Tras el paso del destructivo temporal que golpeó a Chile desde el pasado jueves 16 de julio hasta la madrugada de este sábado 18 de julio, el presidente José Antonio Kast se trasladó a las zonas afectadas para evaluar los daños en terreno.
Sin embargo, su llegada estuvo marcada por un tenso y directo emplazamiento vecinal. Este hecho dejó en evidencia las severas falencias en la gestión habitacional del gobierno.
La confrontación al Presidente Kast
«Las viviendas en este temporal se volaron. Los vecinos formaron cuadrillas de emergencia para poder ayudarnos entre nosotros y poder clavar los techos», fustigó con dureza una vecina de Tomé , quien encaró directamente al jefe de Estado frente a las cámaras de BíoBío, quienes proporcionaron el metraje.
La dirigente acusó la total falta de un hito de supervisión y de una comisión definitiva para la recepción de las viviendas DS1. Además, evidenció el drama de su propia madre, una adulta mayor de 84 años de Punta de Parra, cuya casa (la primera que comenzó a edificarse en la zona) lleva seis meses en construcción sin ser entregada, el doble del plazo estipulado inicialmente.
«Necesitamos plazos… Mire el invierno aquí. Miren lo que pasó con el colegio, el viento. La lluvia aquí es inclemente y necesitamos tiempos y plazos definitivos», sentenció la mujer ante un mandatario que escuchó en silencio.
Un invierno polar y destructivo
Este cruce saca a la luz el complejo panorama que enfrenta gran parte del territorio nacional. Chile atraviesa uno de los inviernos más fríos y secos de los que se tenga registro en los últimos años. Sin embargo, la anomalía climática ha mostrado su peor cara. Cuando la ansiada lluvia finalmente llega, cae de manera concentrada y destructiva. A raíz de esto, provoca graves inundaciones, anegamientos de rutas y todo tipo de accidentes de norte a sur.
La fragilidad de las viviendas de emergencia y la lentitud estatal en los procesos de reconstrucción definitiva mantienen en vilo a las familias de los sectores más vulnerables. Estas deben resistir a la intemperie un invierno que no da tregua. El emplazamiento al presidente Kast instala una urgente presión sobre La Moneda, en momentos donde la ciudadanía no exige promesas, sino soluciones concretas y fechas definitivas.
