A mediados de la década de 2010, Dave Grohl tuvo que ingeniárselas junto a Foo Fighters para sacar un nuevo disco. A raíz de un lamentable accidente sobre el escenario, el vocalista vio comprometida su pierna ante una fractura.
Recuperarse de esta lesión le tomó alrededor de un año, tiempo en el que se prometió alejarse de la música hasta sanar por completo. Pero sus planes se vieron truncados cuando, impaciente, comenzó a escribir los temas de «Concrete and Gold».
El disco fue publicado en 2017 y se trató de una versátil entrega en la que colindaban el hard rock, rock alternativo, grunge y hasta pop rock. Hoy, «Concrete and Gold» cumple 9 años, por lo que en la radio del rock destacamos este gran álbum
El ambicioso «Concrete and Gold» de Foo Fighters
Bebiendo directamente de la música rock de los 70, el disco parte con una introducción acústica con «T-Shirt». La canción sirve de preludio para «Run», la primera pista que Dave Grohl escribió para esta entrega.
A diferencia de su predecesora, este tema es explosivo, aprovecha al máximo los riffs de guitarra en un corte que abarca una gran variedad de tonalidades.
Su letra contiene un mensaje optimista, incitando a vivir al máximo y nunca rendirse frente a la adversidad.
Un disco que apunta a la superación personal
A casi una década del lanzamiento, poco sorprende que «Concrete and Gold» sea un álbum sobre crecer como persona. Esto teniendo en cuenta el accidente que Dave Grohl experimentó, mismo que llevó a Foo Fighters a un descanso indefinido, hasta 2017.
Continuando con este tema, el baterista Taylor Hawkins se luce con la atrapante percusión de «Make It Right». La canción contiene una crítica que busca impulsar a aquellos que sufren en su diario vivir. A través de una potente enseñanza, el tema apunta a la fortaleza necesaria para superar los momentos difíciles.
Los siguientes temas van desde un rock setentero hasta distorsiones más modernas, donde Hawkins también forma parte del apartado vocal. «Dirty Water» brilla gracias a la transición entre lo acústico y lo eléctrico gracias a Pat Smear y Christopher Aubrey.
Volviendo al rock más puro y tradicional, la canción «Arrows» sirve para llevar de la mano al oyente hasta la encantadora balada que es «Happy Ever After (Zero Hour).
La canción recuerda de a momentos al estilo de The Beatles. De hecho, Paul McCartney figura como colaborador para «Sunday Rain«, haciéndose con las baquetas en un tema que explora la problemática dinámica de una pareja que lucha por controlar al otro.
Llegando hacia el final, «The Line» retoma la temática de la resiliencia, para terminar con la claustrofóbica «Concrete and Gold«. La letra encara el miedo y la desesperación y continúa por el camino principal del álbum con el que comparte nombre.
Así, esta entrega se impulsó gracias a su material esperanzador, así como su mezcla de sonidos y estridencia.
