El Festival de Cannes ha iniciado su edición número 79. Yaunque el mundo espera el glamur de la alfombra roja, este año destaca una ausencia notable: los grandes estudios de Estados Unidos. En su reciente columna, el periodista y crítico de cine René Naranjo analizó la compleja situación de la industria audiovisual, explicando por qué los «tanques» de Hollywood han decidido dar un paso al costado del certamen francés.
El miedo a la crítica: «Pueden destruir la película»
La ausencia de superproducciones en la Croisette no es casualidad. Según Naranjo, existe una razón pragmática y económica detrás de esta decisión. «La industria del cine en Estados Unidos le está teniendo mucho miedo a festivales tan grandes como Cannes por las malas críticas», explicó el especialista.
El riesgo es alto debido a la magnitud del evento. Naranjo detalló que estas producciones son «operaciones muy costosas en términos de producción. Pero también de marketing de lanzamiento» y enfrentarse a un escrutinio masivo puede ser fatal. «Tienes ahí, no sé, 5000, 6000 personas acreditadas de prensa que te pueden destruir la película», afirma.
El factor de las redes sociales y el sesgo del «click»
Antiguamente, el impacto de una mala reseña tardaba en propagarse. Sin embargo, en la era digital, el efecto es instantáneo y devastador para el negocio. El crítico señaló que ahora las distribuidoras prefieren guardar sus cartas: «No las llevan, no las muestran, las guardan. Antes lo hacían porque, en fin, porque la comunicación no era tan rápida, no había redes sociales».
Además, Naranjo destacó un fenómeno psicológico que perjudica a los estrenos: «hay un sesgo cognitivo del ser humano que hace que tú prestes atención al a lo que es polémico, a lo que es controversial». Por ello, si la crítica se vuelca masivamente contra un filme, el impacto mediático negativo es mucho mayor que el de una buena reseña, lo que ha llevado a que «el Hollywood grande se retiró».
Los grandes ausentes: De Pedro Pascal a Spielberg
Esta cautela ha dejado fuera de la competencia y de las galas a títulos que originalmente se esperaban con ansias. Entre ellos, el crítico mencionó la nueva entrega de la saga de Star Wars: «Podría haber estado Mandalorian, que es la película con Pedro Pascal que se estrena la próxima semana en cine, que con Grogu, con el Yoda chiquitito… no está».
Tampoco se hicieron presentes figuras legendarias que suelen ser queridas por el público francés. «Podría haber estado una nueva película de Steven Spielberg sobre los extraterrestres que es muy esperada, El día de la revelación… tampoco está», indicó Naranjo, sumando a la lista de ausencias a Christopher Nolan con su proyecto Odisea.
La guerra fría entre Cannes y Netflix
Otro frente de batalla en la industria es la relación del festival con las plataformas de streaming. Naranjo recordó que «Cannes le tiene cerrada la puerta a Netflix desde 2017», manteniendo una postura estricta de «no, nada de streaming, nada».
Ante este bloqueo, Netflix ha respondido destacando su peso económico y social. Según el columnista, la plataforma emitió un comunicado enfatizando que en diez años «han generado 425,000 puestos de trabajo» y han invertido «135 billones de dólares». Naranjo ejemplificó este impacto con producciones locales, señalando que en Chile la serie Baby Bandito 2 generó «5700 puestos de trabajo» entre todos los involucrados.
Diego Céspedes y el cine como gesto político
A pesar de la falta de blockbusters, el cine chileno vive un momento histórico con la presencia de Diego Céspedes en el jurado de la Palma de Oro, presidido por Park Chan-Wook. Naranjo destacó la relevancia de este nombramiento: «Él es el único cineasta latinoamericano y probablemente de habla hispana que ha ganado dos secciones del festival de Cannes».
La participación de Céspedes no solo es un logro artístico, sino también una declaración de principios. En palabras del crítico: «Diego Céspedes, un joven de un origen humilde en Chile que esté en ese lugar también es un gesto político», ya que representa la posibilidad de que personas sin recursos puedan acceder a las esferas más altas de la creación cinematográfica.
Este trasfondo político es coherente con el ambiente actual del festival, donde se han levantado voces contra la censura en Hollywood hacia actores como Javier Bardem y Susan Sarandon por sus posturas sobre el conflicto en Gaza. Para Naranjo, aunque Europa esté en un lugar constreñido geopolíticamente, «al menos culturalmente está siendo un punto ahí» de resistencia y debate.
