El inicio de la gira Fifty Something Tour 2026 en Los Ángeles ha despejado las dudas de los fanáticos y la crítica especializada. Tras años de incertidumbre tras la partida de Neil Peart, los maestros canadienses volvieron a escena. Marcelo Contreras, crítico de música y espectáculos, analizó este hito en Palabras Sacan Palabras de Radio Futuro con Álvaro Paci, destacando que el motor de este regreso no fue financiero, sino profundamente humano.
Una amistad que trasciende la industria
Muchos retornos de bandas legendarias suelen estar orquestados por grandes corporaciones. Sin embargo, en el caso de los canadienses, la motivación fue distinta. En palabras de Marcelo Contreras: «Geddy y Alex Lifeson no se han juntado porque los llamó Live Nation y no se han juntado tampoco porque los haya llamado algún management y le haya dicho: ‘Oye, aquí tenemos una oferta millonaria'».
El crítico enfatiza que el vínculo entre los músicos es el pilar fundamental del proyecto. Contreras explica que «estos tipos son amigos, son amigos desde que tienen 13 años. Son compañeros de colegio que echaban la talla». Esta conexión personal se traduce en una energía especial sobre el escenario que el público percibe de inmediato. Según el columnista, «la hermandad de los tipos irradia», diferenciándose de otras bandas donde los integrantes ni siquiera se hablan fuera de escena.
El asombroso estado vocal de Geddy Lee
Uno de los puntos que más sorprendió a Contreras fue la condición física de los protagonistas, quienes ya son personas septuagenarias. A pesar del desgaste natural de las décadas, el desempeño vocal de Geddy Lee destacó por sobre las expectativas previas.
«La voz de Geddy Lee está en una excelente forma, considerando, insisto, que estamos hablando de un músico que ya tiene 72 años y que hizo giras durante 40 años», señaló Contreras. El crítico recordó que, aunque Lee perdió sus agudos hace tiempo y abusó del cigarrillo y otras sustancias en el pasado, el trabajo reciente ha dado frutos: «Él mismo dijo que había estado trabajando este ítem y se nota el trabajo. Absolutamente se nota».
Alex Lifeson: Desafiando la salud por la música
Por otro lado, la situación de Alex Lifeson generaba interrogantes debido a sus problemas de salud conocidos. Contreras recordó que «Alex Lifeson padece una artritis desde la gira de Snakes and Arrows», lo que suma casi 20 años lidiando con una enfermedad extremadamente compleja para un guitarrista.
A pesar de esto, su rendimiento fue calificado como sólido. Contreras observó que, aunque ya no posee la velocidad «demencial» de los años 80, «él está completamente dentro de sus capacidades». Durante el primer concierto, el guitarrista se mostró «super preocupado de hacer el trabajo», manteniendo el estándar de excelencia que caracteriza a la banda.
El desafío de Anika Nilles en la batería
La gran incógnita de este tour era quién ocuparía el lugar del «extraordinario Neil Peart». La elegida fue la baterista alemana Anika Nilles, quien recibió elogios por su capacidad técnica. Contreras afirmó que «Anika Nilles realmente creo que hizo un trabajo magnífico», destacando su «muñeca de jazz» y su capacidad para enfrentar un repertorio donde «todas las canciones de Rush son extraordinariamente complejas y trabajadas en batería».
Sin embargo, el crítico aclaró que no se trata de una copia exacta del estilo original. «Anika Nilles no toca exactamente igual lo que hacía Neil Peart… hay algunas licencias en algunos drum fills que son clásicos», explicó. Este cambio de lenguaje musical es parte de la evolución de la banda en esta nueva etapa.
Desmitificando la «perfección» de los maestros
Finalmente, Contreras aprovechó de derribar algunos mitos sobre la infalibilidad técnica de Rush en el pasado. Como seguidor obsesivo de la banda, señaló que «esa supuesta perfección eterna de Rush nunca fue tal».
Incluso reveló detalles técnicos sobre registros históricos, mencionando que el famoso disco Exit… Stage Left de 1981 tiene la guitarra y el bajo «bien pichicateados» técnicamente, y que solo la batería es completamente en vivo. Para Contreras, el valor actual de Rush no reside en una perfección robótica, sino en la honestidad de su reencuentro y la vigencia de su legado reflexivo. Con este inicio de gira, los «maestros canadienses» preparan su camino hacia Chile, prometiendo un reencuentro cargado de historia y amistad.
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google