Durante más de dos décadas, la historia oficial dictaba que Jason Newsted abandonó Metallica en 2001 debido a un conflicto de intereses con su proyecto paralelo, Echobrain. Se decía que James Hetfield, en un arranque de territorialidad, bloqueó el apoyo de la banda hacia ese grupo, lo que habría fracturado la relación.
Sin embargo, en una reciente y honesta entrevista en el podcast Let There Be Talk de Dean Delray, el bajista decidió poner fin a los rumores y contar la verdad.
Más allá de Echobrain
Newsted fue enfático al aclarar que, aunque Echobrain era un proyecto prometedor entre los más de 40 que tenía en su estudio personal, no fue el motivo de su renuncia. «Quiero aclarar lo de Echobrain. Era solo un proyecto que llevé a otro nivel, pero no es la razón por la que dejé Metallica», afirmó el músico, buscando desmitificar la narrativa que los fanáticos han sostenido por años.
Una lucha por la supervivencia
La verdadera causa de su salida fue un grito de auxilio ignorado por sus compañeros. «La razón por la que dejé Metallica es porque era un adicto horrible», confesó Newsted con crudeza. El bajista reveló que se encontraba en un punto crítico donde su vida corría peligro y necesitaba desesperadamente un respiro para rehabilitarse.
«Estaba contra la pared y, si no recibía algún tipo de ayuda, iba a morir», relató Jason. Según sus palabras, cuando pidió a la banda un momento para recuperarse, la respuesta fue un rotundo «no». Ante la negativa, la decisión se volvió una cuestión de vida o muerte: «Dije: ‘Prefiero vivir que estar en la banda'».
Lealtad hasta el final
Newsted también aprovechó para defender su compromiso histórico con Metallica, recordando que siempre fue el primero en llegar y el último en irse, vistiendo con orgullo la camiseta de la banda cada noche y atendiendo a cada fanático. Su partida no fue por falta de amor al proyecto, sino por la necesidad humana de sanar en un momento en que el grupo no pudo (o no quiso) darle el espacio que necesitaba.
Esta revelación añade una capa de melancolía a la historia de Metallica, especialmente para los seguidores chilenos que vivieron con intensidad la era de Newsted. Hoy, con la perspectiva del tiempo, sus palabras resuenan como un recordatorio de que, incluso detrás de las leyendas del rock, hay batallas personales que a veces requieren las decisiones más difíciles.
