ENTREVISTAS

Diputado Schubert (PR) sobre el Escudo de las Américas: «No afecta la soberanía en la medida de no ser un tratado internacional»

El diputado Stephan Schubert explicó desde la ONU que el Escudo de las Américas no vulnera la soberanía chilena al ser un acuerdo no vinculante.

Stephan Schubert Pqn Web
Agencia Uno

En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York, la delegación de Chile concretó una intensa agenda internacional encabezada por el Ejecutivo. Durante la cita multilateral, la integración oficial del país al denominado Escudo de las Américas generó inmediatas reacciones en el espectro político nacional. En este contexto, el diputado del Partido Republicano, Stephan Schubert, analizó en Palabra Que Es Noticia los alcances reales de esta iniciativa de cooperación impulsada por Estados Unidos.

Por consiguiente, el parlamentario buscó despejar los temores en torno a un eventual menoscabo de la autonomía nacional. Asimismo, el representante parlamentario precisó los límites jurídicos del compromiso suscrito en la cumbre internacional. De este modo, remarcó que se trata de un esquema estrictamente colaborativo.

Naturaleza jurídica: un acuerdo de coordinación sin rango de tratado

En primer lugar, Schubert enfatizó la distinción técnica del instrumento firmado en Estados Unidos. En ese sentido, aclaró que la estructura adoptada no equivale a un pacto vinculante entre Estados. Por lo tanto, el texto no requiere la convalidación del Congreso Nacional para su entrada en vigencia. Sobre este punto, el legislador sostuvo que «el acuerdo no es un tratado internacional. Eso es muy importante porque la naturaleza jurídica de este acuerdo es muy distinta si fuera un tratado. Un tratado implica obligarse recíprocamente y por lo tanto estaríamos vinculados por el derecho internacional. Esto es un acuerdo como muchos que se suscriben y por esa razón no pasa por el Congreso, no genera obligaciones y derechos recíprocos para los países».

Además, el diputado subrayó que la iniciativa solo le da un marco formal a dinámicas de intercambio de información de inteligencia y persecución penal que ya se ejecutan en la práctica. En consecuencia, descartó de plano cualquier riesgo para la independencia de las Fuerzas Armadas u organismos policiales locales. Al respecto, afirmó que «no afecta la soberanía en la medida de no ser un tratado internacional. Esto es un acuerdo que le trae formalidad a algo que en la práctica ya existe». En la misma línea, agregó que «el mismo texto señala que todo compartir información y todo lo que signifique trabajar en conjunto se va a sujetar en cada caso a la Constitución y las leyes de cada país. Es un acuerdo que formaliza lo que en la práctica existe y hace participar a 15 países».

Autonomía diplomática y observaciones de la Cancillería

Por otra parte, Schubert abordó las aprensiones sobre si la firma del pacto condiciona la política exterior chilena o la pertenencia a instancias internacionales. Por ejemplo, el congresista recalcó que Chile mantuvo su posición de permanecer en la Corte Penal Internacional, pese a los llamados del gobierno estadounidense para abandonar dicho organismo. En este sentido, aseveró que «no está en ninguna parte del acuerdo la obligación ni la solicitud de que Chile se retire de la Corte Penal Internacional. Chile ha dicho que no lo va a hacer, lo dijo desde un principio y eso no forma parte del acuerdo».

Sin embargo, respecto a eventuales presiones unilaterales o alusiones al ámbito económico, el legislador valoró el trabajo técnico desplegado por la Cancillería chilena antes de la firma. En efecto, destacó que el gobierno introdujo prevenciones formales al borrador original presentado por la administración norteamericana. Sobre este aspecto, explicó que «la cancillería chilena hizo observaciones al texto propuesto por Estados Unidos y muchas de ellas fueron aceptadas. Hay una propuesta, se hace una contrapropuesta o solicitudes de modificación, y una vez que se llega a un texto aceptable, entonces se aprueba». Asimismo, reafirmó la independencia del país al manifestar que «no porque Estados Unidos es más grande nosotros estamos obligados y vamos a hacer todo lo que un país más grande nos diga. China también es un país muy importante comercialmente para Chile y tampoco hacemos todo lo que China quiera. Aquí hay un respeto a nuestra soberanía y a nuestra norma interna».

Cita bilateral con Venezuela y aclaración por el quórum legislativo

Por último, el representante opositor se refirió al encuentro entre la delegación chilena y la autoridad venezolana Delcy Rodríguez en Nueva York. En este ámbito, justificó las conversaciones orientadas a reabrir canales consulares e intercambiar antecedentes de ciudadanos en situación irregular. Por lo tanto, calificó la reunión como una medida práctica frente a la realidad migratoria. En esa línea, puntualizó que «es un asunto pragmático. Nos interesa que Venezuela vuelva a la democracia y, en ese marco de una realidad que ha mutado, el presidente se reúne, lo cual es muy distinto a lo que ocurría anteriormente».

Adicionalmente, Schubert respondió a los cuestionamientos en Valparaíso por la caída de un proyecto sobre inmigración debido a la falta de quórum en la Cámara. Sobre ello, rechazó las versiones de prensa que acusaron ausencias injustificadas del viaje oficial. De este modo, puntualizó en Palabra Que Es Noticia que «en el caso mío yo sí estoy pareado, pero el pareo no sirve cuando hay votación de quórum. Esta invitación la recibí en el mes de agosto, ingresé la solicitud a la Cámara antes del viaje y me autorizaron debidamente». Finalmente, remató indicando que «no es verdad que yo no tuviera permiso. El permiso lo tengo y entiendo que todos los parlamentarios que viajamos tenemos el permiso debidamente ingresado».


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