El Senado de la República puso fin a la tramitación de la acusación constitucional presentada en contra del exministro Nicolás Grau. El libelo, impulsado por parlamentarios del Partido Nacional Libertario y del Partido Republicano, buscaba establecer responsabilidades políticas por presuntas irregularidades en proyecciones fiscales. Tras el rechazo de la instancia, el senador Ricardo Celis (PPD) profundizó en conversación con Andrea Moletto y Antonio Quinteros en Palabra Que Es Noticia en los motivos de esta decisión y el complejo escenario político actual.
Para el parlamentario, el resultado de la votación responde a la falta de fundamentos legales de la presentación. Según explicó, «el Senado hizo su pega de actuar como juez frente a una acusación muy débil, diría yo que muy política y con muy poco sustento jurídico». En su análisis, los artículos 52 y 53 de la Constitución son claros y no se ajustaban a los cargos presentados, ya que «el exministro Grau no estaba infringiendo la ley ni la Constitución, sino solamente tenía un tema de gestión que es opinable».
El rol de la «derecha reflexiva»
Uno de los puntos más comentados de la jornada fue la postura de un sector de la oposición que votó en contra de la acusación. Celis valoró este comportamiento, distanciándose de las críticas internas que ha recibido ese bloque. Al respecto, afirmó: «Yo creo que hubo solidez de parte de lo que llaman la derecha mal dicho, le han llamado la derecha cobarde, que yo le llamaría la derecha más democrática y reflexiva».
Sin embargo, el senador advirtió que estos parlamentarios enfrentan una dura presión de sus propias filas. «Están bajo fuego amigo, diría yo. La derecha democrática reflexiva está bajo fuego amigo permanente porque la polarización y la política colabora con el mundo polarizado que llevan adelante los libertarios y los republicanos». Según su visión, es necesario construir un centro político capaz de «ponerle cordura a muchos aspectos que necesitamos».
Autocrítica y reformas al mecanismo de acusación
El senador Celis también realizó una reflexión personal sobre el uso de esta herramienta constitucional. Recordó su voto a favor en la acusación contra el exministro Mañalich, reconociendo que, con el tiempo, su perspectiva cambió. «Me di cuenta que lo que había hecho Mañalich en medio de la pandemia era una opción de gestión. Él no estaba infringiendo la Constitución ni tampoco las leyes».
Esta reflexión lo llevó a plantear la urgencia de elevar los requisitos para presentar estos libelos. «Hay que mejorar los estándares porque la democracia necesita solidez. Estos hechos van socavando un poquito el espíritu democrático porque la gente está diciendo ‘están puro payaseando'». Entre sus propuestas, destacó la necesidad de aumentar el número de firmantes y establecer una interpelación obligatoria previa a cualquier acusación.
Fragmentación política y crisis de partidos
Celis vinculó el uso excesivo de las acusaciones constitucionales con el estado actual del Poder Legislativo. Para el senador, «el problema de fondo es el fraccionamiento de la política». Sostuvo que un parlamento atomizado permite que «las personas van tomando decisiones individuales, van dándose gustitos».
En ese sentido, fue enfático en proponer cambios estructurales: «Hay que hacer una modificación a la ley de partidos políticos que tiene que ver con cómo finalmente la institucionalidad funciona mejor. El ultrafraccionamiento de la política ha conducido a estas conductas».
Dudas ante la «megarreforma» y el escenario económico
En el ámbito económico, el senador del PPD se mostró crítico ante las propuestas del Ejecutivo, señalando una falta de diálogo con su propio sector. Sobre la reforma tributaria, fue tajante: «Estamos claros de que finalmente esta megarreforma es una mala opción porque esta tríada de disminuir el impuesto corporativo, reintegrar y eximir de tributación a la ganancia de utilidad, concentra el dinero en el 1 al 2% de aquellos que tienen más dinero».
Además, alertó sobre las consecuencias fiscales de este diseño, indicando que «estos tres elementos llevan a una menor recaudación» y, por consiguiente, «los programas sociales van a disminuir». Celis lamentó la postura de La Moneda en esta discusión, afirmando que «el gobierno ha tenido esa sordera y no ha tenido la capacidad de dialogar con nosotros».
Desafíos en empleo y agenda pro crecimiento
Finalmente, ante las preocupantes cifras de desocupación, el senador sugirió retomar fórmulas de administraciones anteriores, como la agenda pro crecimiento del expresidente Ricardo Lagos, enfocada en obras públicas y concesiones.
Sobre las propuestas de la mesa de reactivación laboral, Celis se mostró abierto a la flexibilidad, pero con matices. En cuanto a la reducción de la jornada laboral, señaló que «los países en Europa han resuelto esto para generar más empleo… yo estoy de acuerdo que hay que disminuir los tiempos laborales, no ir en sentido contrario». Asimismo, respecto a la sala cuna, manifestó estar «de acuerdo con la fórmula de ocupar parte de lo que es el seguro de desempleo».
