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Director del CR2 advierte a los chilenos esta semana: «Es un río atmosférico categoría 5, el rango máximo de intensidad para el país»

Roberto Rondanelli advierte sobre el impacto de un río atmosférico categoría 5 en Chile, con el pronóstico de lluvias, nieve y el riesgo hídrico para esta semana.

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Agencia Uno

Chile se prepara para enfrentar un fenómeno meteorológico de proporciones históricas. Durante esta semana, una serie de precipitaciones, vientos y nevadas afectarán a gran parte del territorio nacional, desde la región de Tarapacá hasta Magallanes. Para comprender la magnitud de este evento, Roberto Rondanelli, académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile y director del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), analizó en Palabra Que Es Noticia los detalles técnicos de lo que definió como un fenómeno de máxima intensidad.

Rondanelli fue categórico respecto a la llegada del agua: «Va a llover. Mucho». A diferencia de otros pronósticos donde existe incertidumbre, el experto señaló que, en esta ocasión, los modelos son claros para la zona central y Santiago. «Hay veces en que uno dice: ‘Va a llover entre 0 y 5 mm’, pero eso significa que podrían llover cero. En este caso el rango está muy por sobre cero, entonces no hay ninguna posibilidad de que no llueva».

¿Qué es un río atmosférico categoría 5?

La principal característica de este evento es que no se trata de un frente común. El sistema está alimentado por un fenómeno conocido como río atmosférico, que conecta a Chile con fuentes de humedad tropical. Según explicó Rondanelli, estos son filamentos de vapor de agua que viajan desde los trópicos hacia el sur.

«Es un sistema frontal que está alimentado por un río atmosférico muy potente. En general, en Chile no llueve si es que no estamos conectados con la fuente de agua tropical. La gente los categoriza del uno al cinco. Es un río atmosférico de categoría 5». Al ser categoría 5, se posiciona como el más intenso en la escala técnica de estos fenómenos.

Este sistema tendrá una duración prolongada sobre el país. El académico estimó que «va a estar dando vuelta el sistema por lo menos unos cuatro días, pero podrían ser incluso cinco; podría haber lugares en donde llueva 5 días seguidos».

Extensión geográfica y proyecciones de agua caída

Aunque el núcleo del evento se concentrará entre Coquimbo y Biobío, su alcance podría ser mucho mayor. Rondanelli indicó que incluso podría llegar a zonas áridas: «Yo creo que puede pasar a la región de Antofagasta. Hay una posibilidad de que caigan unos pocos milímetros en la ciudad, pero en la zona cordillerana seguro que va a haber nieve».

En cuanto a los milímetros acumulados, las cifras son alarmantes para algunas localidades de la zona norte y centro. «Se podrían acumular en muchas partes más de 200 mm de lluvia. Estamos hablando de prácticamente toda la zona entre el sur de Copiapó y Biobío». Para dimensionar el impacto, el director del CR2 comparó estas cifras con el promedio anual de ciertas ciudades: «En La Serena podrían caer más de 200 mm. La Serena tiene una climatología de 85 mm en un año normal». Esto implica que en solo cuatro días podría caer casi el triple de lo que llueve en un año común.

El beneficio de la nieve y la isoterma baja

A pesar del riesgo por la cantidad de agua, el experto destacó un factor positivo: la temperatura. A diferencia de otros sistemas vinculados al fenómeno de El Niño que traen lluvias en sectores altos, este sistema vendrá acompañado de frío.

«Este sistema viene bastante frío. Usualmente los sistemas de El Niño vienen con isoterma cero del orden de 3500 m. Eso es como dejar a todos los centros de esquí con lluvia en vez de nieve. Pero este sistema viene con nieve desde aproximadamente los 2500 m, que es lo usual en invierno».

Este escenario reduce significativamente el peligro de remociones en masa o aluviones. «Es bastante benéfico en el sentido que vamos a tener mucha nieve y por lo tanto menos lluvia y menos crecida de caudales, al menos en la parte precordillerana».

La crisis hídrica persiste pese a las lluvias

A pesar de la intensidad de este evento, Rondanelli advirtió que una lluvia abundante no soluciona el problema de fondo de Chile: la inseguridad hídrica. Aunque el año 2023 fue lluvioso y dio un respiro, la sobreexplotación de los recursos continúa.

«Nuestros caudales en general están sobreexplotados. A todos los caudales de la zona central le estamos sacando más agua de la que deberíamos. Un río normalmente debiera dejar un 60% de caudal ecológico para que se mantenga el ecosistema y se rellenen las napas, y en la zona central a veces no es ni el 20%»,.

Finalmente, el director del CR2 recordó que Chile es uno de los países más vulnerables ante el calentamiento global. «Nuestra vulnerabilidad radica principalmente en que cada vez que aumente 1 grado la temperatura global, nosotros tenemos 10% menos de agua en la zona central de Chile. Si llegamos a los 2 grados, tenemos al tiro 20% menos de lo que teníamos normalmente». Por ello, aunque el evento de esta semana es necesario para la agricultura y los ecosistemas, debe tomarse con precaución y conciencia climática a largo plazo.


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