más conocido como Thom Yorke, el famoso frontman de Radiohead nació con parálisis facial. Esto le trajo algunas situaciones complejas durante su niñez y juventud temprana.
Durante sus primeros años de vida, el pequeño Thom fue sometido a varias cirugías. Al terminar con el nervio de la ceja cortado por los procedimientos, quedó con el párpado izquierdo caído, lo que concluyó en una profunda inseguridad.
No obstante, Yorke surgió hasta llegar a la cima de la fama, viendo sus defectos como una fortaleza años más tarde. En su 58° cumpleaños, en Futuro te contamos cómo los malos ratos de su juventud lo llevaron a construir una confianza inquebrantable como artista.
La inseguridad de Thom Yorke que lo volvió en un ícono reconocible
A raíz de esto, acabó usando un parche para ocultar su ojo, atrayendo burlas por su apariencia a lo largo de su infancia. La tristeza y el miedo al rechazo lo llevó a refugiarse en la música a temprana edad.
Así, como en efecto dominó, Radiohead lanzó «Creep» en 1992. El sencillo funcionaba como una oda a un amor no correspondido de Thom Yorke, aunque en un inicio fue un fracaso comercial que causó que la banda odiara la canción.
«La canción se trata de cuando estás enamorado y piensas, ‘ahí está la gente bonita y aquí el resto de nosotros»”, explicó por esos años. En paralelo, el artista terminó adquiriendo confianza sobre su ojo izquierdo con el pasar del tiempo, cuando un comentario clave redefinió su autopercepción.
Mientras trabajaba en un pub durante su juventud, una clienta le dijo: «Es lo más bonito que tienes». El elogio iba dirigido hacia el párpado caído de Yorke, quien relató la anécdota en una entrevista para Rookie Magazine, en 2013.
Yorke acogió con cariño esta afirmación. Más tarde, adoptó la creencia de que «todo el mundo tiene ‘imperfecciones'» y que «nadie tiene un rostro simétrico ni un cuerpo perfecto».
Los años pasaron y Radiohead se convirtió en una de las bandas más aclamadas del rock alternativo, con el corazón roto y el ojo de Thom York como parte de su identidad ahora en una luz mucho más positiva.
