Tras una espera de 17 años, Rush confirmó su regreso a los escenarios en Chile. El anuncio forma parte de su gira mundial “Fifty Something”.
El concierto se llevará a cabo el domingo 17 de enero de 2027 en el Estadio Bicentenario de La Florida. Esta gira celebra los 50 años de la banda y rinde homenaje al fallecido baterista Neil Peart.
Venta de entradas
Tras el proceso de preventa que se inició el pasado martes 14, ahora es el turno de la venta general. Esta inicia el jueves 16 de abril a las 11:01 horas a través de Ticketmaster.
Precios y localidades
- Diamante $346.625
- Diamante Lateral $329.000
- Platinum $317.250
- Pacífico Centro $293.750
- Platea Zafiro $229.125
- Golden $223.250
- Movilidad Reducida $223.250
- Pacífico Sur $205.625
- Platea Royal $199.750
- Platea Baja $182.125
- Tribuna Central $111.625
- Cancha General $99.875
Detalles de la gira “Fifty Something”
La gira celebra los 50 años de trayectoria de la banda. Además, funciona como homenaje al legado de Neil Peart. Los miembros originales Geddy Lee y Alex Lifeson lideran este regreso con una puesta en escena de vanguardia que incluye tecnología visual de última generación. En esta etapa estarán junto a músicos de clase mundial:
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Anika Nilles (batería): Reconocida por su técnica perfecta, asume el desafío de honrar las complejas partituras de Peart.
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Loren Gold (teclados): Aporta las capas suficientes para revivir los himnos más ambiciosos del trío.
La respuesta del público ha sido masiva. Las primeras 22 fechas se agotaron rápidamente, lo que amplió la gira a 58 conciertos en 24 ciudades. Según Geddy Lee, la banda ensaya cerca de 40 canciones. Así, podrán cambiar el repertorio en cada show, con clásicos como «Tom Sawyer», «The Spirit of Radio» y piezas de la suite «2112» teniendo un lugar especial en la velada.
Un regreso histórico del rock progresivo
Con más de 45 millones de discos vendidos y presencia en el Salón de la Fama, Rush sigue siendo una banda clave del rock progresivo. La complejidad técnica y la profundidad filosófica de sus letras han influenciado a generaciones de músicos.
Su regreso a Sudamérica marca su primera visita en casi dos décadas, una oportunidad que muchos fans veían como imposible tras el retiro de la banda en 2015. El concierto en Santiago no será solo un despliegue de virtuosismo, sino un ritual de despedida y gratitud. Se proyecta como uno de los hitos culturales más importantes del año, consolidando el vínculo inquebrantable entre el público chileno y los maestros de Ontario.
