La trágica muerte de la cineasta Paz Ramírez en la Avenida Andrés Bello ha vuelto a poner en el centro de la discusión pública la alarmante realidad de los atropellos en Chile. El conductor responsable se dio a la fuga, pero fue detenido tras el incidente. Este trágico suceso expone una conducta temeraria recurrente en nuestras avenidas principales y una preocupante falta de auxilio que sufren las víctimas en las vías públicas.
La obligación legal de prestar auxilio
Al respecto, Carlos Jimeno, conductor del programa Rock and Ruedas, enfatizó en su columna de Palabra Que Es Noticia la gravedad de la omisión de auxilio en el tránsito chileno. El especialista aclaró que asistir a una persona afectada no constituye un acto opcional, sino una exigencia estricta de la legislación.
«La ley obliga. Y esto es super importante. No es un asunto ético, no es una responsabilidad moral, no es un sentido de conciencia el que debe tener uno como conductor o como persona que es testigo de esta situación de asistir a alguien atropellado. La ley lo exige, la ley lo determina. Y hay una normativa que obliga a una persona que está involucrada en un atropello a detenerse y prestar auxilio a la persona atropellada.»
En este sentido, Jimeno remarcó que esta exigencia es de carácter general para cualquier conductor involucrado, sin importar las circunstancias particulares o la gravedad del siniestro.
«Si nosotros estamos involucrados en esto, nosotros tenemos por ley que prestar auxilio a la persona que ha sido atropellada».
Andrés Bello: El fracaso del diseño vial y la velocidad descontrolada
Por otra parte, la velocidad excesiva se mantiene como el factor más destructivo en avenidas de alto flujo como Andrés Bello. Aunque el límite permitido en esta arteria es de 50 kilómetros por hora, la realidad diaria muestra un escenario completamente fuera de norma.
«El límite de velocidad en Andrés Bello es de 50 kilómetros por hora, pero históricamente un estudio de hace un par de años indica que el promedio de velocidad supera los 78 kilómetros por hora. Es decir, que hay picos sobre los 100 kilómetros por hora, o sea, siempre fuera de la norma.»
La física del atropello: ¿Por qué 50 km/h salvan vidas?
Por lo tanto, la reducción de los límites urbanos a 50 kilómetros por hora tiene un sustento científico muy claro para proteger a los peatones. Sin embargo, estas medidas pierden efectividad cuando los conductores exceden los límites establecidos de manera permanente.
«Se supone que a 50 kilómetros por hora una persona embestida podría ser despedida menos de 30 metros, 15 metros más o menos. El límite de 50 habría reducido ese impacto. Eso está estudiado con dummies. Te evitaría morir. Pero yo creo que nadie iba a 50 por hora. Esta persona no iba a 50 por hora en una arteria que tiene un promedio muy por sobre eso.»
La alarmante proyección para las Fiestas Patrias
Por desgracia, este desprecio por las normas de velocidad se agrava drásticamente durante las festividades de septiembre. Históricamente, el fin de semana de Fiestas Patrias representa la época con mayor cantidad de fallecidos en el país, donde los peatones son los más afectados.
«El fin de semana de Fiestas Patrias es cuando más accidentes con resultados fatales ocurren en Chile históricamente. De ese total que estamos hablando entre 19 y 27 fallecidos ese fin de semana, en los últimos 10 años es el promedio. Imagínate de ese total el 70 y algo por ciento son atropellos.»
Falta de coordinación e ironías de la red vial santiaguina
Por añadidura, Jimeno apuntó a deficiencias de gestión en el tránsito, ejemplificando con la descoordinación de los semáforos, que incentiva aceleraciones peligrosas.
«Los semáforos de Santiago no están todos coordinados. Si tú tomas un semáforo casi al límite de que pase el amarillo. Y en ese momento aceleras y empujas, lo más probable es que encuentres cuatro cuadras un verde y pueda seguir pasando con velocidad final si no hay taco.»
Una preocupante desconexión en la planificación urbana
Finalmente, el conductor describió una de las mayores contradicciones de la planificación metropolitana, comparando la pista rápida de Andrés Bello con el colapso vial de su entorno inmediato.
«A un kilómetro de donde murió Paz Ramírez se supone que hay un taco feroz que ha reducido el promedio de velocidad catastróficamente. ¿Cómo está de mal organizado el tránsito urbano en Santiago y está sectorizado y no coordinado integralmente que una persona pueda ir a exceso de velocidad a un kilómetro donde después está el taco más grande y más espantoso? Es contraproducente, no hace mucho sentido.»
