Aunque la historia universal lo coronó para siempre como el Rey del Pop, Michael Jackson guardaba una profunda devoción por el filo de las guitarras distorsionadas, los solos incandescentes y la potencia del rock de estadio. Nacido el 29 de agosto de 1958, el artista habría cumplido hoy 68 años.
A lo largo de cuatro décadas de grabaciones magistrales, Jackson no dudó en sumar a virtuosos del mástil y voces históricas. Así logró construir algunas de las piezas más influyentes de la era dorada de la música.
Kenny Loggins – «Who’s Right, Who’s Wrong»
A fines de los años setenta, la capacidad coral de Jackson ya era un recurso codiciado fuera del circuito disco. En el álbum Keep the Fire del cantautor de soft rock Kenny Loggins, Michael aportó unas armonías vocales nítidas e inconfundibles en el estribillo de este corte. Además, compartió créditos secundarios en una placa donde también figuraba Michael McDonald.
Paul McCartney – Alianza creativa y posterior ruptura
La sociedad entre el ex-Beatle y Jackson representó un terremoto mediático. Comenzó cuando McCartney compuso «Girlfriend» para el histórico Off the Wall (1979) de Michael. Más tarde firmaron dos duetos inolvidables: la melódica «The Girl Is Mine» (en Thriller, 1982) y el arrollador éxito «Say Say Say» (Pipes of Peace, 1983). Este último trepó al número 1 mundial. Pese a que años después la relación se congeló tras la compra del catálogo editorial de The Beatles por parte de Jackson, McCartney siempre destacó el enorme talento y gentileza de su antiguo colega.
Dave Mason – «Save Me»
El guitarrista, compositor y miembro fundador de Traffic sumó a Jackson a las sesiones de su disco Old Crest on a New Wave. En «Save Me», la voz de Michael navega con soltura sobre una base que entrelaza el funk con el rock clásico californiano de principios de los ochenta.
Eddie Van Halen – «Beat It»
El solo de rock más icónico e influyente en la historia del pop. Reclutado por Quincy Jones, Eddie Van Halen grabó su intervención de 20 segundos de forma gratuita y a espaldas de sus compañeros de banda. No solo improvisó dos tomas históricas en menos de media hora, sino que reestructuró la sección rítmica de la pista (sostenida por el riff maestro de Steve Lukather de Toto). Por ello, Jackson quedó maravillado con el arrojo del héroe de la guitarra. Así sellaron una de las obras cumbres del crossover entre ambos mundos.
Freddie Mercury – Las míticas sesiones secretas
En 1983, el líder de Queen pasó varias horas en el estudio personal de Jackson en California grabando demos a dúo para tres composiciones: «There Must Be More to Life Than This», «State of Shock» y «Victory». Aunque las tomas quedaron archivadas durante décadas por incompatibilidades de agenda, después vieron la luz en recopilatorios y versiones alternativas. Así, aquellas sesiones capturaron a dos de las mejores voces del siglo XX en su momento de mayor esplendor.
Mick Jagger – «State of Shock»
Para el disco Victory de The Jacksons, Michael Jackson desempolvó la pista trabajada con Mercury y convocó al líder de The Rolling Stones. El ingeniero Bruce Swedien recordó con asombro cómo Jackson le dio instrucciones vocales y ejercicios de calentamiento a Mick Jagger antes de grabar. Estas exigencias el legendario frontman británico las acató con absoluto respeto profesional. Por eso, juntos desataron un duelo enérgico y bailable.
USA for Africa – «We Are the World»
Coescrita por Jackson y Lionel Richie, esta histórica gesta solidaria reunió a una constelación de figuras del rock estadounidense. Voces monumentales como Bruce Springsteen, Bob Dylan, Billy Joel y Paul Simon unieron fuerzas con el Rey del Pop en el estudio A&M, recaudando decenas de millones de dólares y marcando una cumbre irrepetible en la historia de la música popular.
Steve Stevens – «Dirty Diana»
Buscando una atmósfera más oscura, pesada y hardrockera para el álbum Bad, Quincy Jones contactó a Steve Stevens, el icónico guitarrista de Billy Idol. Pensando inicialmente que se trataba de una broma telefónica, Stevens terminó aportando una pared de distorsión cortante y solos abrasivos que dotaron al tema de una estética casi de heavy metal, convirtiéndose en otro número 1 mundial para Jackson.
Slash – «Give In to Me»
En plena efervescencia de Guns N’ Roses, Michael Jackson reclutó a Slash para el álbum Dangerous. El guitarrista de la galera desató toda su impronta de blues pesado y sucio en la balada «Give In to Me», apareciendo además en el videoclip oficial. Aunque Slash aclaró más tarde que el riff introductorio de «Black or White» no fue grabado por él, la química entre ambos los llevó a interpretar el corte y compartir escenario en memorables presentaciones en vivo.
Una trayectoria que demostró que el legado de Michael Jackson no solo definió los límites del pop, sino que entendió y elevó la potencia del rock como pocos artistas han logrado en la historia. ¡Feliz cumpleaños al Rey en La Radio del Rock!
