Dublín se detuvo este martes para despedir a uno de sus hijos más queridos. Cientos de personas, entre celebridades de Hollywood, leyendas del rock y ciudadanos comunes, se reunieron en la Catedral de San Patricio para el funeral de Glen Hansard. El icónico músico irlandés, líder de la banda The Frames y ganador del Oscar por la película Once, falleció el pasado 29 de julio a los 56 años tras un trágico accidente de motocicleta.
Una constelación de estrellas en la Catedral de San Patricio
El servicio fúnebre no fue solo una despedida, sino una celebración de una vida dedicada al arte. Debido a la magnitud del evento, el acceso a la catedral fue limitado, pero las cámaras captaron la llegada de figuras de la talla de Bono y The Edge de U2, Eddie Vedder de Pearl Jam, Hozier, Damien Dempsey y los actores Steve Coogan y Chris O’Dowd.
Incluso figuras de la política irlandesa, como representantes del presidente y del primer ministro, asistieron para honrar al hombre descrito por el músico tradicional Breandáin Ó Beaglaoich como un «verdadero Dub», un hombre de buen corazón oriundo de Ballymun.
El reencuentro de The Swell Season y tributos musicales
Uno de los momentos más desgarradores de la jornada fue la actuación de Markéta Irglová, ex pareja y compañera de Hansard en el dúo The Swell Season. Irglová se unió a Eddie Vedder y a los miembros de The Frames para interpretar «The Song of Good Hope». La conexión entre ambos, que cautivó al mundo con la canción «Falling Slowly» en 2007, volvió a manifestarse en un silencio respetuoso que inundó el recinto.
Por su parte, Bono compartió un mensaje de la legendaria Patti Smith, quien envió un audio al no poder asistir. Posteriormente, el líder de U2, acompañado por The Edge en la guitarra, interpretó una versión acústica de «Beautiful Day», animando a toda la congregación a unir sus voces en un canto de esperanza.
Las palabras de su familia: Un legado de magia y verdad
Maire Saaritsa, viuda del músico, ofreció un discurso cargado de emoción donde agradeció el apoyo recibido. Mencionó a su hijo de tres años, Christy, señalando que el «espíritu brillante» que heredó de su padre sigue presente entre ellos.
Richard Hansard, hermano menor de Glen, conmovió a los presentes al recordar cómo el músico iluminaba sus vidas: «Glen me hizo sentir que el mundo era un lugar mucho más mágico de lo que parecía». Richard destacó no solo el talento artístico de su hermano, sino su firme brújula moral y cómo cuidó de sus hermanos durante su juventud en el norte de Dublín.
El adiós de un «héroe de película»
La ceremonia concluyó de la manera más fiel al espíritu de Hansard: con música. Mientras el féretro salía de la iglesia, los asistentes cantaron al unísono «Forever Young» de Bob Dylan, un himno que resonó en las naves de la catedral.
Glen Hansard deja un legado imborrable que va desde sus inicios como músico callejero en Grafton Street hasta los grandes escenarios internacionales. Además de su éxito con The Frames y su carrera en solitario, Hansard fue reconocido por su labor filantrópica, especialmente por su tradicional «busk» de Nochebuena en Dublín para recaudar fondos para las personas sin hogar. Hoy, Irlanda y el mundo de la música lloran la pérdida de un artista que, según sus allegados, siempre buscó la verdad y la belleza en cada nota.
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