La posibilidad de volver a ver sobre un escenario a Los Prisioneros, la banda más influyente del rock chileno, sigue siendo uno de los grandes anhelos de la música nacional. Sin embargo, para Miguel Tapia, la realidad es categórica: el regreso del trío histórico está completamente descartado.
Así lo confirmó el propio baterista en una íntima entrevista en el programa Palabras Sacan Palabras de Radio Futuro, conducido por Andrea Moletto, donde repasó con crudeza el estado de sus relaciones personales con Jorge González y Claudio Narea.
Grietas del pasado y distanciamiento
Al abordar los motivos que hacen imposible una reunión, Tapia apuntó al desgaste natural y a los conflictos acumulados a lo largo de las décadas, con especial énfasis en el quiebre vivido durante la segunda etapa del grupo entre 2001 y 2006.
«Es que cuando pasan los años y se van alejando las personas… de repente hay diferencias que son irreconciliables y esa es la verdad. Yo podría esquivar la pregunta, pero también ya no tengo edad para estarlo haciendo… ya te aburriste», confesó el músico en los estudios de la 88.9.
La nula relación con Claudio Narea
En cuanto al vínculo con el guitarrista Claudio Narea, Miguel Tapia fue enfático en señalar que el contacto es completamente inexistente en la actualidad. Asimismo, descartó cualquier margen para compartir escenario o reunir fuerzas para conmemorar el legado de la agrupación.
«No tenemos contacto con Claudio… Tienen que ser celebraciones aparte porque van a celebrar lo mismo», sentenció el baterista, dejando en claro que cada integrante continuará por caminos separados al momento de recordar la obra de San Miguel.
El retiro de Jorge González y el único lazo que sobrevive
Respecto al cantante y líder de la banda, Jorge González, Tapia reveló que intentó sumarlo a hitos en vivo recientes (como el concierto sinfónico por los 40 años de La voz de los ’80), pero el vocalista declinó la propuesta debido a su decisión de mantenerse alejado de la vida pública y cuidar su salud.
«Yo a Jorge lo invité hace no mucho atrás… pero Jorge bueno, no, él no está saliendo a lugares públicos y me agradeció obviamente la invitación, pero no quiso o prefirió no asistir», explicó.
A pesar de la imposibilidad de volver a tocar juntos, Tapia destacó que mantiene un vínculo fluido y cercano con González en lo privado. Esta conexión no solo se sostiene por un lazo familiar estrecho (la hermana de Miguel está casada con el hermano de Jorge), sino también en el plano creativo.
Según relató el baterista, González continúa trabajando desde su hogar con la música digital y le envía constantemente material: «Me escribió él en mayo por un tema familiar mío… me mandó en el verano pasado algunas cosas, bases musicales que estaba haciendo… sigue además relacionado con las máquinas», concluyó.
