Hace exactamente 35 años, el heavy metal protagonizó una de las escenas más increíbles de su historia. AC/DC, Metallica, Pantera, The Black Crowes y la banda soviética E.S.T. llegaron al Aeródromo de Túshino, en Moscú, para un concierto gratuito llamado Monsters of Rock que ocurrió en uno de los momentos más convulsos de la historia de la Unión Soviética.
El contexto hacía que todo fuera todavía más extraordinario. Apenas un mes antes había fracasado el intento de golpe de Estado contra Mijaíl Gorbachov y el país avanzaba hacia su desintegración. En ese escenario, un gigantesco festival de rock occidental terminó convirtiéndose en una inesperada imagen de apertura hacia Occidente.
La cifra de asistentes sigue siendo uno de los grandes misterios
¿Cuánta gente estuvo realmente allí? Esa pregunta todavía no tiene una respuesta definitiva.
Los organizadores de Time Warner calcularon inicialmente 150.000 espectadores, cifra que también fue recogida por medios contemporáneos. Sin embargo, otras fuentes elevaron considerablemente el número: Kommersant publicó posteriormente una estimación de 750.000 personas, mientras que otras referencias hablan de entre 500.000 y 1,6 millones. Las versiones más exageradas incluso llegaron a mencionar dos millones.
Lo que sí está documentado es la magnitud del operativo de seguridad. Miles de policías y efectivos militares fueron desplegados alrededor del recinto, mientras que durante la presentación de E.S.T. se produjeron enfrentamientos y varias personas resultaron heridas.
Después llegaron The Black Crowes, Pantera, Metallica y finalmente AC/DC, en un cartel que hoy parece imposible. El concierto fue registrado y posteriormente dio origen a For Those About to Rock: Monsters in Moscow, documental estrenado en 1992.
El dato más simbólico quizá estaba sobre el escenario: AC/DC, cuya música había sido censurada durante años en la Unión Soviética, cerraba una jornada en la que el rock occidental sonaba frente a una multitud gigantesca mientras el país comunista se encontraba a pocos meses de desaparecer.
