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ENTREVISTA // Dolk, Kampfar: “Esto no es un trabajo de día ni nuestro pasatiempo, es más importante, es la vida misma”

El vocalista y fundador de la banda noruega de black metal anticipa su debut en Chile del próximo viernes 29 de mayo.

Kampfar Futuro Getty Images
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Para los que les faltaba más black metal en la cartelera de conciertos, este viernes 29 de mayo es el debut en Chile de una de las bandas que ha hecho su propio camino en la escena noruega: Kampfar, celebrando tres décadas dándole a este género.

La cita es en el RBX, con entradas en Ticketplus, y antes de eso hablamos con su vocalista, fundador y líder, Per-Joar “Dolk” Spydevold:

-¿Cómo los tiene el hecho de venir por primera vez a estas tierras?

-Bueno, he estado con Kampfar por tres décadas y media y en total llevo más de cuatro décadas haciendo black metal, y es una pena que nunca hayamos podido hacer una gira por Latinoamérica. Lo habíamos intentado tres veces, pero ya sabes, la vida da muchas vueltas. No se trata de falta de interés por parte de la banda o del público, sino simplemente de que la vida es así. Tres veces que lo intentamos, nunca se dio. Ahora por fin vamos, ya era hora, y tengo muchísimas ganas.

-Celebran tres décadas de historia pero también tienen como último manifiesto “Til klovers takt” de 2022, ¿qué ha significado este álbum en tu carrera? 

-Es una historia muy especial de ese álbum porque fue creado durante la pandemia, todos nos conectamos y simplemente nos fuimos. Nos fuimos a las montañas, a una cabaña donde he vivido durante mucho tiempo, en Hemsedal. Nos fuimos allí, vivimos en nuestra propia burbuja y creamos música a nuestro antojo, sin pensar en nada más. Así que es un álbum muy especial, porque se creó en un momento único e irrepetible. Simplemente sucedió. Así que “Til klovers takt” significaba que vivíamos juntos durante un largo período en las montañas. Y creo que todavía se puede percibir de alguna manera.

-Vamos al principio, a 1994, cuando se fundó la banda. ¿Cómo recuerdas ese contexto? Fue un año clave para el black metal en Noruega, que estaba saliendo al mundo.

-Sí, se expandió mucho durante esos años. Lo realmente importante es que mucha gente piensa que Kampfire se creó en el 94, lo cual es cierto. Pero yo no empecé a hacer black metal en el 94. Yo ya hacía black metal mucho antes, cuando era algo completamente distinto. Siempre tuve esta extraña idea de mis propios proyectos. Así que cuando mi antigua banda, Mox, se separó en el 94, me llevó una semana y ya tenía la demo bastante avanzada, ya sabes, porque llevaba mucho tiempo dándole vueltas por aquel entonces. Pero fue una época muy especial. Y también lo fue para Kampfar, porque me estaba alejando un poco del estereotipo del black metal. En cierto modo, fue un paso aún más importante. Pero de todas maneras tengo muchos viejos amigos y cosas que todavía conservo de esa époc, significa mucho para mí. Llegar lejos fue una especie de resultado.

-Eso es lo bueno, que Kampfar comenzó su propio estilo de black metal. ¿Qué tan importante fue tener tu propia identidad y no ser como las otras bandas? 

-Siempre ha sido muy importante para mí como persona también. Quiero decir, crecí en los 70 en Noruega. Y Noruega en los años 70 era completamente diferente a como es ahora. Cuando se habla de Noruega hoy en día, todo el mundo piensa en un país rico, que gana mucho dinero gracias a la industria petrolera y demás. Y sí, es cierto, pero en los años 70 todo era mucho más blanco y negro. La diferencia entre ricos y pobres era mucho mayor que ahora. Era enorme. Y la identidad también. Así es como fui creciendo. Dentro de esa sociedad, tuve una abuela que fue muy importante para mí, y a ella le apasionaban las cosas mitológicas e históricas típicas de Escandinavia, de Noruega. Eso me marcó mucho de niño. Y eso, junto con la división racial entre blancos y negros, entre pobres y ricos, fue lo que de alguna manera forjó mi identidad actual.

