Lo que comenzó como una filtración mediática que conmocionó al mundo del metal terminó por confirmarse de la forma más fría y tajante.
Luego de casi una semana de intensos rumores y reportes de portales internacionales como TMZ (que habían adelantado el despido a través de fuentes cercanas al músico y a la interna del grupo), Slipknot rompió el silencio en sus redes sociales. Así oficializó la expulsión definitiva de Sid Wilson.
A través de un escueto y categórico comunicado, la agrupación liderada por Corey Taylor y Shawn «Clown» Crahan puso fin a las especulaciones. Además, selló la desvinculación del músico:
«Con efecto inmediato, Slipknot ya no estará más asociado a Sid Wilson. Le deseamos lo mejor en sus proyectos futuros».
El fin de una era para Sid Wilson
Con este anuncio formal, se cierra una historia de casi tres décadas. Sid Wilson se incorporó a las filas de la banda en 1998. Participó en la grabación del recordado álbum debut homónimo de 1999. También se convirtió en uno de los pilares escénicos y sónicos más queridos por la fanaticada gracias a sus acrobacias, scratches y su inconfundible máscara.
La confirmación de su salida profundiza el complejo proceso de reconfiguración que ha vivido Slipknot en los últimos años. Este proceso ha estado marcado por la partida de figuras históricas y la constante rotación de integrantes tras las dolorosas pérdidas de Paul Gray y Joey Jordison.
La huella imborrable de Slipknot y el Knotfest en Sudamérica
La confirmación llega en medio del recuerdo del potente lazo que la banda ha forjado históricamente con el público del cono sur. Además, esto ocurrió tanto con sus visitas promocionando álbumes fundamentales como .5: The Gray Chapter (2014) o The End, So Far (2022). Igualmente, sucedió con la consolidación de su propia franquicia: el Knotfest.
El megafestival, creado por la propia agrupación en 2012, se transformó en un fenómeno de escala global con paradas obligadas en Chile, Argentina, Brasil, Colombia, México, Japón y Europa. En sus ediciones más masivas por la región, el evento congregó a miles de fanáticos junto a nombres de la talla de Amon Amarth, Meshuggah y Babymetal. Así ratificó una devoción latinoamericana que hoy asiste con impacto al cierre de la etapa de Sid Wilson en el conjunto de Iowa.
