En conversación con Andrea Moletto y Álvaro Paci en Palabras Sacan Palabras, el emblemático director de orquesta y actual concejal de Maipú, Horacio Saavedra, repasó su extensa trayectoria y enfrentó los cuestionamientos que lo han perseguido por décadas. Con 80 años recién cumplidos, el músico aclaró el origen de su vínculo con el Festival de Viña del Mar y analizó el complejo escenario político actual.
El mito del «apitutado» y su llegada a Viña
Uno de los puntos más tensos de la conversación surgió al recordar las críticas que lo vinculan con la dictadura militar. Saavedra fue enfático al desmentir que su permanencia en la Quinta Vergara se debiera a favores políticos. Sobre este punto, el maestro señaló: “A mí me da un poco de vergüenza porque la gente espera que uno tenga mucha historia y cuento. Me acusan de apitutado, que era pinochetista y que por eso me llevaban todos los años. La gente no se fija e incluso los mismos periodistas no investigan. Yo llegué a Viña el año 71, en plena Unidad Popular. ¿Cómo podía yo haber estado avalado por Pinochet? Es absurdo”.
Saavedra explicó que su éxito se debió a su capacidad técnica y rapidez en una época donde la producción era frenética. “Me llevaban a Viña porque la comisión en esos años descansaba mucho y se olvidaba de la parte de orquesta. Todo lo escribía yo. Tenía el oficio y la rapidez que aprendí en la televisión cuando hacíamos el Festival de la Una que era todos los días”. Además, recordó las extenuantes jornadas de trabajo: “Llegaban a Viña artistas sin partituras. Había que escribir de un día para otro. Entre ensayo y ensayo me metía debajo del foso y ahí dormía 15 minutos”.
Su visión sobre la política y Maipú
Desde 2016, Saavedra se desempeña como concejal en Maipú, una labor que comenzó casi por accidente tras salir de la pantalla chica. “Salí de la televisión el 2010 después de 40 años de feliz esclavitud. Me vi con tiempo libre y me ofrecieron esto. Yo no tengo para nada espíritu político, no me considero un político, sigo siendo músico”.
En la comuna, le ha tocado convivir con dos gestiones opuestas: la de Katy Barriga y la de Tomás Vodanovic. Respecto al actual alcalde, Saavedra manifestó una relación de respeto mutuo: “A mí no me ha molestado para nada porque Bodanovic, siendo totalmente opuesto a lo que yo podía representar —yo siempre he sido un hombre de derecha y moriré como de derecha— es un tipo educado, respetuoso y siempre ha sido muy generoso conmigo”. Incluso recordó que durante la campaña, el edil frenteamplista tuvo gestos de cortesía: “Incluso le llegué a preguntar: Tomás, ¿tienes problemas que yo use unas cuñas tuyas? No, me dijo, úsalas”.
Críticas al escenario nacional
A pesar de su buena relación local con Vodanovic, el músico no oculta su descontento con el Gobierno central y la figura del presidente Gabriel Boric. “Nunca me pareció ni atractivo, ni interesante, ni inteligente, ni nada. Desde sus primeras apariciones con su facha en el estallido social, cuando le tiraban la cerveza en la cabeza y cantaba canciones de orinar en un casco militar. Esas cosas no se pueden hacer”. Sobre la gestión presidencial, añadió: “Nos dejó puros problemas. Todo lo que están tratando de arreglar ahora son los problemas que dejó el gobierno anterior”.
Saavedra también se refirió a su cercanía con el fallecido expresidente Sebastián Piñera, comparándolo con el liderazgo actual de la derecha. “Yo tenía una cercanía con Sebastián, le gustaba cantar y me invitaba a que lo acompañara a su show. Él era un artista muy inteligente, fui muy cercano a él y lo echo mucho de menos. Piñera era un animal político. A lo mejor a lo que al actual presidente le falta es eso, más de choque”.
Música, Sinatra y la polémica con Pablo Chill-E
En el ámbito musical, Saavedra reveló que estuvo a punto de trabajar con una leyenda mundial, pero factores económicos lo impidieron. “Era el sueño del pibe. Lo más cerca que estuve de Sinatra fue cuando lo trajeron a Argentina. Me llegó un mail pidiéndome que yo me hiciera cargo de armar la orquesta acá. Pero fracasó el show porque a Palito Ortega le pilló un cambio de dólar y el negocio se fue a las pailas”.
Finalmente, el maestro no esquivó la controversia sobre los nuevos géneros y el uso de conceptos musicales. Criticó duramente un especial televisivo de Pablo Chill-E: “Me sentí muy estafado y opiné en las redes sociales que era un error poner un concierto sinfónico cuando no era una sinfónica. Era una banda normal de 12 o 13 músicos. Para mí sinfónico son 60 músicos detrás”.
Actualmente, Horacio Saavedra se mantiene activo con el espectáculo Los Inolvidables de Siempre, el cual presentará el próximo “6 de septiembre en el Casino de Viña”. Con la vitalidad de siempre, el «Maestro» concluyó: “Yo cumplí 80 años y todavía no me convenzo”.
