ENTREVISTAS

“Hay que cuidar a los ricos”: El demoledor diagnóstico de Álvaro García sobre el sesgo ideológico del Plan de Reconstrucción

El exministro de Economía y Energía lanza una dura advertencia sobre el Plan de Reconstrucción Nacional de 2026. Analiza el riesgo fiscal, el recorte de 6.000 millones en gasto social y la "visión ideológica" que prioriza a los grupos más acaudalados sobre la técnica económica.

Alvaro Garcia Pqn Web
Agencia Uno

La economía chilena se encuentra en un punto de inflexión tras un arranque de año marcado por la debilidad. Mientras el gobierno de turno empuja con fuerza su Plan de Reconstrucción Nacional, las alarmas técnicas y políticas han comenzado a sonar con fuerza. En conversación con Palabra Que Es Noticia de Radio Futuro, el exministro de Energía y Economía, Álvaro García, desglosó los peligros que acechan tras la letra chica de esta «ley miscelánea» que será votada próximamente en la Comisión de Hacienda.

Una visión ideológica sobre la técnica

Para García, el núcleo del proyecto no responde a una necesidad técnica de crecimiento. Sino a una postura doctrinaria que Chile ya ha conocido en el pasado. Al ser consultado sobre si las medidas responden a una mirada neoliberal, el exministro fue tajante. “Este proyecto de reforma tributaria eh es, yo creo, la máxima expresión de de una eh visión más bien ideológica de la economía que técnica”, señala.

Esta carga ideológica se manifiesta, según el experto, en la creencia de que favorecer a las rentas más altas activará automáticamente el motor de la inversión. García explica que el plan se sostiene en “la la noción de que si uno le da le da más ingresos a la población de mayores recursos, va automáticamente a ver mayor inversión y por lo tanto mayor crecimiento”. Sin embargo, advierte que este camino carece de sustento empírico sólido. Recordando incluso oscuros periodos de la historia nacional. “Ustedes recordarán la famosa frase de pinoché, hay que cuidar a los ricos para que la economía crezca. Bueno, eso es exactamente lo mismo de lo que lo que se está buscando hacer ahora”, comenta.

La «gran transferencia» y el riesgo fiscal

El análisis de García no solo apunta a la filosofía del proyecto, sino a sus consecuencias aritméticas inmediatas en las arcas del Estado. En sus palabras, el plan no garantiza los beneficios que el Ejecutivo promete. Por el contrario, asegura que “lo que sí hay es una gran transferencia de recursos desde el estado a los grupos más ricos de la población”.

Esta merma en los ingresos fiscales ocurre en un momento en que Chile ya gasta más de lo que percibe. La reducción de impuestos e invariabilidad tributaria contempladas en el plan han generado controversia por sus posibles efectos regresivos. García refuerza este punto mencionando el escepticismo de organismos internacionales: “el Fondo Monetario Internacional ayer publicó un documento que que señala lo mismo, que la las proyecciones del gobierno son excesivamente optimistas y que el costo fiscal del proyecto es extraordinariamente grande”. Según el exministro, esta situación pone “en peligro el logro del del balance estructural que el gobierno dice perseguir”.

El «tijeretazo» al gasto social: 6.000 millones en juego

Uno de los puntos más críticos de la denuncia de García es la confirmación de recortes que afectarán directamente a la ciudadanía. El gobierno ha buscado mitigar el impacto comunicacional de los ajustes, pero el exministro sostiene que las cifras son elocuentes y calzan perfectamente con las metas de Hacienda.

“Si uno suma todos los recortes que sugiere el Ministerio de Hacienda, llega justamente a 6,000 millones de pesos”, afirma García, añadiendo que “el gobierno está transparentando dónde quiere reducir el gasto y si uno mira el listado de cosas, evidentemente eh se afecta el gasto social”. Entre las partidas comprometidas, menciona áreas sensibles como la alimentación escolar, la salud y la seguridad.

Especial preocupación genera la eliminación de incentivos para el mundo del trabajo en plena era de automatización. El exministro denuncia que el plan incluye “la eliminación de los subsidios de capacitación laboral. En un momento en que Chile y el mundo está experimentando un enorme cambio tecnológico que va a requerir nuevas habilidades para para nuestros trabajadores, se elimina el único instrumento que genera esa esas habilidades”.

¿Estado en quiebra o falta de experiencia?

Finalmente, García cuestiona el relato de «emergencia» que ha intentado instalar el Ejecutivo para acelerar la aprobación de estas medidas. Si bien reconoce que Chile tiene una deuda de crecimiento, con una expansión en torno al 2% en la última década, rechaza la idea de una crisis terminal.

“El país está creciendo poco. Pero está lejos de estar en una situación de emergencia económica”, aclara. Para García, las declaraciones iniciales del gobierno sobre una supuesta quiebra fiscal responden más a una falta de “rodaje o experiencia gubernamental” del equipo económico que a la realidad de las cifras. El exministro concluye que el plan actual, lejos de solucionar los problemas, “va a empeorar la situación fiscal del país. No solo durante este gobierno, sino que durante todo el próximo gobierno”.


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