La región de Antofagasta enfrenta una situación crítica tras el cumplimiento de los pronósticos de la Dirección Meteorológica de Chile, que emitió una alerta en la categoría más alta por precipitaciones intensas. El fenómeno, que ha afectado principalmente al litoral y la cordillera de la costa, ha puesto a prueba la infraestructura de una zona no habituada a estos volúmenes de agua. Según el gobernador regional, Ricardo Díaz, el impacto ha sido significativo en localidades como Tocopilla y Taltal.
Impacto de las lluvias y situación en Tocopilla
Las cifras de agua caída representan un evento extraordinario para la zona. El gobernador detalló en Palabra Que Es Noticia que «en Tocopilla anoche cayeron 17 mm, en Taltal también cayeron alrededor de 14 mm, que es muchísimo para las condiciones de nuestra región». Incluso pueblos en la pampa, como María Elena, registraron precipitaciones. La autoridad explicó que el fenómeno se debe a una baja segregada, describiéndola como «bolsones de nubes que van pasando y que generan lluvia en unos lugares y en otros no, con algunas ventanas». Esta dinámica ha evitado un colapso total de las ciudades al permitir periodos de calma entre los chubascos intensos.
En Tocopilla, la situación obligó a realizar evacuaciones preventivas y habilitar albergues. «Tenemos 200 personas que están en albergue y efectivamente ahí vamos a tener que generar después un programa para poder ayudar y mejorar las techumbres de los hogares porque claro, no resistieron», señaló Díaz. Además del agua, vientos fuertes volaron techumbres, agravando la emergencia. Como medida de seguridad adicional, se procedió al traslado de reos de la cárcel de Tocopilla, un proceso que, según la autoridad, «se hizo por los cauces institucionales, así es que no hubo mayor dificultad respecto a ello».
Crisis de suministros y agotamiento de recursos
A pesar de que se han entregado más de 3,000 ayudas para techumbres, la magnitud del desastre ha sobrepasado la capacidad de respuesta logística inmediata. En Mejillones, la lluvia sorprendió a la población de madrugada, generando una alta demanda de materiales básicos. «Lo que nos hemos visto colapsado es la entrega de ayudas de estos plásticos para techumbre. La verdad es que se acabaron acá y tenemos muchas dificultades para poder comprar nuevos plásticos», confesó el gobernador.
Esta falta de suministros se vincula directamente con las restricciones administrativas para adquirir nuevos implementos bajo el actual estado de alerta. Para el gobernador, la solución pasa por elevar el nivel de la declaratoria oficial. «No está declarada la de catástrofe. Por tanto, ahora tenemos un COGRID donde viene el subsecretario de interior y esperamos poder conseguir esa declaratoria de catástrofe para poder hacer las compras», afirmó.
Burocracia estatal y la urgencia de fondos
El gobernador regional fue crítico respecto a las trabas que impiden una reacción más ágil del Estado. Aunque existen recursos disponibles en la zona, la normativa vigente bloquea su uso inmediato. «Fondos tenemos desde el gobierno regional, nosotros tenemos la partida del 2% de emergencia. El problema es la burocracia chilena porque en el fondo tienen que haber ciertas condiciones para poder acceder a esos fondos», explicó.
La actual declaratoria de «emergencia preventiva» no es suficiente para que la Contraloría valide gastos rápidos, lo que genera un riesgo legal para las autoridades locales. «Finalmente uno podría llegar y accederlo y ejecutarlo, pero después Contraloría da lo mismo si tuviste una emergencia igual te va a sancionar», denunció Díaz. Ante esto, hizo un llamado a los parlamentarios para legislar sobre una «mejor comprensión de lo que se entiende por emergencia» y permitir un rol más proactivo del Estado en la mejora de viviendas para evitar el uso constante de soluciones temporales como el nailon.
Infraestructura y adaptación al cambio climático
La emergencia ha evidenciado fallas estructurales históricas en la región. Además de las viviendas, las escuelas han sufrido las consecuencias, con una suspensión de clases que ya se extiende por una semana y media debido a anegamientos. «Nuestras calles no tienen sistemas colectores de aguas lluvia. Las mismas escuelas hay que mejorar las techumbres. No puede ser que frente a cualquier precipitación se aneguen y no se puedan ocupar», lamentó la autoridad.
Finalmente, la situación en las fronteras también es compleja. El Paso Jama permanece cerrado por nieve y hielo, lo que ha dejado a numerosos vehículos atrapados. «Cuesta muchísimo poder generar ese vínculo y abrir los pasos porque ahí hay mucho vehículo que está ahí esperando», concluyó el gobernador, quien espera que el trabajo con maquinaria del Ministerio de Obras Públicas permita restablecer la conectividad prontamente.
