ENTREVISTAS

«El Gobierno del Presidente Kast enfrenta un tironeo ideológico del mantel por parte del Partido Nacional Libertario y la derecha ultra”

Nicolás Freire analiza la crisis interna del Gobierno de Kast, el "veto ideológico" del Partido Nacional Libertario y los problemas de diseño en política exterior.

Kast Los Naranjos Web
Agencia Uno

El primer cuatrimestre de la administración del Presidente José Antonio Kast ha estado marcado por una serie de fricciones internas. Estas tensiones no solo provienen de la oposición, sino que emergen con fuerza desde el corazón de su propia base de apoyo. Según el cientista político Nicolás Freire en Palabra Que Es Noticia, existe un fenómeno de vigilancia doctrinaria que limita el margen de acción del Ejecutivo.

El fenómeno del «veto ideológico»

Para Freire, la relación entre las distintas facciones de la derecha ha entrado en una fase de incomodidad pública. El experto identifica una resistencia constante hacia cualquier intento de apertura por parte del Gobierno. En sus palabras: «En la derecha ya desde hace un tiempo se está mostrando cierta incomodidad por un lado, pero por otro lado se podría llamar cierto veto ideológico a cómo el gobierno lleva adelante sus posturas».

Esta situación se manifiesta con mayor claridad cuando el Ejecutivo intenta establecer puentes con otros sectores políticos. El académico sostiene que: «El síntoma más evidente es cuando el gobierno anuncia las intenciones de querer negociar, ya sea con sectores de la oposición, ya sea cediendo frente a algunos planteamientos».

El Partido Nacional Libertario y la pureza íntima

El rol del Partido Nacional Libertario (PNL) ha sido fundamental en este bloqueo. Actúan como una fuerza centrífuga que arrastra la agenda hacia posiciones más radicales. Freire describe esta dinámica como un conflicto por la hegemonía del relato derechista.

Sobre este punto, el analista afirma: «Cada vez que eso ocurría había un tironeo del mantel por parte de, particularmente el Partido Nacional Libertario, que uno podría entender, quiere asumir el rol de custodio de la pureza más íntima de la derecha más ultra».

Esta presión obliga a otros actores, como el Partido Republicano, a endurecer su discurso para no perder relevancia frente a su electorado base. Según Freire: «Ciertos sectores, particularmente republicanos, han visto que no pueden dejar que se les quite esa bandera y entonces caen en la discusión narrativa de tener que ellos también salir a disputar por posiciones un poco más ultra».

El dilema estratégico de Venezuela

La reciente reanudación de relaciones diplomáticas con Venezuela es un ejemplo nítido de este conflicto. Por un lado, el Gobierno necesita este vínculo para cumplir sus promesas de campaña sobre seguridad y migración. Sin embargo, la decisión choca frontalmente con el dogma de sus socios más radicales.

Freire explica que: «Es bastante incómodo para el presidente Kast abrir relaciones con Venezuela y de hecho, eso le abre críticas y le abre un flanco con sus socios, no parte del oficialismo o más bien no parte del gobierno que es el Partido Nacional Libertario».

No obstante, el analista destaca que esta medida es una herramienta práctica para la gestión interna: «El primer paso que podría eventualmente viabilizar una parte aún mínima del compromiso del presidente de la República es volver a tener relaciones diplomáticas». De este modo, Kast se debate entre la eficacia gubernamental y la lealtad ideológica.

Una crisis de diseño y funcionamiento interno

Más allá de las disputas partidistas, Freire advierte que el Gobierno padece problemas estructurales que van más allá de una mala comunicación. La falta de una vocería clara y la alta rotación de autoridades son síntomas de una falla en la arquitectura del poder.

El académico señala: «Muchos pensábamos que los problemas eran comunicacionales y al final del día nos empezamos a dar cuenta que en realidad el gobierno tenía problemas de diseño en su funcionamiento interno». Además, añade que existe una «falta de una articulación un poco más fina, la falta de estructuras dentro del gobierno».

La relación con Estados Unidos y el espejo de la «ineptitud»

En el ámbito internacional, el alineamiento con la administración de Donald Trump no ha entregado los frutos esperados. Chile enfrenta actualmente un arancel del 12,5%, lo que sitúa al país en una posición desaventajada.

Freire utiliza la propia retórica pasada del mandatario para juzgar el presente: «Usando el mismo lenguaje del presidente Kast de años anteriores, podríamos decir que también hay cierta ineptitud si usamos la misma vara que este mismo presidente usó respecto de la administración anterior».

Por último, el experto lamenta la falta de gestos soberanos frente a la injerencia extranjera. Critica que el Gobierno prefiera disciplinar a sus propios ministros antes que pedir explicaciones a diplomáticos externos: «En el caso de esta administración, se prefirió llamar al orden a los propios ministros cuando salen otros ministros… yo creo que es una muy mala señal al final del día y es fruto justamente de ese problema de diseño».


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