A sus 83 años, Paul McCartney no solo mira hacia el pasado con nostalgia; lo hace con una fuerza sonora que ha sorprendido a la crítica. Su decimoctavo álbum solista, titulado The Boys of Dungeon Lane, ha sido descrito como una colección de memorias reveladoras, pero con una ejecución «juvenil y energética» que rompe con cualquier idea de un disco acústico y tranquilo.
La gran sorpresa detrás de este vigor musical es la influencia de una de las bandas más icónicas del britpop: Oasis.
Oasis y el secreto detrás de «Home to Us»
Durante el proceso de grabación, McCartney trabajó codo a codo con el productor estadounidense Andrew Watt. Uno de los momentos cumbres del disco es la canción «Home to Us», que cuenta con la participación de su antiguo compañero en los Beatles, Ringo Starr.
Según consigna The Guardian, la dirección sonora de este tema cambió radicalmente después de que McCartney asistiera a un concierto de Oasis. El músico quedó impactado por la «enormidad del sonido de la banda» y decidió que su nueva colaboración con Ringo debía capturar esa misma «inmensidad». Fue entonces cuando McCartney lanzó una frase que ya es parte de la historia de la grabación: «Olvídate del 11 de Spinal Tap, los amplificadores están en el 12».
Un sonido «feroz» para una infancia real
Esta búsqueda de un sonido «duro» y «feroz» no fue una simple elección estética. McCartney explicó que la intensidad de la música debía ser un reflejo de sus propios orígenes en Liverpool. Al hablar con su productor sobre los años de juventud que compartió con Ringo, el músico fue contundente: «No tuvimos infancias bonitas». Por ello, consideró esencial que la canción no fuera «bonita», sino resistente y potente.
El título del álbum, The Boys of Dungeon Lane, hace referencia a un lugar para observar aves cerca de su antigua casa en Ardwick Road, donde su familia se mudó en 1950. Aunque el disco evoca recuerdos de figuras ausentes como John Lennon y George Harrison, lo hace bajo un muro de sonido que busca la máxima potencia.
