En el imponente escenario del Estadio Santiago Bernabéu, Santiago Wanderers cayó por 3-1 frente al Real Madrid en la definición de la Copa Intercontinental Sub-20, cerrando una jornada electrizante donde el cuadro porteño combatió con bravura contra el campeón de Europa y frente a una controvertida conducción arbitral.
El equipo de Valparaíso, vigente monarca de la Copa Libertadores juvenil, saltó al gramado madrileño con personalidad y control táctico. Sin embargo, el trámite dio un giro drástico al minuto 25: el delantero Alexander Dubó vio la tarjeta roja directa tras una entrada sobre Daniel Yáñez, sanción aplicada con severidad por el juez polaco Damian Sylwestrzak. Apenas instantes después, a los 29′, el propio atacante merengue abrió la cuenta con un potente disparo de zurda.
El empate caturro que enmudeció al Bernabéu
Lejos de replegarse ante la desventaja numérica, la escuadra verde mostró su mejor versión tras el descanso. Al minuto 48, Christian Silva presionó la salida de la zaga local, aprovechó una serie de rebotes y batió al guardameta Javi Navarro con una definición precisa que instaló el 1-1 y desató la algarabía de los cerca de tres mil hinchas chilenos en las tribunas.
Durante la siguiente media hora, Wanderers no solo contuvo las embestidas del Madrid, sino que amenazó con dar vuelta el trámite mediante rápidos contragolpes.
El desenlace: Penalti atajado y descontrol arbitral
El desbalance definitivo llegó desde el banquillo blanco: a los 81′, Fran Santamaría capitalizó un balón en el área chica apenas sesenta segundos después de ingresar para decretar el 2-1.
En los compases finales, el desgaste físico y la vehemencia pasaron la cuenta a los porteños:
- Segunda expulsión: Cristopher Valenzuela recibió doble tarjeta amarilla tras frenar un ataque con el último aliento.
- El penal atajado: En el minuto 92, tras intervención del VAR, Sylwestrzak decretó penalti para los dueños de casa. Frente a los doce pasos, el portero chileno Fabiano Avello se lució estirándose para contener el tiro de Yáñez.
- Tercera roja y sentencia: En medio de las quejas por las determinaciones arbitrales, Benjamín Adasme fue expulsado por reclamos. Ya en el minuto 90+8, con tres futbolistas menos en la cancha, Roberto selló el 3-1 definitivo.
Pese a la frustración por no levantar el trofeo intercontinental, la cantera wanderina cerró una campaña histórica a nivel global, compitiendo de igual a igual en la capital española con hidalguía y carácter.
Una presentación para aplaudir de pie más allá de la amargura del marcador final.