-Después de esos comienzos vino una constante evolución en la banda. Cada álbum es diferente del anterior. Y creo que en estos últimos 15 años, quizás desde el álbum “Mare” en 2011, hay una evolución aún más notoria. ¿Cómo ves ese aspecto? 

-Creo que es un desarrollo natural sin perder las raíces. Pero llegamos a ese punto en la historia de Kampfar cuando sentía que estaba haciendo las cosas una y otra vez, más o menos. Y podía entrar al estudio y pensar que, sí, ya conozco esta mierda. Hagámoslo. Y la hicimos. Y es más o menos igual como lo hicimos antes. Creo que 2011 fue un punto de inflexión, porque ese año y el álbum de 2014 fueron realmente un punto de inflexión para mí personalmente. Quería desafiarme a mí mismo. No al género, no al metal en sí, sino a mí como persona, como músico, como vocalista. Y esa fue la primera vez que volví a entrar al estudio sintiéndome nervioso. Tenía esa sensación de no saber si podría lograrlo o no, ¿sabes? y eso fue lo que me llevó a otro nivel de pensamiento, a sentirme más vivo de nuevo. Sentía que tenía que superar mis límites. Y esa sigue siendo quizás una de las principales fuerzas detrás de Kampfar y de su nueva música. Sigue siendo algo muy personal, conectado con el desarrollo personal, sin pensar demasiado en lo que la gente acepta escuchar o en qué dirección se supone que debe ir la música en la producción moderna. Se trata más bien de ser personal contigo mismo y con tu desarrollo como cantante, músico y también como forma de expresión. Eso significa que sigues siendo válido y que, en cierto modo, sigues vivo. Y eso es muy importante para mí, seguir adelante, seguir haciendo esto.

-En ese mismo sentido, algo muy importante en Kampfar, especialmente en el último álbum, es que cantas en tu lengua materna. Ya sabes, la mayoría de las bandas de metal del mundo cantan en inglés. ¿Cómo ves que funciona?

-Sí, tal como lo que veníamos hablando, es algo muy personal. Para mí, si la música no fuera personal, no la haría. No se trata de fama. No se trata de ser estrellas de rock ni nada por el estilo. Se trata de cosas personales. Como ya dije, llevo tres décadas y media haciendo Kampfar. Me he estado preguntando: ¿por qué seguimos haciendo esto? Definitivamente no es porque lo necesitemos, porque cada uno tiene su trabajo, ya sabes, su trabajo de día. Esto no es un trabajo de día. Tampoco es nuestro pasatiempo. Es mucho más importante que esto. Es la vida misma. Quiero decir, quiero decir, el 80 por ciento de mi vida lo he estado haciendo. ¿Sabes? ¿Por qué sigo haciendo esto? Porque significa algo. Algo personal. Porque es por quien soy. Se convierte en una parte importante de ti. Kampfar es una parte importante de mi vida y esa es la esencia. 

-Si hablamos de la música, esto es black metal, por supuesto, pero usan algunos elementos que rompen algunas fronteras o barreras en su sonido, como el uso de violín y otras instrumentaciones y atmósferas. ¿Qué significa para ti trabajar con este tipo de cosas para hacer las cosas diferentes? 

-Bastante. Pero al mismo tiempo, creo que para el último álbum, “Til klovers takt”, por ejemplo, usamos músicos reales con violines y lo demás. No hicimos esto de IA o cosas de computadora. Claro que nuestra música incluye algunos elementos digitales, pero, en general, queremos que sea lo más auténtica posible. Y contamos con músicos excelentes dispuestos a colaborar. Eso también es muy importante, para poder plasmarlo todo de una manera más honesta y directa. Eso también es clave para nosotros. Es genial incorporar nuevos elementos, pero tienen que ser elementos reales y auténticos. No queremos crear música que ningún ser humano pueda tocar. 

-Bueno, eso es todo por ahora. Nos vemos en el concierto.

-Será un verdadero honor para nosotros. Espero verlos allí.


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