Cuando hablamos de The Rolling Stones, sabemos a lo que vamos. Es rock & roll puro y completamete familiar. Parte de nuestro legado y herencia. Son más de 60 años en que sus majestades satánicas han sabido adaptarse a los tiempos sin jamás perder la esencia. Nunca se traicionan y en ellos pareciera que jamás existe el punto final, el último riff o un cierre. Eso es precisamente lo que nos transmiten los 62 minutos que hoy presentan en todas las plataformas y disquerías dle mundo con “Foreign Tongues”.
El disco número 25 de los Stones perfectamente podría no haber existido. Bastaba con quedarnos con el magnífico “Hackney Diamonds” de hace tres años y nadie les pod´ria reprochar nada. Pero la chispa jamás se consume en Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood. Lo escuchas en la muñeca inconfundible de “Reef” Richards. En la armónica bluesera de Jagger y su garganta impecable. Y en el sinfin de guiños y arreglos con las que Wood complementa a su compañero en armas desde hace ya cinco décads. Esta colección de 14 canciones corren a buen ritmo y tiene las suficientes fotalezas para pararse con cualquiera de sus discos clásicos.
La partida es tan sólida como cualquier LP de los 70. Esa tripeta de “Rough and Twisted”, “In the Stars” y “Jealous Lover” sintetizan el ADN rolingo de forma sublime. El blues rock del track 1, las rítmicas pegajosas del tema 2. Y el toque R&B del tercer corte. Cada una de ellas single imbatible y seguros puntos altos de este “Foreign Tongues” que suma en sus créditos a varios amigos en el camino. Nuevamente, Paul McCartney toca el bajo en un corte de los Stones (“Covered on You”) y Steve Winwood aporta con su toque de piano y teclados a varias de estas canciones. Una sorpresa bienvenida la da la presencia de Robert Smith de The Cure haciendo coros en “Divine Intervention”.
Por supuesto que Keith Richards se da el lujo de ponerse frente al micrófono y regalar un toque de country en “Some of Us”, el track seguro del alma de los Rolling Stones. Sin embargo, lo que se podía predecir queda de lado al escuchar el cover para “You Know I’m No Good” de la recordada Amy Whinehouse, en un 2026 en el que “Back to Black” cumple 20 años y ya son 15 sin una de las voces insignes del siglo XXI. No es de extrañar que los Stones le rindan homenaje desde el lugar que dan las ocho décadas que promedian sus integrantes vivos, al igual que el cierre del álbum con “Beautiful Delilah” de Chuck Berry.
Finalmente, estas “lenguas forráneas” de las que se siguen nutriendo los Rolling Stones van cambiando con el tiempo. Desde su posición de encarnar al rock & roll han sabido mantenerse siempre en la palestra con una relevancia eterna. Será solo rock & roll, pero siempre nos gustará.
