En conversación con Andrea Moletto y Álvaro Paci en Palabras Sacan Palabras de Radio Futuro, el diputado del Frente Amplio, Gonzalo Winter, realizó un profundo análisis sobre el estado actual de su coalición y los desafíos que enfrenta la izquierda chilena. En medio de la discusión por la megareforma tributaria en el Senado, el parlamentario no rehuyó la autocrítica, apuntando a lo que considera una preocupante dependencia de los relatos construidos por sus adversarios políticos.
El problema de la autonomía intelectual en el Frente Amplio
Para Winter, uno de los obstáculos más significativos para el crecimiento y la identidad del bloque es la forma en que sus propios militantes procesan la información y la contingencia nacional. Según el diputado, existe una desconexión que impide generar una visión propia y crítica de los procesos sociales.
Al ser consultado sobre qué falta en esta nueva etapa del Frente Amplio, Winter fue tajante: “Lo que nos falta y es mucho. Yo creo que uno de los grandes problemas que nosotros tenemos lo he dicho muchas veces es la autonomía intelectual”. El parlamentario profundizó en esta idea señalando que “hoy en día nosotros los frentamblistas muchas veces conocen la realidad, inclusive la realidad de nuestro propio gobierno, a través de medios de derecha. Medios cuyos dueños son banqueros. En donde comentan noticias de diarios de derecha que son comentarios de seminarios que hacen universidades de derecha. En donde comentan estudios de centros de estudios de derecha”.
Esta situación, a juicio de Winter, condiciona el pensamiento político de la coalición. “Es muy difícil que nosotros podamos tener una autonomía mental si es que vamos conociendo la realidad permanentemente a través de la voz de que son nuestros adversarios”, sentenció el legislador.
De la justicia social a una propuesta de prosperidad económica
Otro de los puntos clave en el diagnóstico de Winter es la necesidad de que el Frente Amplio evolucione en su discurso. Si bien la coalición nació con un fuerte énfasis en impugnar las desigualdades del modelo chileno, el diputado considera que el escenario actual de bajo crecimiento exige nuevas herramientas y propuestas más claras para la ciudadanía.
Winter explicó que “el Frente Amplio cuando surge tiene un énfasis muy importante en lo injusto que es Chile. Y pone énfasis en la justicia social en la justicia ambiental en la justicia de género etcétera”. No obstante, advirtió que esa mirada fue diseñada para un contexto distinto: “Se propone cambiar lo injusto por cosas justas en un momento de alto crecimiento económico. Y hoy día en un momento que tenemos bajo crecimiento económico, estancada productividad hace 15 años. Las propuestas de prosperidad y de economía siempre estuvieron en la periferia de la conversación”.
Por esta razón, el parlamentario instó a su sector a tomar un rol más protagónico en el debate técnico. “Hoy día creo que el Frente Amplio tiene que tener una propuesta mucho tiene que ser mucho más reconocible por su propuesta económica de lo que es hoy día”, afirmó.
El peso de la derrota electoral y la minoría parlamentaria
La autocrítica de Winter también abordó la realidad numérica en el Congreso. El diputado reconoció que la izquierda atraviesa un momento de debilidad institucional sin precedentes desde 1990, lo cual atribuye directamente a los resultados en las urnas y a la capacidad de la derecha para imponer su agenda.
“Nunca desde el retorno a la democracia en 1990 una fuerza política había estado tan en minoría como está a la izquierda hoy día en la Cámara y en el Senado. Eso es una es una expresión mía indiscutible porque es matemática”, señaló el representante del distrito 10. En este sentido, asumió la cuota de responsabilidad que le corresponde a su sector. “Eso es responsabilidad nuestra porque nosotros fuimos a las elecciones y las perdimos. La gente no votó por nosotros. Bueno, votó no tanto como el adversario”, comenta.
Defensa ante la crítica de elitismo
A pesar de los cuestionamientos internos y externos, Winter defendió el despliegue territorial de su partido frente a quienes acusan al Frente Amplio de ser una «élite» desconectada de la calle. El diputado utilizó el éxito en las elecciones municipales como evidencia de su conexión ciudadana.
“Pucha por algo también somos un partido que en 10 años es el que tiene más adherentes o más inscritos. Y el que tiene la bancada de oposición más grande en diputados. Tiene alcaldes de comunas como comunas importantes del país como Valparaíso, Viña del Mar, Maipú, Peñalolén, Valdivia”. Por ello, consideró que la crítica de falta de trabajo territorial es relativa: “Es un partido que en 10 años tiene cierta conexión con la ciudadanía. Que en estos 10 años va una y otra vez vuelve a votar por nosotros. Entonces creo que esa crítica es un poco… me parecería injusto también”.
Finalmente, Gonzalo Winter vinculó estos desafíos internos con la urgencia de enfrentar reformas que, a su juicio, perjudican el futuro del país. Sobre la megareforma que se vota en el Senado, advirtió que “esta reforma hipoteca el desarrollo de Chile creo que es una reforma que privilegia determinados intereses del 1% más rico del país. Va a dejar un estado muy débil que no va a tener la capacidad de hacer desarrollar este país”.
