Las recientes precipitaciones y aluviones en la zona oriente de Santiago reabrieron el debate sobre la capacidad de respuesta de la ciudad. Ante este escenario, el arquitecto Dino Bozzi reflexionó en su columna de Palabras sacan palabras sobre la resiliencia urbana y las exigencias del cambio climático.
En primer lugar, el especialista coincidió con las autoridades sobre la imposibilidad de construir una urbe totalmente invulnerable. Sobre este punto, Bozzi afirmó: «No vamos a lograr nunca tener una ciudad, y no solo Santiago, sino cualquier ciudad, que sea absolutamente inmune a cualquiera de estos eventos».
Infraestructura urbana y gestión del riesgo
A pesar de la gravedad de las emergencias recientes, el columnista sostuvo que Chile ha realizado avances significativos en mitigación. Sin embargo, enfatizó que el riesgo urbano es una construcción humana derivada de la ocupación del territorio.
En consecuencia, el docente instó a evaluar la resiliencia desde una perspectiva integral. Respecto a esta dinámica, Bozzi subrayó: «Si bien seguimos, y cada vez más a propósito del cambio climático, sometidos al riesgo de estos desastres —que de naturales no tienen nada, nosotros construimos el riesgo—, también es cierto que hemos hecho esfuerzos enormes como país para mejorar las cosas».
Por un lado, el experto destacó obras como las piscinas decantadoras de la Quebrada de Macul y los sistemas de contención en el norte. Por otro lado, remarcó la importancia de las inversiones públicas en colectores.
Evolución normativa e inversión en drenaje
En relación con el marco regulatorio, el arquitecto recordó cómo las exigencias técnicas transformaron la vivienda social desde los años noventa. Para ilustrar esta evolución, relató su experiencia profesional en Puente Alto con colectores de gran diámetro.
Gracias a estos cambios normativos, las poblaciones actuales cuentan con drenaje eficiente. Sobre esta transformación, el especialista enfatizó: «Ese conjunto hoy día no se inunda. No porque hayamos sido unos superarquitectos, sino porque había una normativa que nos obligaba. El Estado de Chile ponía las condiciones para que eso se desarrollara y eso se ha hecho con inversión pública».
Asimismo, el académico ponderó el impacto histórico de la pavimentación de calles en los barrios. En ese sentido, explicó que las calzadas funcionan como vías de evacuación. Al evaluar la capital, Bozzi declaró: «No tengo ninguna duda. La calle es la canaleta de aguas lluvia de las ciudades. Por lo tanto, estamos muchísimo, muchísimo mejor».
El reto del granizo en el diseño arquitectónico
No obstante los progresos en colectores, las granizadas recientes en Santiago mostraron un vacío en los criterios de edificación. Por esta razón, Bozzi explicó que el diseño tradicional considera la lluvia y la nieve, pero omite la acumulación de hielo duro.
Al abordar esta problemática, el especialista advirtió: «Todos nosotros, los que diseñamos estas cuestiones, las diseñamos para la lluvia, para la nieve, para la caída de hojas. Esos son los techos, las recetas. Yo nunca les he hablado a mis estudiantes del granizo y no tengo idea; lo pensaremos de acá en adelante. El granizo es capaz de sellar cualquier cosa, porque si es hielo duro, se concentra y se transforma en represas que tapan los sumideros».
Por lo tanto, el profesional planteó adaptar los manuales locales. Además, advirtió que el cambio climático implica asumir episodios extremos recurrentes. Sobre esta realidad, Bozzi aseveró: «Este tipo de eventos van a ser más recurrentes. Por lo tanto, atención el próximo año cuando no ocurra para que no entremos en ‘esto ya pasó’. No, llegó para quedarse».
Cambio cultural y prevención comunitaria
Finalmente, el arquitecto sostuvo que la resiliencia exige un compromiso cultural amplio, similar a la preparación sísmica. Por consiguiente, la protección urbana no depende solo de grandes obras, sino también del cuidado del entorno inmediato.
Para concluir, el académico hizo un llamado a integrar hábitos preventivos en la rutina diaria. Respecto a este desafío, Bozzi concluyó en Palabras Sacan Palabras: «Así como cualquier maestro o cualquier dueño de casa en Chile sabe cómo se construye una casa para que no se caiga con los terremotos, tenemos que incorporar este otro tipo de desastres dentro de nuestra cultura diaria. Sepa usted no dejar tonteras tiradas en el patio, sepa que le toca limpiar el sumidero de la esquina de su casa; es parte de lo que nos toca».
