La Cámara de Diputados y Diputadas vive una jornada clave con la votación de la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau. El líbelo llega al hemiciclo con un informe negativo tras ser rechazado por la comisión revisora. En este escenario, la diputada y segunda vicepresidenta de la Cámara Baja, Ximena Ossandón (RN), ratificó en Palabra Que Es Noticia su postura contraria a la iniciativa, fundamentando su decisión en criterios técnicos y jurídicos, mientras denuncia una fuerte presión política interna.
El informe del Consejo Fiscal Autónomo y el sustento jurídico
Un antecedente determinante para la discusión fue el reciente informe del Consejo Fiscal Autónomo (CFA). Este documento descartó inconsistencias aritméticas en las proyecciones de deuda del informe de finanzas públicas de 2025. Para la diputada Ossandón, este insumo refuerza una convicción que ya venía analizando con expertos.
Al ser consultada sobre su voto, la parlamentaria fue categórica: “Sí, yo voy a votar en contra, ya porque mire, independiente que hoy día tenemos un insumo nuevo, que es el Consejo Fiscal Autónomo, a pesar de aunque hubieran existido errores, otra cosa es que tú tienes que demostrar que es una transgresión a la ley y a la Constitución”.
Ossandón profundizó en que una acusación de esta magnitud requiere probar una intencionalidad que, a su juicio, no está presente. Según explicó: “Lo que tú tienes que buscar es si existe sustento jurídico de si existió intencionalidad en hacer una mala predicción. Entonces, en el fondo a mí, claro, hoy día tengo más argumentos, pero es lo mismo que yo vengo pensando hace un tiempo atrás; está muy conversado con abogados y personas que entienden mucho el tema”.
Críticas a la desconexión política del líbelo
La legisladora de Renovación Nacional cuestionó el origen y la oportunidad de esta acción emprendida inicialmente por sectores vinculados al Partido Libertario. En su visión, el foco de la acusación confunde errores de proyección con delitos constitucionales.
“Las predicciones en la vida son siempre predicciones; si no, lo otro serían aseguraciones. Me parece superdelicado que hagamos una arista nueva de acusar a cualquier ministro de cualquier gobierno por una predicción que no se cumpla”, advirtió la diputada. Además, subrayó que el contenido del líbelo, aunque describe una realidad económica difícil, no logra configurar la falta constitucional: “Lo que el líbelo relata es cierto respecto a la situación económica, el tema es transformarlo en una acusación constitucional. Aquí nadie dice que todo esté bien… pero ¿fue con intencionalidad? ¿Fue hecho de adrede?”.
Por esta razón, Ossandón considera que la clase política está enviando un mensaje equivocado a la ciudadanía. En sus palabras: “Yo creo que la acusación constitucional hoy día no puede estar más desconectada con la realidad que la gente está viviendo”.
Denuncia de «actos de matonaje» y defensa de Evelyn Matthei
La postura de Ossandón y otros parlamentarios de su sector, como Diego Schalper, ha generado fuertes tensiones dentro de la oposición. La diputada reveló que ha enfrentado semanas de ataques por su posición independiente.
Respecto a los códigos internos de la coalición y las críticas emanadas desde sectores más extremos, Ossandón realizó un llamado al Ministro Álvaro Elizalde y a sus propios pares: “Yo le invito a que parta por su sector y haga una terapia profunda para que cambie los códigos internos; los actos de matonaje no sirven. Solo restan”. Además, fue enfática en señalar que no aceptarán presiones indebidas: “Tampoco vamos a estar tolerando toda la vida ser la mujer golpeada. Nosotros vamos a seguir siendo colaboradores del gobierno”.
En este contexto de asperezas, también defendió la figura de la alcaldesa Evelyn Matthei, tras cuestionamientos de otros diputados. “Evelyn Matthei siempre va a ser un referente para la derecha. Fue senadora, ministra, diputada. Anular a una persona no corresponde”, sentenció.
Un llamado a la época de los consensos
Finalmente, la diputada hizo una reflexión sobre la necesidad de recuperar la capacidad de diálogo que caracterizó periodos anteriores de la historia política chilena, citando el ejemplo de la Concertación donde, a pesar de las diferencias, se lograban acuerdos nacionales y crecimiento económico.
“Yo los invito a la época de la Concertación… igual se llegaron a grandes consensos y el país crecía sobre un promedio del 6%. El ser extremo hoy día está de moda”, lamentó la parlamentaria. Para Ossandón, la lealtad política debe entenderse como un ejercicio de convicción y no de obediencia ciega: “La lealtad y colaboración no es levantar la mano para cada votación sin haber pensado efectivamente lo que estamos votando”.
Concluyó señalando que el país requiere una “política patriótica” donde todos los sectores pongan esfuerzo para revertir los problemas de seguridad y economía, aprendiendo a ceder en las ideas propias para alcanzar el bien común.
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