ENTREVISTAS

«La única forma de ayudar a familias del primer decil de pobreza es con subsidios. Hoy son absolutamente necesarios y probablemente se necesitan más»

Rodrigo Jordán, presidente de la Fundación para la Superación de la Pobreza, analiza la fiabilidad de la encuesta Casen y la urgencia de mantener los subsidios estatales.

Subsidios Pobreza Chile Web
Agencia Uno

En una reciente entrevista radial, Rodrigo Jordán, presidente de la Fundación para la Superación de la Pobreza, abordó la controversia generada por las críticas a las cifras oficiales de vulnerabilidad en Chile. El debate se intensificó tras los cuestionamientos del político José Antonio Kast hacia la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen). Ante este escenario, Jordán defendió la rigurosidad técnica del instrumento y advirtió sobre la fragilidad económica de millones de chilenos.

La fiabilidad de la encuesta Casen frente a las críticas

La discusión comenzó por las dudas planteadas sobre la metodología de la Casen 2024. Jordán fue enfático al respaldar la trayectoria de esta medición. Según explicó el experto en Palabra Que Es Noticia, «la encuesta misma es un instrumento realmente confiable«. Destacó además su relevancia histórica en el diseño de políticas públicas: «la encuesta tiene 30 años. Es la más grande que se hace en Chile. Valiosísima, es reconocida«.

Jordán aclaró que la Casen no depende de los vaivenes políticos del gobierno de turno. Para él, es fundamental entender que «hay una comisión en el Ministerio de Desarrollo Social, una comisión que no es de gobierno, es una comisión independiente que evalúa, está constantemente corrigiendo«. Además, recordó que sus datos son utilizados transversalmente: «se ocupa no solo para la misión de la pobreza, ocupa para muchas cosas y la ocupa muchas instituciones: ministerios, seremías, universidades y centros de estudios«.

El diagnóstico de la pobreza en Chile

Más allá de los tecnicismos, Jordán puso el foco en la percepción ciudadana y la realidad que viven las familias. Al comparar la Casen con otros estudios de opinión, encontró una coincidencia inédita. «Se hizo una encuesta independiente de la encuesta Casen, que hizo la CADEM y le preguntó a la gente: ‘¿Cuánta gente cree usted que hay en pobreza?’. La verdad es que la gente dice: ‘Deben haber entre 4 y 5 millones de pobres en Chile’. La encuesta Casen dice lo mismo«.

Para el presidente de la Fundación, este dato es el corazón del problema actual. Independientemente de los ajustes metodológicos mínimos, la magnitud de la crisis es evidente: «los datos técnicos hablan de que hay entre 4 y 5 millones de pobres y la gente dice que hay entre 4 y 5 millones de pobres. De que hay 4 millones o 5 millones de pobres en Chile es muy relevante«.

Vulnerabilidad y el fenómeno del pesimismo

El análisis de Jordán también incluyó la sensación de inseguridad económica que afecta a la clase media. Según su visión, el pesimismo que se percibe en la sociedad tiene raíces numéricas concretas. «Aquí hay 4 millones de personas que viven en pobreza y justo por sobre la línea de la pobreza deben haber otros 3 o 4 millones que están en la clase media baja y que están muy angustiados porque en cualquier minuto vuelven a caer en pobreza«.

Bajo esta lógica, la cifra de personas en riesgo se duplica. «Si uno habla de la vulnerabilidad, estamos hablando de 8 millones, que es casi la mitad de la población y esa gente tiene el drama de cómo voy a vivir en el futuro«. Por esta razón, Jordán sostiene que «el problema más serio que tiene Chile es el problema de la pobreza, la vulnerabilidad, mucho más que el crecimiento económico o los problemas medioambientales«.

La necesidad imperativa de los subsidios estatales

Al ser consultado sobre si el crecimiento económico y el empleo son suficientes para erradicar la pobreza, Jordán planteó una visión pragmática sobre los tiempos de la economía. «Hay un tema temporal aquí. Si uno toma el desempleo que hoy día está altísimo, tengo la impresión que eso no va a cambiar en la inmediatez. Se va a demorar mucho tiempo«.

En este contexto de lenta recuperación, el apoyo del Estado se vuelve la única red de seguridad. «La recuperación del crecimiento económico que puede llevar al mayor empleo se va a demorar bastante y en ese periodo no hay ingresos. La única forma que tú tienes de ayudar a las familias del primer decil de la pobreza en Chile es con subsidios«.

Jordán fue categórico respecto a la dependencia de estos recursos: «El primer 10% no podría vivir, no llegaría ni al día 10 del mes si no es por los subsidios que tienen del Estado. Hoy día son absolutamente necesarios. Por el contrario, cuando uno mira que la pobreza está en 4 millones de pobres, probablemente se necesita mucho más«.

La efectividad de las transferencias directas

Finalmente, Jordán defendió la entrega de dinero en efectivo frente a otras ayudas como las cajas de alimentos. «El dinero lo que hace es que mueve la pequeña economía ahí del barrio. Las necesidades que tiene cada familia son variadas: en una hay un adulto mayor, en la otra hay un niño. Cuando tengo el dinero, puedo generar lo que a mí me sirve«.

Asimismo, desestimó los prejuicios sobre el mal uso de estos fondos por parte de los sectores populares. «La evidencia lo muestra, no es que la gente deje de buscar trabajo o se relaje y se quede sentada en su casa esperando que le llegue el bono. Los subsidios son importantes«.


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