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El clásico del rock setentero que tuvo una segunda oportunidad de brillar, cumple 53 años desde que alcanzó la gloria y llevo a su banda al estrellato

Dinero sucio de la mafia, un vocalista escondido y el desprecio de su propio guitarrista. Descubre la salvaje historia de un clásico del rock

Aerosmith
Getty Images

Corría el año 1972 y Aerosmith ya era una entidad conformada, pero había llegado el momento de ponerse serios y entrar de lleno a la creación de su disco debut.

Para lograrlo, el quinteto se atrincheró en una casa en Massachusetts con el objetivo de enfocar todas sus energías en el proceso creativo. Sin embargo, tratándose de los «Chicos Malos de Boston», la seriedad siempre venía con un toque de peligro.

Un maletín, la mafia y un teclado

Cuenta una de las leyendas más fascinantes de la banda (y muy propia del caos que siempre rodeó a Steven Tyler) que el vocalista encontró por accidente un maletín repleto de dinero cerca de la casa que alquilaban. Lejos de reportarlo o avisarle al resto del grupo, Tyler usó el botín para comprarse un teclado.

El detalle macabro es que el dinero pertenecía a unos mafiosos locales que, según los rumores, anduvieron peinando la zona en busca del cantante. De una u otra forma, Steven logró evadir el conflicto, instaló su flamante instrumento y se dispuso a terminar una composición que venía arrastrando desde su adolescencia, pero que nunca había logrado redondear.

Traduciendo el piano a las seis cuerdas

Ya con el teclado en su poder y desempolvando los acordes que aprendió en su niñez, Tyler le presentó la idea a sus compañeros. En la autobiografía de la banda, el frontman relata cómo el tema tomó forma de manera casi instintiva: «Me despertaba por la mañana y decía: ‘Vamos a ver si podemos tocar esta canción’. Tocaba algunos compases y los demás seguían lo que yo hacía en el piano. Les dije: ‘Joe, toca lo que hace mi mano derecha. Brad, toca la mano izquierda'». La fluidez fue absoluta; de un momento a otro, Aerosmith había esculpido su primer gran éxito.

El mensaje detrás de la letra no escondía grandes pretensiones filosóficas, sino más bien un reflejo de la supervivencia. En el libro Walk This Way, Tyler explica que la canción habla sobre el hambre, la ambición y la perseverancia. «Es simple. Se trata de soñar hasta que tus sueños se hagan realidad. Esta canción resume la porquería que aguantas cuando estás en una nueva banda. La mayoría de los críticos reseñaron nuestro primer álbum y dijeron que le estábamos robando a los Stones… Fue solo este pequeño soneto que comencé a tocar a los 17 o 18 años. Nunca pensé que terminaría siendo una canción real».

El nacimiento del «gruñido Tyler» y el desdén de Joe Perry

Si pones atención al disco debut homónimo de Aerosmith, notarás que la voz de Steven suena mucho menos rasposa y más limpia. «Dream On» fue, literalmente, el punto de quiebre donde nació su estilo característico. Durante la grabación, el cantante sintió que la pista estaba quedando muy plana, por lo que en el tramo final decidió inyectarle esa textura ronca y desgarradora. «Cambié mi voz cuando hicimos las tomas finales… ‘Dream On’ es el verdadero yo», confesaría más tarde.

Curiosamente, este clásico indiscutido no fue del agrado de todos en un principio. Joe Perry, el motor de los riffs de la banda, detestaba la idea de tocar una balada. Para el guitarrista, el rock and roll se trataba de sudor, energía y montar un espectáculo furioso. «En aquellos días, dejabas tu huella tocando en vivo. Esas fueron las cosas que me atrajeron al rock, pero ‘Dream On’ era una balada. Realmente no aprecié su musicalidad hasta más tarde», reconoció Perry a Classic Rock Magazine en 2002. Sabía, muy a su pesar, que necesitaban algo comercial para entrar en la radio.

Un éxito a fuego lento para Aerosmith

La línea de tiempo comercial de «Dream On» es tan inusual como su composición. Cabe destacar que la canción tuvo un primer y prematuro lanzamiento como sencillo en 1971, el cual resultó en un fracaso absoluto. Sin embargo, la banda no soltó su obra maestra. Oficialmente reeditada y lanzada un 27 de junio de 1973 (fecha de la cual hoy conmemoramos su 53° aniversario) la balada comenzó a ganar tracción.

Pero la gloria máxima se hizo esperar un poco más. No fue sino hasta una nueva reedición estratégica en 1975 que «Dream On» explotó definitivamente a nivel mundial, alcanzando los primeros puestos de las listas y consolidando a Aerosmith no como una copia de los Rolling Stones, sino como los nuevos gigantes del rock norteamericano. Un sueño financiado por la mafia, cantado con las entrañas y salvado por el tiempo.


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