La escena del rock chileno contemporáneo vive un momento de efervescencia y transformación. En el centro de este movimiento se encuentra María José Yarza, conocida artísticamente como Chini.png, quien se prepara para uno de los hitos más importantes de su carrera: el lanzamiento oficial de su segundo trabajo de larga duración, Vía Lo Orozco. El evento, programado para el próximo jueves 6 de agosto en el Teatro Principal de Matucana 100, promete ser mucho más que un concierto convencional. Así lo contó en conversación con Rainiero Guerrero en el RockShop de Futuro.
Un viaje entre lo espiritual y lo cotidiano
El concepto del álbum nace de la bifurcación geográfica y emocional que representa la ruta de Lo Orozco, aquel camino que conecta la carretera 68 con Quilpué. Para Yarza, este disco es un ejercicio de memoria y observación, gestado durante un año de constantes traslados en transporte público.
Al ser consultada sobre la inspiración detrás de este trayecto, la artista explicó: “Es como en la película Cars, donde hay un pueblo que está medio abandonado porque se construye una carretera principal entonces un camino bifurcado queda como un poco al olvido. Yo sentía que Lo Orozco era un poco así”. Este recorrido no solo fue un escenario geográfico, sino un espacio mental de introspección: “Ha sido bonito recordar mi infancia. Ya estoy en una edad donde hay una suficiente distancia con mi adolescencia y con mi infancia y poder ver cómo uno se arma… al final hay mucho de nuestros padres, de la presencia o de la ausencia en cada uno de nosotros”.
Durante el año 2024, la compositora habitó el «no lugar» de los buses interregionales, transformando el asiento del pasajero en su oficina creativa. “Me la pasé en bus, o sea estuve más en bus que en mi casa y es bonito, empecé a parar la oreja. Empecé a grabar conversaciones de la gente. Hay gente que va confesando que es infiel, gente que va viajando a un funeral, gente que va a un bautizo… es lindo abandonarse y el estar en ese momento de pongo mi vida en las manos del chófer te permite también observar qué es lo que has vivido hasta ahora”.
La “Ópera Rock” en Matucana 100
El lanzamiento en Matucana 100 lo describe la propia artista como una experiencia multidisciplinaria, alejándose del formato estándar de una banda tocando en vivo. La puesta en escena incluirá colaboraciones con figuras como Javiera Parra, Nando García y Laurela.
Respecto a la magnitud del evento, Chini.png confesó: “Ese es mi sueño. He estado trabajando harto con muchos amigos en distintas disciplinas. Va a ser una suerte de obra de teatro. Tiene como algunas partes medias actuadas. Hay un poco de danza, hay harto de visuales por supuesto. Mucha música en vivo en distintos formatos”. Esta ambición artística busca expandir los límites de sus canciones a través de la sinergia con otros creadores: “Es lindo invitar a alguien que sabe hacer algo mejor que tú. Y ver como eso crece y crece”.
Resistencia análoga e «Inteligencia Artesanal»
En una era que dominan los algoritmos y la inteligencia artificial, Chini.png defiende la creación física y el trabajo manual como una postura política y artística. El proceso de Vía Lo Orozco es una apuesta por lo tangible en un mundo que ella define, citando al filósofo Eric Sadín, como la «siliconización del mundo».
Para la artista, el acto de producir un disco independiente en el Chile actual conlleva una carga de rebeldía: “Hacer un disco es casi un acto de rebeldía hoy día. Es algo que he escuchado harto últimamente como un acto de resistencia. Cada concierto, sobre todo este concierto en el teatro principal de Matucana, se siente como una apuesta y como que siempre puede ser el último”. Esta resistencia se manifiesta en lo que ella denomina «inteligencia artesanal», priorizando los vínculos humanos y los procesos lentos: “Me doy cuenta que la sobremesa o hacer un asadito o juntarnos y reunirnos como equipo también es de las cosas más importantes que tenemos. Como seguir haciendo cosas análogas”.
El virtuosismo de la Nueva Escena
Chini.png no es un fenómeno aislado, sino parte de una generación de bandas como Candelabro y Asia Menor que están redefiniendo el compromiso del público joven con la música nacional. Yarza identifica un cambio en la fibra emocional de esta audiencia, marcada profundamente por el aislamiento de la pandemia.
“Siento que se está purgando algo que es un poco una injusticia. Estamos viviendo un momento como sociedad donde las condiciones de vivir sean muy difíciles y la manera de proyectarse al futuro es casi nula para la juventud”. Al analizar técnicamente esta nueva ola, la artista destaca una palabra clave: “Si tuviera que definir esta nueva escena, yo creo que la palabra sería virtuosismo. Porque hay mucha línea, hay mucha nota, hay mucha cadencia. Hay mucho cambio de ritmo, hay como mucho de post rock, hay mucha musicalidad”.
El concierto de este 6 de agosto a las 20:00 horas representa, por tanto, un manifiesto de identidad y cultura independiente. Como ella misma advierte sobre la fragilidad de la industria: “Me gustaría que me fuera bien o mejor solamente para poder seguir haciendo discos. Siempre pienso que este va a ser el último disco, así que vayan al lanzamiento”.
