En en entrevista con Antonio Quinteros en Palabra Que Es Noticia, la senadora del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, analizó con dureza el reciente ajuste ministerial realizado por el presidente Casta.
La parlamentaria no solo cuestionó los nombres, sino que apuntó a una crisis estructural en la conducción del país tras un cambio de gabinete que rompe récords desde el retorno a la democracia.
«No fue un cambio, fue un despido»: El duro análisis de Sánchez
Para la senadora, el movimiento de piezas en La Moneda no responde a una renovación de ideas, sino a una salida forzada de autoridades sin un reemplazo real de visión. «Ayer se tome una decisión de… despedir a dos ministras, porque aquí no fue un cambio de gabinete, se sacó a dos ministras porque son otros ministros los que asumen sus cargos, no no se trae nueva gente», explicó.
Sánchez fue enfática en que la responsabilidad no recae exclusivamente en las carteras salientes. «Mi lectura es que esto no tiene que ver directamente con las ministras. No, yo creo que tiene que ver con el presidente». A su juicio, el ajuste evidencia una falta de planificación: «No sé si sacar ministros mejora a los gobiernos, la verdad. Entonces, lo que hay acá es el reconocimiento de que aquí hay un problema de fondo».
«Un problema muy grueso de liderazgo»
Uno de los puntos más críticos de su intervención fue la percepción de una vacancia en la toma de decisiones estratégicas. Sánchez describió un panorama de incertidumbre en el corazón del Ejecutivo.
«Yo aquí veo un problema muy grueso en el gobierno de liderazgo. Hay una hay un problema con el liderazgo. No sabemos quién es el que está tomando las decisiones, si es el ministro de Hacienda o es un presidente que se ve bastante ausente».
Esta ausencia de conducción se traduciría en una falta de rumbo claro para el país. «Lo que creo que es bien dramático es que no se ve un un camino de gobierno. Lo que hemos visto es una reforma tributaria que se quiere imponer con mucha prisa, pero no un norte de propuestas».
La «metáfora» y las promesas de seguridad incumplidas
La senadora también se refirió al desvanecimiento de las promesas electorales que llevaron al presidente Casta al poder, mencionando áreas sensibles como la economía, la migración y la seguridad. Al respecto, recordó las polémicas frases del mandatario: «cuando dice ‘era una metáfora’ y creo que todo eso ya dejó de ser gracioso… creo que ha sido una un mal comienzo de un mal gobierno».
Sobre la crisis de seguridad, Sánchez fue tajante al señalar que el problema es de estrategia y no solo de gestión ministerial. «En el fondo el problema es que no hay un plan de seguridad y la ministra fue bien honesta en reconocerlo. Yo no sabía que había que tener un plan de seguridad y creo que fue muy transparente en decirlo. Finalmente creo que eso le terminó costando el puesto. Llegó prometiendo ciertas banderas y teniendo un diagnóstico del país. Pero en estos meses que lleva en el gobierno no ha atendido justamente los dolores que expuso, no ha atendido las promesas que hizo», fundamenta.
«Prisa nefasta»: El reproche por la urgencia legislativa
Sánchez también extendió su crítica al comportamiento del Gobierno en el Parlamento, especialmente en la tramitación de la «mega reforma» y otros proyectos de ley. La senadora denunció lo que considera una técnica legislativa deficiente motivada por el marketing político.
«Creo que están pasando en el Parlamento hoy día dos cosas… que es uno la prisa para la para legislar, que me parece muy nefasta cuando tienes proyectos que son grandes, que son complejos».
Como ejemplo de esta «mala técnica», citó la tramitación del proyecto de revisión de mochilas, donde un informe de más de 200 páginas fue entregado apenas minutos antes de la votación. «Esa prisa que te pone en esa presión solo para que el presidente el 1 de junio anuncie que ‘miren, saqué este proyecto’ es una mala técnica porque no es una no es una pega… esa no es la forma de hacer la pega».
Finalmente, la senadora advirtió sobre el impacto social de esta forma de gobernar. «El descrédito de la política va en aumento… Y los países donde la desconfianza es lo máximo son los países que no avanzan». En su visión, para que los proyectos sean exitosos, deben tener «una legitimidad social mucho más alta» y no basarse en frases para el titular o en intentar «fracturar a la oposición».
