El 16 de septiembre de 1970, el mundo de la música presenció sin saberlo el final de una era. Menos de 48 horas antes de su prematura muerte a los 27 años, Jimi Hendrix subió por última vez a un escenario. No se trató de un multitudinario concierto de estadio, sino de una improvisada aparición como invitado en el Ronnie Scott’s Jazz Club del Soho, en Londres. Aquella noche, el legendario guitarrista compartió escenario con Eric Burdon y su banda War, dejando un testimonio sonoro imborrable.
El preludio londinense tras una gira interrumpida
Hendrix había regresado recientemente a la capital británica tras cancelar abruptamente su gira europea. La suspensión del tour se debió a una repentina enfermedad de su bajista Billy Cox. Durante las semanas posteriores, el músico recorrió activamente la escena nocturna londinense junto a amigos y colegas.
El 15 de septiembre, Jimi visitó a Eric Burdon, exlíder de The Animals, quien iniciaba una residencia semanal en Ronnie Scott’s con su nueva agrupación, War. Burdon lo invitó a subir al escenario esa misma noche. Sin embargo, Hendrix se encontraba demasiado tambaleante e indispuesto para tocar en ese momento. Por esta razón, Burdon le sugirió amablemente que regresara la noche siguiente para sumarse a la banda con más calma.
La histórica aparición en Ronnie Scott’s
Al día siguiente, el 16 de septiembre de 1970, Hendrix asistió a la fiesta de cumpleaños de su amiga Judy Wong acompañado por su novia Monika Dannemann. Según reveló Wong, durante esa celebración el virtuoso músico le confesó sus intenciones de contraer matrimonio con Dannemann. Tras el festejo, la pareja se dirigió al club de jazz en Soho para presenciar el espectáculo de War.
Durante el segundo set del show, Eric Burdon presentó formalmente a Jimi ante el público. Aunque la audiencia habitual de jazz intentó mostrar indiferencia al principio, una calurosa ola de aplausos recibió al célebre guitarrista. De inmediato, Hendrix se incorporó a la banda para interpretar alargadas versiones de dos clásicos covers: «Mother Earth» de Memphis Slim y «Tobacco Road» de John D. Loudermilk.
Un estilo reservado pero inolvidable
A diferencia de sus espectáculos habituales caracterizados por pirotecnia escénica y potentes solos, esa noche Hendrix optó por un rol mucho más contenido. Jimi tocó principalmente la guitarra rítmica en el fondo del escenario, evitando sus habituales demostraciones solistas. A pesar de su actitud reservada, Burdon escribió más tarde que Jimi estaba «volando» y que su sola presencia impulsó al guitarrista de War, Howard Scott, a tocar mejor que nunca.
Afortunadamente, la icónica actuación quedó registrada para la posteridad gracias a un fan británico llamado Bill Baker, quien grabó el concierto de forma pirata. Tras descender del escenario, Hendrix conversó brevemente con el periodista Roy Carr de NME sobre sus planes futuros, mencionando posibles proyectos con Miles Davis, Gil Evans, John McLaughlin y Larry Young.
Las últimas horas del mito del rock
Posteriormente, Jimi y Monika Dannemann cenaron en el club Speakeasy antes de retirarse al Hotel Samarkand. Lamentablemente, la mañana del 18 de septiembre de 1970, Dannemann encontró a Hendrix inconsciente. El guitarrista fue declarado muerto al mediodía tras sufrir una asfixia por vómito derivada de una sobredosis de pastillas para dormir. Aunque su actuación en Fehmarn (Alemania) fue su último concierto oficial, aquella mística jam session en Londres permanece como el adiós sonoro definitivo del músico más grande de todos los tiempos.
