En su columna en Palabra que es Noticia, el analista político y director de ICSO UDP, Claudio Fuentes, realizó un crudo diagnóstico sobre el estado actual de las fuerzas opositoras en Chile. En un contexto marcado por la inminente votación de la megarreforma en el Senado, el experto advirtió que la falta de cohesión y la ausencia de un proyecto común están dejando a la oposición sin capacidad de influir en el debate nacional,.
La megarreforma: Un escenario de fragmentación
La discusión legislativa de esta semana representa un punto de inflexión para la política nacional. Según explicó Fuentes, «lo más importante seguramente desde el punto de vista político es lo que viene, que es mañana y pasado que se va a debatir y muy probablemente aprobar el proyecto de ley de la megarreforma». Esta iniciativa aborda temas críticos como permisos ambientales, rebajas tributarias y contribuciones para mayores de 65 años.
Sin embargo, el proceso ha dejado al descubierto las fisuras en el bloque opositor. Para el analista, el reciente intento de acuerdo del PPD con el oficialismo fue un detonante de inestabilidad. «Yo creo que lo más trascendente fue el intento de llegar a acuerdo la semana pasada con el PPD y este ir y venir del PPD, que estuvo en una parte de un acuerdo, gatilló una crisis dentro de la oposición», señaló el académico.
El costo de las negociaciones aisladas
Uno de los puntos más críticos de la última semana fue la negociación de los senadores del PPD respecto a la invariabilidad tributaria. Fuentes sostuvo que el problema no radica en el acto de dialogar, sino en los términos y la magnitud de lo transado. Al respecto, afirmó que «se negoció en particular un aspecto que tenía que ver con la invariabilidad tributaria… estás ganando una victoria pírrica respecto del conjunto y el paquete completo que es lo que debiste haber negociado».
Esta situación es interpretada por el analista como una señal de desorientación estratégica. «Yo creo que es parte de esta un poco desorientación de la oposición. Yo creo que está bien sentarse a negociar, pero primero: ¿cuáles son los términos del acuerdo? Segundo: ¿si hay una voluntad de ambas partes para llegar a un acuerdo?». Según su visión, la falta de una postura común impidió que la oposición lograra flexibilizar los puntos intransables del Gobierno.
Disputas internas y la «máquina» del Partido Socialista
El análisis también se detuvo en las tensiones internas del Partido Socialista (PS), personificadas en el quiebre público entre figuras como Paulina Vodanovic y Daniella Cicardini. Fuentes descartó que se trate de un conflicto meramente generacional, apuntando hacia una disputa por el control de la estructura partidaria.
«Es quién va a controlar en el futuro la máquina del Partido Socialista y ahí Marucheri y Cicardini están por una postura de mayor exposición de posturas críticas frente al gobierno», explicó el director de XO UDP. A pesar de que estas facciones puedan coincidir en los temas de fondo, Fuentes subrayó que «sí hay una diferencia en las formas y que son formas radicalmente distintas», lo que debilita la capacidad de proyectar una imagen de unidad.
La ausencia de brújula y liderazgos presidenciales
El punto más preocupante para el bloque opositor es, según Fuentes, la incapacidad de proponer una alternativa sólida al programa de gobierno actual. El académico fue categórico al señalar que «creo que hay una pérdida de brújula, no saben cómo encarar este nuevo escenario y además donde son minoría. Ese es un elemento clave».
Esta falta de claridad se traduce en un discurso reactivo y poco articulado. «La oposición primero ha sido poco clara respecto de las alternativas a las políticas del gobierno. Creo que ahí ha fallado en términos de cuáles son las cuatro o cinco ideas claves que van a organizar su discurso respecto de esta propuesta», añadió el experto. Además, destacó la confusión estratégica imperante: «Hay algunos que van por tirar la mesa sin siquiera sentarse en ella. Y otros que dicen: ‘No, sentémonos, escuchemos y ahí tiramos la mesa'».
Finalmente, Fuentes advirtió que el tiempo apremia para la construcción de nuevas figuras políticas. «Hay claramente un problema de liderazgos. Lo que tú necesitas de aquí a los próximos 3 o 4 años es construir liderazgos. ¿Para qué? Para la presidencial. Y yo creo que hay una disputa solapada, no dicha muchas veces, respecto de quién podría ser una carta presidencial. Por ejemplo, en el Partido Socialista, que no tienen». Mientras el Frente Amplio parece tener figuras más consolidadas como Boric o Tomás Vodanovic, el resto de la oposición aún lucha por encontrar un norte claro en medio de la fragmentación.
