En el marco del reestreno de la clásica obra teatral Un enemigo del pueblo, la galardonada actriz chilena Paulina García abordó en Palabras Sacan Palabras de Radio Futuro el complejo escenario social del país. Luego de cuatro años marcados por constantes procesos electorales y debates constitucionales, la intérprete identificó un cansancio generalizado en la población.
De esta manera, la artista describió cómo la ciudadanía ha reaccionado ante la sobrecarga de decisiones políticas. «En este repliegue de la gente, un poco harta de la agenda inundada y de tanta elección, fueron cuatro años de muchísimas decisiones. Todo el mundo volvió a las cosas más pequeñas, a un mundo más pequeño y más concreto», explicó la actriz.
Asimismo, Paulina García enfatizó la importancia de recuperar la dimensión afectiva y la conexión humana en la cotidianeidad. «Confío en que esa retirada nos permite una conexión más vinculada a la ternura. Espero que signifique también que la gente tenga más sexo, porque nos falta erótica», señaló con convicción.
El repliegue del progresismo y la necesidad de dudar
Por otra parte, la intérprete analizó la situación de los sectores progresistas tras los recientes resultados electorales y constituyentes. En su opinión, el escenario político exige abandonar esquemas rígidos del pasado para formular preguntas nuevas.
Paulina García defendió, en este sentido, la incertidumbre como una herramienta clave frente a la desinformación. «En la era de las fake news y la posverdad, lo más prudente es dudar. Dudar es lo mejor que nos pasó a todo el mundo progresista que funcionábamos con muchos slogans», aseveró la artista.
Además, sostuvo que dudar permite ejercitar la libertad de pensamiento sin renunciar a la memoria histórica. «Por primera vez siento una cierta libertad para pensar realmente lo que quiera. No quiero ni olvidar ni hacer como que perdono porque sí lo que pasó en la dictadura, pero también quiero poder pensar fuera de eso», profundizó.
El impacto del caso Monsalve y la crítica a la gestión gubernamental
Sin embargo, el hecho político que provocó una mayor distorsión en su postura fue la gestión oficialista ante el caso Monsalve. Según la actriz, la respuesta del Gobierno de Gabriel Boric evidenció una clara contradicción con sus principios declarados.
Al respecto, cuestionó con firmeza la demora del Ejecutivo en reaccionar ante una denuncia de extrema gravedad. «Boric le dio dos días a una persona que estaba inculpada. Esto debió haber salido inmediatamente y no fue una respuesta acorde a un gobierno que se definía como feminista», remarcó de forma categórica.
En consecuencia, García advirtió cómo las convicciones partidarias pueden terminar blindando a los liderazgos masculinos. «Es muy fuerte la ideología para defender el territorio. Me di cuenta de la increíble capacidad que tienen los hombres para negar las situaciones», agregó.
La convivencia con la inteligencia artificial y los desafíos del trabajo actoral
En relación con el avance tecnológico, la actriz compartió su mirada sobre el impacto de la inteligencia artificial en la vida cotidiana y profesional. Aunque reconoce los temores que despierta, opta por utilizarla como una herramienta de apoyo.
De hecho, la artista comparó las alarmas actuales sobre la tecnología con las prevenciones del pasado. «Me acuerdo cuando chica que decían que la televisión iba a quemar la cabeza. Es imposible oponerse, pero sí podemos controlar un poco», recordó.
Por este motivo, explicó las funciones específicas que le otorga a estas plataformas en sus labores de escritura e investigación. «Yo trabajo con la inteligencia artificial, se ha vuelto una necesidad cotidiana como el computador o el teléfono. La uso para buscar información importante de hace 20, 30 o 40 años, para datos médicos o de ciencia concretos y para buscar referencias al estudiar un personaje», detalló.
Asimismo, precisó la forma en que interactúa con la tecnología para mantener el orden mental. «Le escribo porque me gusta corregir acentos, comas y puntos. La ortografía ordena mucho el pensamiento», afirmó la intérprete.
No obstante, la artista hizo un fuerte llamado a regular el uso no autorizado de contenidos y biométricos. «Hay un lugar que está descontrolado y hay que poner ciertas reglas que protejan a todos, porque el uso de la voz y de la imagen es un tema que requiere leyes», exigió.
El reestreno de Ibsen en el Teatro Finis Terrae
Por último, Paulina García abordó los detalles del montaje de Un enemigo del pueblo, obra clásica de Henrik Ibsen adaptada por Juan Pablo Troncoso y dirigida por Alexandra von Hummel. La producción traslada el conflicto clásico al Chile contemporáneo.
En este contexto, la actriz destacó cómo la versión actualizada incorpora dilemas ecológicos y tecnológicos urgentes. «Juan Pablo Troncoso trajo la historia al mundo de hoy, donde tenemos problemas con la inteligencia artificial, el algoritmo y la contaminación de microplásticos en la sangre y en la fauna marina», explicó.
Adicionalmente, resaltó la decisión de la dirección de reconfigurar los roles de poder en la trama. «La directora pidió que el alcalde fuera una mujer para que se enfrentara a un hermano y a la mujer de este hermano. Es muy interesante ver las diferentes y contradictorias posiciones del poder entre mujeres», comentó.
Finalmente, reafirmó la vigencia del teatro como un espacio para movilizar el pensamiento crítico. «El público no necesita nuevas obras, necesita buenas obras con buenas ideas que lo impulsen a pensar», concluyó la actriz en Palabras Sacan Palabras.
