ENTREVISTAS

«No hay nadie ingresando ilegalmente»: Director de Migraciones afirmó que despliegue en frontera de Colchane frenó entrada irregular a Chile

Frank Sauerbaum revela que el blindaje militar y tecnológico en Colchane ha detenido los ingresos clandestinos. Conoce los detalles del "Plan Retorno", la modernización con IA y los nuevos plazos de expulsión.

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Agencia Uno

El escenario migratorio en Chile atraviesa un punto de inflexión marcado por la tecnología y nuevas políticas de control. En Palabra Que Es Noticia, Frank Sauerbaum, Director del Servicio Nacional de Migraciones, ofreció un balance detallado sobre el estado actual de las fronteras, los procesos administrativos pendientes y la puesta en marcha del ambicioso «Plan Retorno». Según la autoridad, la situación en el norte del país ha dado un giro radical gracias al despliegue de seguridad.

Éxito en la frontera norte: El caso de Colchane

Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la descripción de la vigilancia en la zona norte. Sauerbaum relató su reciente inspección en terreno, destacando que el ingreso por pasos no habilitados se ha visto severamente dificultado por la presencia de las Fuerzas Armadas y equipos de última generación.

Respecto a la efectividad de estas medidas, el Director fue tajante. «Claro, hoy día no entra nadie, no hay nadie que esté ingresando ilegalmente porque tenemos cierto, a cientos de militares en la frontera. Tenemos eh los drones, tenemos los aviones no tripulados, las cámaras que ven a 16 km de distancia que tienen que que son térmicas», comenta. Sin embargo, advirtió que este blindaje no debe ser transitorio para evitar retrocesos en el futuro.

«Claro, no está entrando absolutamente nadie, pero ese esfuerzo tiene que continuar en el tiempo y ese es el desafío de los próximos gobiernos de este y del próximo, porque no sacamos nada de instalar ahora una tremenda maquinaria que impide el ingreso clandestino. Si después se va a dejar al poco tiempo nos vamos a a volver a relajar», sentenció Sauerbaum.

El desafío de un sistema administrativo «agobiado»

A pesar del éxito en el control físico de la frontera, el Servicio Nacional de Migraciones enfrenta una crisis interna de proporciones. Al asumir el cargo, Sauerbaum encontró una institución colapsada por la burocracia y la falta de tecnología, heredando miles de procesos sin resolver que afectan tanto a extranjeros como a la gestión del Estado.

El Director detalló la magnitud del problema: «Recibimos el servicio con atrasos bastante voluminosos, 262,000 solicitudes de visas temporales y definitivas que estaban atrasadas, 120,000 trámites de nacionalización pendientes, 19,000 contestaciones a la a la a transparencia que no se habían realizado. O sea, tenemos un atraso administrativo bien importante».

Esta ineficiencia se debe, en gran medida, a la obsolescencia de las herramientas de trabajo. «Es un servicio muy antiguo que tiene un sistema computacional de los años 80 y por lo tanto eh aparte de todo lo que tenemos que hacer, tenemos que producir una modernización importante», explicó, añadiendo que ya trabajan con el BID para implementar inteligencia artificial.

Plan Retorno: Una ventana de 180 días

Para enfrentar la cifra de 330.000 migrantes indocumentados, el ejecutivo lanzó el «Plan Retorno», una iniciativa que busca incentivar el abandono voluntario del país. El programa ofrece beneficios inéditos para quienes decidan salir de Chile, con el fin de que puedan regularizar su situación desde el exterior en el futuro.

Sauerbaum subrayó que el Estado está dispuesto a retirar las sanciones habituales para facilitar este proceso: «Nosotros estamos disponibles para poder eh obviar esas tres eh causales, ¿cierto?, de castigo. La multa, eh el hecho de que tenga una expulsión también se puede revocar y el hecho de de la provisión de reingreso».

Además, aclaró que esta es la única vía legal, advirtiendo sobre estafas de asesores que prometen regularizaciones internas imposibles. «La ley no permite cambiar tu estatus migratorios dentro del país. Por eso tienen que salir. Las personas tienen que salir porque la ley nos impide regularizarlas dentro del país», enfatizó.

Reformas legales para agilizar las expulsiones

En paralelo al incentivo voluntario, el Gobierno busca fortalecer la capacidad de expulsión de la Policía de Investigaciones (PDI). Actualmente, los plazos legales dificultan la logística necesaria para concretar las salidas forzosas, lo que ha motivado una reforma legislativa.

«Aumentamos el proceso de retención de las personas de cinco a 10 días, porque es lo que la [PDI] nos ha pedido porque como te decía recién para retener a una persona, o sea, para para expulsarla hay que retenerla, hacerle los documentos, comprar el pasaje, hacer el trámite migratorio y más encima sacar los documentos con la embajada o con el consulado respectivo», explicó Sauerbaum. El Director comparó esta medida con estándares internacionales, mencionando que en Europa la retención puede llegar a los 180 días.

El factor seguridad y los filtros institucionales

Finalmente, la autoridad se refirió a la importancia de la rigurosidad en los antecedentes. Utilizó como ejemplo el reciente caso de lavado de dinero que involucró a un ejecutivo bancario, cuya nacionalización fue frenada tras detectar irregularidades.

«A mí me asombra, de verdad, no no lo quiero decir despectivamente, pero a mí me asombra el poco análisis que se hizo en el propio banco para poder para poder contratarlo, porque esta persona figuraba con una denuncia de hurto del año 2020… su nacionalidad se iba a rechazar de todas maneras», reveló el Director. Sauerbaum concluyó señalando que la lentitud en muchos procesos se debe precisamente a la necesidad de verificar documentos ante la alta incidencia de irregularidades: «Hay mucha falsificación de documentos… hay que analizarlo uno por uno y y obviamente tenemos mucho cuidado con respecto a ese tema».


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