La última encuesta Plaza Pública Cadem, correspondiente a la primera semana de mayo de 2026, ha revelado un escenario político y social complejo para la administración de José Antonio Kast.
El sondeo muestra una marcada contradicción: por un lado, una caída histórica en la percepción de aumento de la delincuencia; por otro, una sensación persistente de que el Estado ha sido superado por el crimen organizado.
Kast bajo el umbral del 40%
Uno de los datos más relevantes de esta medición es el retroceso en la popularidad presidencial. La aprobación de José Antonio Kast bajó un punto porcentual, situándose en un 39%, mientras que su desaprobación se mantiene firme en un 57%. Este estancamiento se refleja también en la evaluación de sus atributos personales por parte de la ciudadanía.
Si bien los encuestados destacan su responsabilidad (47%), valentía (46%) y autoridad (45%), los aspectos vinculados a la conexión emocional siguen siendo su principal debilidad. El carisma (36%), la cercanía (33%) y la empatía (32%) son las características menos reconocidas por los consultados, lo que dificulta un repunte significativo en sus cifras de apoyo popular.
La paradoja de la seguridad: Menos percepción, mismo temor
El estudio arroja resultados sorprendentes en materia de seguridad ciudadana. La percepción de que la delincuencia ha aumentado en los últimos dos meses sufrió una caída drástica de 25 puntos, llegando al 47%. Este descenso es el más significativo registrado por la encuesta Cadem desde el año 2014.
Asimismo, la idea de que los delitos son hoy más violentos también retrocedió de forma importante, bajando 30 puntos para ubicarse en un 59%. Sin embargo, estas mejoras estadísticas en la percepción no se traducen en tranquilidad real. El temor a ser víctima de un delito se mantiene en un preocupante 70%, mostrando apenas una leve baja de cinco puntos.
Los delitos que más asustan a la población actualmente son:
- Robo o hurto con violencia: 36%.
- Robo en viviendas: 35%.
- Encerronas o portonazos: 31%.
Un Estado sobrepasado por el crimen
A pesar de la baja en la percepción de aumento de ilícitos, la mirada hacia las instituciones es sumamente crítica. Un 67% de los consultados considera que el Estado está siendo sobrepasado por la delincuencia. En esta misma línea, el 78% identifica al crimen organizado como el problema más grave que enfrenta el país hoy en día.
Para la ciudadanía, la responsabilidad de solucionar esta crisis recae mayoritariamente en el Ejecutivo. Un 54% señala al Gobierno como el principal responsable de enfrentar la inseguridad, seguido por los tribunales y jueces con un 30%. Solo un 9% apunta a las policías y un escaso 3% a los fiscales como los encargados primordiales de revertir esta situación.
En conclusión, el Gobierno de Kast enfrenta el desafío de conectar con una ciudadanía que, aunque percibe un freno en la escalada delictiva, sigue sintiéndose vulnerable y exige una respuesta estatal mucho más robusta frente a las bandas organizadas, consigna ADN.
Sigue a FUTURO.cl en Google Discover
Recibe nuestros contenidos directamente en tu feed.
Seguir en Google