La Fórmula 1 vivió una de las jornadas más caóticas, impredecibles y espectaculares de los últimos tiempos en el circuito de Sepang. En un Gran Premio de Bahréin disputado en suelo malasio marcado por el clima extremo y las averías mecánicas, Max Verstappen logró una victoria memorable que devuelve la ilusión a Red Bull. Al mismo tiempo, Fernando Alonso firmó una actuación épica para rescatar puntos cuando todo parecía perdido.
Lluvia, confusión y un retraso histórico en la parrilla
El espectáculo comenzó incluso antes de que se apagaran los semáforos. Un fortísimo diluvio sobre la parrilla obligó a retrasar la salida inicialmente durante 40 minutos. Sin embargo, la tensión aumentó cuando varios monoplazas sufrieron problemas de software en sus motores eléctricos durante la vuelta de formación tras el coche de seguridad.
La FIA se vio obligada a suspender la arrancada y mandar a todos los coches al carril de boxes, provocando una demora total de 90 minutos. Cuando la pista finalmente se habilitó, la incertidumbre estratégica dividió al garaje. Escuderías como Ferrari o McLaren apostaron erróneamente por neumáticos lisos en un asfalto delicado. Por el contrario, los pilotos que montaron neumáticos intermedios tomaron una ventaja crucial en los primeros compases.
La genialidad de Verstappen y el primer triunfo del motor Red Bull
A pesar de perder la delantera inicial ante los Mercedes, Max Verstappen mantuvo un ritmo implacable. Tras la salida del coche de seguridad en la vuelta 9 debido a una salida de pista de Valtteri Bottas, todos los equipos igualaron sus estrategias. En el relanzamiento de la vuelta 13, el piloto neerlandés ejecutó una maniobra maestra por el exterior de la curva tres sobre Kimi Antonelli para tomar el liderato.
A partir de ese instante, Verstappen impuso un ritmo inalcanzable para cruzar la meta y adjudicarse su 72ª victoria en la Fórmula 1. Este triunfo rompió una sequía personal de 301 días y representó un hito histórico: la primera victoria de Red Bull con su propio motor. El podio lo completaron el joven Kimi Antonelli (Mercedes), quien afianza su liderato en el Mundial, y Lewis Hamilton (Ferrari), que remontó hasta la tercera plaza.
La magia de Fernando Alonso: de la cola de la carrera al Top 8
Por su parte, Fernando Alonso volvió a demostrar por qué es una leyenda viva de la categoría. El asturiano quedó atrapado por la mala elección de neumáticos de seco en la salida, llegando a descolgarse a casi un minuto del pelotón principal. No obstante, una vez montados los neumáticos duros en su Aston Martin, comenzó una remontada magistral.
Alonso adelantó progresivamente a Lance Stroll, Esteban Ocon y Arvid Lindblad con maniobras de altísima precisión. Además, aprovechó los abandonos de George Russell por avería de motor y Lando Norris tras una salida de pista para escalar al octavo lugar. En las vueltas finales, el bicampeón mundial defendió con uñas y dientes su posición ante el empuje de Norris, logrando su mejor resultado de la temporada 2026.
Decepción para Carlos Sainz en una jornada de supervivencia
La otra cara de la moneda la vivió Carlos Sainz. El madrileño había acertado al salir con neumáticos intermedios y llegó a rodar en una prometedora sexta posición. Lamentablemente, durante un relanzamiento sufrió un toque provocado por Gabriel Bortoleto que arruinó sus opciones y relegó a su Williams al 17º puesto final.
Esta histórica carrera en Sepang reescribe la temporada de F1, demostrando que en condiciones extremas el talento puro de los veteranos sigue marcando la diferencia.
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