El 11 de septiembre de 1995 llegó a las tiendas ‘The Great Escape’, el cuarto trabajo discográfico de Blur. En su lanzamiento, el impacto en las islas británicas fue arrollador: la histórica revista Melody Maker le otorgó una insólita calificación de 12 puntos sobre un máximo de 10 posibles.
La propuesta musical, liderada por la sociedad creativa entre Damon Albarn y el guitarrista Graham Coxon, presentaba una identidad marcadamente británica. El sonido del álbum combinaba destellos de shoegaze y melodías herederas de The Beatles. Además, mostraba la sofisticación new wave de agrupaciones como XTC, sumando además la influencia del ska, el sello 2 Tone y The Specials.
El triunfo sobre Oasis y el choque con el post grunge
Para promocionar la placa, el sello de la banda orquestó una jugada directa: lanzar el sencillo «Country House» el mismo día en que Oasis publicaba «Roll With It». En consecuencia, la prensa británica, encabezada por NME bajo el titular «Campeonato Británico de Peso Pesado», y la BBC transformaron la contienda en un fenómeno de primera plana.
Blur se quedó con el número 1 en Reino Unido, relegando a Oasis al segundo lugar en la recordada Batalla del Britpop. No obstante, el panorama al cruzar el Atlántico fue totalmente opuesto.
En septiembre de 1995, el mercado de Estados Unidos estaba volcado al sonido post grunge de bandas como Live, Silverchair, Collective Soul y Bush. Además, se compartían listas con el pop de Seal y Ace of Base. En ese escenario, «Country House» no logró entrar a los rankings norteamericanos.
Mientras (What’s the Story) Morning Glory de Oasis escaló al Top 5 en EE.UU. gracias a «Wonderwall», ‘The Great Escape’ solo alcanzó el casillero 150.
La furia de la crítica y la mirada de Damon Albarn
La prensa especializada estadounidense arremetió con dureza contra la obra. Chuck Eddy, crítico de la revista Spin, llegó a escribir que deseaba «patear sus preciosas y pequeñas espinillas», aunque reconoció momentos maravillosos en los pasajes instrumentales más veloces.
Albarn abordó el frío recibimiento comercial en el extranjero durante una conversación con la edición australiana de Rolling Stone: «No me importaba… El éxito en el extranjero no era el punto. Simplemente nos metimos de lleno en la idea del music hall y las cosas que suenan en inglés. Fue interesante para nosotros, disfrutamos jugando con él. Estoy sorprendido de que hayamos logrado vender tantas copias de ‘Parklife’ y ‘The Great Escape’ como lo hicimos en todo el mundo, considerando en esencia lo difícil que sería el género musical para la gente».
Pese a que con el tiempo el propio Albarn llegó a calificarlo como uno de sus dos «malos discos», el trabajo albergó varias de sus composiciones más íntimas. Un ejemplo es el juego de palabras en «Dan Abnormal» (un anagrama directo de Damon Albarn) o el tema de cierre, «Yuko and Hiro», calificado por la BBC en 2011 como una de las piezas más honestas y transparentes de su trayectoria.
El camino hacia la consagración definitiva
Tras la turbulencia de ‘The Great Escape’, la agrupación logró finalmente abrirse paso en el mercado estadounidense con su álbum homónimo en 1997. Albarn y Coxon continuaron juntos hasta la edición de 13 en 1999 antes de separarse. Más tarde, se reunieron en 2008 y editaron The Magic Whip a comienzos de 2015.
A más de tres décadas de su aparición, la mirada retrospectiva ha consolidado a ‘The Great Escape’ como una de las obras cumbres e imprescindibles de la era dorada del Britpop.
