Durante la reciente edición del Chile Day celebrada en Europa, distintos líderes empresariales, economistas y autoridades se reunieron en Madrid y Londres. En este encuentro de alto nivel, la participación del capellán general del Hogar de Cristo, José Francisco Yuraszeck, marcó un hito al introducir el debate sobre la justicia social dentro de la agenda de inversión.
En primer lugar, el sacerdote destacó el papel histórico que ha jugado la economía en la reducción de la pobreza en el país. Sin embargo, advirtió que los indicadores macroeconómicos no resultan suficientes si se descuida a las poblaciones más vulnerables.
«El propósito del Hogar de Cristo lo hemos formulado con el anhelo de la superación de la pobreza. Si uno mira la historia reciente de Chile, lo que ha sido más eficaz para reducir la pobreza ha sido precisamente el crecimiento económico. Desde la década de los 90 la pobreza era cercana al 40% o 50% y hoy estamos alrededor del 15%. Necesitamos volver a crecer y volver a crear empleo», comenta en palabra Que Es Noticia.
«Pero al mismo tiempo, el Estado y todos tenemos una responsabilidad con algunos grupos de personas que se nos pueden ir quedando atrás. Si no cuidamos incluir, no hacemos sostenible el crecimiento económico. Veamos lo que pasó en octubre del año 2019: uno miraba los números y estábamos más o menos bien, pero terminamos reventando por los aires. ¿Por qué no conversamos también acerca de la necesaria inversión social que hay que hacer en nuestro país?», añade.
La importancia de medir el retorno social en la educación
Por otra parte, Yuraszeck enfatizó la urgencia de redefinir las prioridades de inversión en la infancia. En este contexto, explicó que el progreso no consiste únicamente en elevar las cifras financieras, sino también en garantizar competencias básicas en los niños.
«Lo que promueve el crecimiento no ataca la desigualdad. Por eso la propuesta que queremos hacer es pensar en el retorno social que tienen algunas inversiones, tanto públicas como privadas. Cerca de entre el 40% y el 50% de los niños de cuarto básico no entienden lo que leen. El retorno social que tiene hacer un esfuerzo para que aprendan a leer, escribir y operaciones matemáticas básicas en 15 o 20 años es gigante. Es tan importante como controlar la inflación», explica.
Consensos de largo plazo y políticas públicas eficaces
Asimismo, el capellán hizo un llamado a construir acuerdos nacionales que trasciendan a las administraciones de turno. Por consiguiente, sostuvo que existen materias prioritarias como la salud mental y la educación que requieren continuidad en el tiempo.
«El único país que tenemos es Chile y los únicos responsables de conducirlo somos quienes vivimos acá. Va cambiando el signo de quienes administran circunstancialmente el país, pero hay cosas que debiéramos llevar a ciertos consensos, como la calidad de la educación y el cuidado para las personas mayores. Hoy en Chile hay más suicidios que homicidios. Hablamos tanto de temas de seguridad, pero poco nos preocupamos de temas de salud mental o de construir comunidad. Chile necesita el crecimiento, pero necesita que sea con todos», apunta.
En relación con el debate tributario, Yuraszeck señaló que la reducción de impuestos puede impulsar la competitividad, siempre que exista una distribución efectiva de los recursos públicos: «Si queremos promover la inversión y hacernos competitivos, una buena forma es reducir los impuestos, siempre y cuando lo que se haga con los impuestos sea bueno y no llegue a engrosar un aparato del Estado que no hace llegar las ayudas a quienes más lo necesitan. No hay que dividir el país entre buenos y malos».
El empleo como eje central del contrato social
Finalmente, el representante del Hogar de Cristo abordó la compleja situación del mercado laboral en Chile. Por este motivo, remarcó que las políticas públicas deben enfocarse en capacitar a las personas ante desafíos como la inteligencia artificial.
«El desempleo me parece de suma preocupación. Cualquier gobierno debiera preocuparse especialmente de generar y habilitar capacidades para que las personas puedan encontrar un trabajo y permanecer en él. Se deben hacer esfuerzos para promover la inversión en sectores intensivos en mano de obra como la construcción, viviendas y obras públicas, porque eso va tirando todo el carro de la economía», desarrolla.
«Un millón de personas sin empleo es muy duro y va generando una frustración gigante. Necesitamos volver al tema de las motivaciones y del contrato social, sintiendo que hay un bien mayor que es el bien de Chile. Si no hay incentivos para ponerse de acuerdo en la reforma al sistema político, es muy difícil que logremos avanzar»., concluye José Francisco Yuraszeck en Palabra Que Es Noticia.
