El cine chileno inicia un septiembre lleno de estrenos y con la mirada en los escenarios internacionales más importantes del séptimo arte. En el programa «Palabra que es noticia» de Radio Futuro, la conductora Andrea Moletto conversó con el crítico de cine René Naranjo sobre las novedades de la cartelera nacional. El análisis principal se centró en «El Deshielo», la aclamada obra de Manuela Martelli seleccionada para representar a Chile en la carrera por los Premios Óscar.
El camino de «El Deshielo» rumbo al Óscar
La producción nacional ya inició su recorrido con un debut sumamente exitoso en el extranjero. René Naranjo explicó el significado de este hito cinematográfico y destacó que «El Deshielo se estrenó en mayo en Canes, muy buena crítica y ahora va a representar a Chile en esta competencia por obtener la nominación a la mejor película internacional».
Este camino requiere una rigurosa estrategia para destacar entre las decenas de películas anuales. Al respecto, el crítico detalló el complejo panorama al que se enfrenta el filme de Martelli: «Son alrededor de 90 países de todo el mundo que envían su película, seleccionan una película y esas películas compiten por llegar a las cinco finalistas, a la quina finalista y ahí esperamos que pueda estar Manuela Marteli».
Por lo tanto, la calidad de la obra debe complementarse con una campaña de visibilización potente en la industria norteamericana. Naranjo sostuvo que «para eso depende mucho que tenga una buena distribución en Estados Unidos, que lo vean los votantes de los Ócar, evidentemente, para que la apoyen y ese es el trabajo que le espera ahora a esta película que es estupenda».
Una red de relaciones ocultas en Chillán
La trama se sitúa en 1992, en pleno retorno a la democracia y en medio de debates nacionales. En este contexto, el relato nos traslada a la cotidianidad de un centro invernal andino.
René Naranjo describió la premisa argumental de la siguiente manera: «en un centro de esquí al interior de Chillán va a aparecer una familia que está a cargo del centro de esquí donde hay una niña Inés, una muy buena actriz, Mayo Orrur. Y esta niña se hace amiga de unos esquiadores que vienen desde Europa, principalmente alemanes, para entrenar para alto rendimiento, Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales».
A partir de este encuentro fortuito entre la juventud local y los atletas europeos, la película comienza a tejer una atmósfera densa. Naranjo explicó que «ahí se va a desarrollar esta trama que es básicamente una película de relaciones entre los personajes. Es como una red que se teje entre los personajes, donde con mucha habilidad, con mucha sutileza, con una dirección finísima, Manuela Marteli va develando capas de cosas que están ocultas, de relaciones, algunas amorosas, otras más oscuras que se esconden entre los personajes».
Una dirección formidable que atrapa al espectador
Para el crítico, el valor de este filme reside en el pulso narrativo de su creadora. Martelli, quien ya sorprendió con su ópera prima «1976», consolida aquí su talento. Su precisión técnica cautivó por completo al periodista durante la proyección.
Por este motivo, en su columna de Palabra Que Es Noticia, el especialista elogió con entusiasmo el trabajo detrás de las cámaras: «Ahí hay una mano de directora de Manuela Marteli que a mí me pareció formidable, la verdad. Yo estuve toda la película absolutamente atrapado por lo que veía en la pantalla, cautivado por la historia y por los personajes, por cómo se va desarrollando la trama, que es una trama sutil. Todo pasa con mucha sutileza y con mucha inteligencia de parte de la directora».
El poder de la mirada infantil y lo no dicho
Por su parte, Andrea Moletto señaló que la cinta aborda la transición a la democracia desde los silencios cotidianos. En este sentido, Naranjo coincidió con esta perspectiva sobre el punto de vista del relato: «Lo no dicho es muy importante en la película», y agregó que «está todo visto de una niña. Entonces eso es toda la mirada de la niña Inés».
