Las listas de espera en el sistema sanitario chileno representan una de las principales preocupaciones para la ciudadanía. Con más de dos millones de personas aguardando por una atención, el debate sobre la gestión de los recursos públicos recobra fuerza frente a la discusión del presupuesto nacional.
El médico internista y máster en Salud Pública, Juan Carlos Said, abordó la complejidad de esta problemática en el programa PQN. Según el especialista, existe un error de concepto al prometer la eliminación total de los registros de atención.
En este sentido, el profesional explicó la función real de estos mecanismos en la sanidad pública: «Desde el punto de vista de la salud pública, sabemos que las listas de espera no son algo que pueda desaparecer. Sabemos que las listas de espera son una forma de gestionar la atención en sistemas que no discriminan».
Por lo tanto, la efectividad de una administración no se mide en erradicar la espera. Sino en lograr que los plazos sean razonables y no pongan en riesgo la vida de los usuarios.
Las cifras detrás de las tres categorías de atención
Para comprender la magnitud del problema, Said precisó que la atención se divide en tres grandes categorías. Las garantías GES, las consultas de nueva especialidad y las intervenciones quirúrgicas no GES.
En relación con el primer grupo, las Garantías Explícitas en Salud muestran un cumplimiento elevado del 96 %. Sin embargo, el escenario se vuelve más complejo en las otras áreas de atención médica.
Respecto a la atención por médicos especialistas, los tiempos continúan siendo un obstáculo severo para las familias. Al ser consultado por este tema, el coautor del libro La mejor salud del mundo detalló: «Para consulta de nueva especialidad son 237 días, casi un año».
Por su parte, la situación de las operaciones no cubiertas por el plan GES ha experimentado un deterioro sustancial en el último periodo. En palabras de Said, «hoy la mediana de espera para una cirugía ha aumentado alrededor de 30 días. Y hay un incremento de casi 100.000 personas esperando resolución quirúrgica».
Un cambio de prioridades con costos colaterales
A pesar de que las autoridades han logrado avances en materia de atención oncológica, diversos analistas señalan que este progreso generó un desequilibrio en otras áreas clínicas indispensables.
En consecuencia, los recursos destinados a resolver la demanda por cáncer terminaron afectando el flujo de resoluciones quirúrgicas. Ante este escenario, el especialista fue enfático al describir la estrategia implementada: «Se ha desvestido a un santo para vestir a otro».
Además, Said enfatizó la necesidad de transparentar la información a los usuarios. Actualmente, la falta de seguimiento claro incrementa la incertidumbre de las personas que aguardan por un diagnóstico o un procedimiento quirúrgico en los hospitales del país.
Las fortalezas del modelo sanitario en Chile
Pese a las falencias estructurales en los tiempos de respuesta, la sanidad pública chilena cuenta con pilares sólidos que destacan en el plano internacional. Por ejemplo, el acceso universal y las coberturas obligatorias garantizan equidad frente a enfermedades crónicas severas.
Al respecto, Said destacó las ventajas competitivas de la estructura nacional en comparación con otros países desarrollados. «Nuestro sistema de salud tiene cosas muy positivas que han sido copiadas por otros países, como el aseguramiento universal donde todas las personas tienen cobertura de salud», afirmó.
De igual manera, el experto resaltó que la cobertura garantizada para tratamientos como la insulina permite que los pacientes reciban su terapia sin importar su previsión en Fonasa o Isapre, previniendo situaciones de desamparo financiero.
El debate presupuestario y la agenda preventiva
Frente a las futuras negociaciones del presupuesto del sector público, el especialista instó a resguardar el financiamiento sanitario y a priorizar el gasto eficiente en la red de salud.
«Es hora de enfrentar la conversación con realismo y entender que en salud no se puede simplemente recortar; el piso debe ser que no haya ningún recorte en el presupuesto de salud», afirmó sobre el manejo financiero del sector.
Por último, el médico subrayó que la solución de fondo no reside únicamente en la gestión hospitalaria, sino en una agenda legislativa firme centrada en la prevención. Promover leyes que frenen el tabaquismo y combatan la obesidad resulta indispensable para evitar el colapso futuro del sistema.
Said recordó en este ámbito la efectividad de las normativas vigentes en Chile. «En obesidad, la ley de etiquetados fue exitosa en reducir la obesidad infantil y cambiar conductas», señaló. En consecuencia, avanzar hacia la regulación del vapeo, el aumento de impuestos al tabaco y mejoras en la alimentación permitirá construir un modelo sostenible a largo plazo, concluye en Palabra Que Es Noticia.
